Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Hernán Toledo: el chico que Vélez formó, no pudo disfrutar y anoche fue su verdugo

En el Fortín disputó menos de 20 partidos antes de ser vendido y ayer le convirtió un gol en el triunfo de Lanús

Miércoles 03 de mayo de 2017 • 09:34
SEGUIR
PARA LA NACION
0
-
-. Foto: FotoBAIRES

La Villa Olímpica fue su hogar durante cuatro años. La contención en la pensión y el crecimiento futbolístico en las canchas del predio ubicado en Ituzaingó marcaron el camino de Hernán Toledo para convertirse en futbolista profesional. Debutó en Vélez el 20 de septiembre de 2015, cuando Miguel Ángel Russo lo hizo ingresar en el segundo tiempo de un partido frente a Estudiantes. Seis días más tarde firmaba su primer contrato, un vínculo con la institución de Liniers que se extendía por tres años. Sin embargo, con la V en el pecho apenas disputó 19 partidos y marcó un gol, ante Argentinos Juniors. Anoche el Fortín lo reencontró, pero no como una de sus promesas sino devenido en verdugo, cuando vestido con la camiseta de Lanús marcó el primer gol de la victoria Granate en Guidi y Arias.

La comprometida situación económica del club había hecho que a mediados del año pasado la Comisión Directiva liderada por Raúl Gámez vendiese el pase del juvenil nacido en Sastre, Santa Fe, en 7.500.000 euros. "Me pone contento el dinero que le va a quedar al club. Todavía no sé dónde voy a jugar", reconocía Toledo. El desconocimiento sobre su futuro tenía que ver con que la venta no había sido a un club, sino a un grupo empresario.

El destino finalmente fue la Fiorentina, de Italia, donde ni siquiera tuvo un minuto en cancha. En el equipo que adoró en los 90 a Gabriel Omar Batistuta, solamente se sentó en el banco de suplentes en siete ocasiones por la Serie A y en otras dos oportunidades, en enero de este año, por la Copa Italia. El entrenador portugués Paulo Sousa no le dio lugar y Lanús apareció como alternativa. Entonces se subió a un avión para volver a cruzar el océano Atlántico. Así, pocos días después de haber cumplido 21 años, Toledo ya había ido a tener su experiencia en Europa y regresado al país. Vorágine futbolística de los tiempos que corren.

Llegó a la institución del Gran Buenos Aires a préstamo hasta el 30 de junio y ayer mostró sus virtudes ante el club en el que las desarrolló. Primero, con una fina definición para abrir el marcador y, después, como iniciador de la jugada que concluyó con 2-0 de Alejandro Silva. Sin celebrar su tanto, juntó las palmas para ensayar una disculpa: sabía el dolor que acababa de causarle a Vélez ser víctima de un producto de su cantera que no pudo retener.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas