Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La sonrisa beatífica de Zizou: por los éxitos y contra los prejuicios

LA NACION
SEGUIR
Claudio Mauri
Miércoles 03 de mayo de 2017
0

Tiene suerte, dirige más desde su aura y mirada zen que desde el pizarrón táctico, llegó al cargo porque era la alternativa más cómoda y a mano que tenía un Florentino Pérez que no soportaba un minuto más a Rafa Benítez, le sobraba nombre como ex galáctico y le faltaban formación y experiencia para sentarse en el banco de Real Madrid. A Zinedine Zidane lo fueron persiguiendo tanto las objeciones de afuera como los triunfos de adentro desde que hace 16 meses asumió la responsabilidad de dirigir con naturalidad y serenidad en un club en el que hasta un pestañeo tiene una repercusión planetaria.

Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo, emblemas de Real Madrid que quedó a la puerta de una nueva final de Champions
Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo, emblemas de Real Madrid que quedó a la puerta de una nueva final de Champions. Foto: AP

Cuenta con grandes futbolistas, lo cual es una ventaja si el conductor sabe cómo ganárselos para su causa. De lo contrario, se cava la fosa, como le ocurrió a Benítez, cuya rigidez para relacionarse lo sentenciaron dentro del vestuario.

Zidane hizo bueno y bonito hasta lo que se cuestionaba como lo más rústico y oscuro de la herencia de su antecesor: el volante central Casemiro, esencial para compensar a un equipo en el que por delante de él tiene a tres delanteros con poca predisposición a retroceder y laterales que se proyectan una y otra vez.

En un plantel lleno de figuras, su mando y control es tan equilibrado como la postura desde la que despachó la artística volea que le dio a Real Madrid la Novena en la final de 2002. Fue leyenda como futbolista y de técnico no está perdiendo el tiempo ni las oportunidades. Siendo ayudante de Ancelotti aprendió a ser protector de los jugadores sin abrumarlos, a dar órdenes sin ser autoritario, a no arrogarse méritos que son de sus dirigidos.

Además de respaldar a la formación estelar de Real Madrid, amplió la base de elección al potenciar a futbolistas como Isco, Asensio, Lucas Vázquez, Morata, Nacho. Se habla de dos alineaciones igual de competitivas y hasta con distintos registros futbolísticos. Al quejoso James lo recuperó para la disciplina del grupo sin montar un escándalo.

Va en camino de su segunda final de Champions y de un título de Liga que Real Madrid sólo ganó dos veces en los últimos ocho años. La sonrisa beatífica de Zizou es tanto por los triunfos como contra los prejuicios.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas