Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Golpeado y todo, el Cholo cree que una hazaña será posible

Abatido por la derrota cuando salió del campo, luego apostó por "las cosas inesperadas"

Miércoles 03 de mayo de 2017
0
Simeone asimiló el golpe de la derrota en el derby
Simeone asimiló el golpe de la derrota en el derby. Foto: AP

MADRID.- No había síntesis más brutal del derby que la imagen de Diego Simeone en los minutos finales: en silencio, las manos en los bolsillos, la mirada al suelo. El hombre que suele ser un torbellino, eléctrico, incansable hasta la última jugada, se quedó petrificado con el 3-0 en contra. "No había que dar indicaciones ya al final", explicó después, en una conferencia de prensa en la que no tenía cómo disimular su frustración.

La barrera del Real Madrid amenaza con fulminar por cuarto año consecutivo el sueño de la Champions de su Atlético de Madrid. Perdió en la final de Lisboa en 2014, cayó con lo justo en cuartos de final al año siguiente; volvió a ahogarse en la orilla en 2016 en los penales de otra final, en Milán.

Otra vez el enemigo íntimo lo deja al borde del knock out. Destino amargo: el Atlético de Simeone ganó todas sus eliminatorias en competiciones europeas en los cinco años que el argentino lleva en el banco, salvo las que le tocó enfrentar al Real Madrid. Le ha ganado en Liga, en Copa del Rey, en la Supercopa de España, pero en la Champions sólo manda uno.

Intentó todo para torcer el destino de un partido en el que su equipo trastabilló desde el principio. Rearmó el mediocampo en el primer tiempo cuando las subidas de Carvajal por derecha amenazaban con desarticular su esquema defensivo. Metió dos cambios apenas empezó el segundo tiempo -Torres por Gameiro y Gaitán por Saúl- en busca de más control y algo de profundidad. Tampoco le funcionó el aporte caótico de Ángel Correa, que reemplazó a un inofensivo Yannick Carrasco. Se desgañitó pidiendo a sus jugadores que salieran del fondo, que presionaran arriba, que cubrieran las bandas. Nada funcionó y acabó por sufrir el derby más oscuro desde que llegó al club.

"Tengo una sensación de tranquilidad. Más tranquilidad que nunca", dijo Simeone en la sala de prensa del Bernabéu. Se quejó por decisiones del árbitro (un supuesto offside de Cristiano en la jugada previa del primer gol, una posible amarilla que hubiera sacado del partido a Isco), pero reconoció lo evidente: "El rival fue mejor y hay que felicitarlo".

No sería él si no dejaba una puerta abierta a la hazaña el miércoles que viene en el Vicente Calderón. "El fútbol es maravilloso y tiene cosas inesperadas. Hasta la última gota de posibilidades nos la jugaremos. Como nos llamamos Atlético de Madrid, podemos ser capaces".

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas