Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Bart Pattyn. "El Gobierno ha hecho un buen trabajo: el populismo poco a poco está desapareciendo"

El CEO de Coface América latina destaca que la administración Macri optó por el gradualismo y celebra el distanciamientodel modelo venezolano, pero dice que hay que reducir la inflación

SEGUIR
PARA LA NACION
Jueves 04 de mayo de 2017
0

Pese a que la inflación supera las expectativas del propio Gobierno y los indicadores de consumo no son los mejores, el escenario de la Argentina es positivo para Bart Pattyn, presidente y CEO de Coface América latina. El grupo asegurador realizó su conferencia de riesgo país mundial la semana pasada en Buenos Aires. Pattyn desdramatizó el aumento de tarifas y opinó que existe un sector de la población que se acostumbró a recibir "money for nothing (dinero por nada)", y esto aún genera fricciones.

-¿Cómo encontró en esta visita a la Argentina?

-Si analizamos el último año, se ve claramente que el equipo del Gobierno ha hecho un buen trabajo: el populismo poco a poco está desapareciendo. Tenemos una inflación que ahora está a la mitad del año pasado, un peso que está convertible, más o menos estable contra el dólar y bastante bien en relación con el de los países vecinos. Además, ya no tenemos los impuestos a la exportación, que no son buenos.

La situación es mucho mejor, pero se tarda un tiempo en deshacer los problemas de más de diez años de populismo. Es normal que existan aún conflictos sociales, no es sorpresa que mucha gente que estaba acostumbrada a recibir "money for nothing (dinero por nada)" de repente no esté de acuerdo con los cambios de flujo de dinero.

Suben los precios de electricidad o de viajar en subte a un nivel más normal porque estaban muy subsidiados y no tenían equilibrio, por eso todavía hay un poco de fricciones sociales. Pero Macri [por el Presidente] ha hecho un buen trabajo.

-En 2015 la inflación cerró en 26,9 por ciento; en 2016 rondó el 40%, y para este año el Gobierno proyectó un 20%, pero en el primer trimestre ya acumula 6 puntos. ¿Es positivo el escenario?

-Una inflación de 20 o 25 por ciento no está bien, se tendría que apuntar a 2 o 3 puntos, pero estamos muy lejos de eso. Creo que no se puede cambiar una realidad en tres semanas, ni siquiera en meses, pero claramente la inflación tiende a bajar y no es importante mirar el numerito de esta semana, sino la tendencia que muestra que la Argentina va hacia una economía más normal, más abierta, en la que los trabajadores obtienen trabajo y no dinero por nada. De verdad creo que el sistema macroeconómico y la realidad de la gente están mejorando, pero sí es cierto que [el resultado] tarda en llegar.

-También existe una caída en el consumo. ¿Es válido hacer esta apuesta pensando en bajarla inflación?

-Son los mecanismos de la realidad. Con una inflación del 40 por ciento había una erosión sistemática y sistémica del poder adquisitivo. No hay ninguna industria que pueda aguantar aumentar los precios y los gastos de esta manera. Simplemente si miramos qué habría sucedido si eso hubiera continuado, el proceso se llama Venezuela.

En la televisión vemos las consecuencias del populismo: inflación, control de cambios, control de exportación.

-El Gobierno plantea que los cambios se implementaron de manera gradual, pero en cuestión de tarifas, principalmente, se ha percibido un shock, ¿cuál es su visión?

-No hay que mirar los porcentajes, sino la realidad. ¿Cuánto cuesta el subte?

-Siete pesos con cincuenta.

-Es como medio dólar, para ser normal tiene que costar US$ 2. En el caso de la electricidad, el consumo familiar debería rondar los US$ 300. Esto es consecuencia de la mala gestión durante tanto tiempo. La inflación alta y la falta de ajuste de los precios a la realidad económica hacen que los precios no sean realistas. Lo primero que hizo Macri fue liberar el cepo al dólar. Es fundamental, porque los argentinos cuando no pueden adquirir dólares hacen todo lo posible con tal de comprarlos. Hacer el dólar convertible sin tener una hiperdevaluación, como era posible, fue una muy buena decisión. Muchas medidas son lógicas, se han introducido de manera gradual, los precios de los servicios públicos van subiendo poco a poco. Si se va de dos a siete pesos -son $ 5-, representan 33 centavos de dólar.

-El problema es el desequilibrio que se genera con los salarios, que aumentan alrededorde 20 por ciento.

-En el corto plazo esto ya se está acomodando, porque el PBI está creciendo. Entonces, entre contracción y crecimiento, esto significa que, de alguna manera, alguien está gastando, y afortunadamente no es el populismo. No es el Gobierno el que gasta, ahora es sobre la base de la industria, las empresas y los consumidores.

-La inserción en el mundo trae beneficios, pero también riesgos. ¿Cuáles se pueden identificar?

-La Argentina ha tenido que elegir entre el modelo de Chile y el de Venezuela y ha optado por seguir a su país más cercano. El principal riesgo es volver atrás. Respecto del mercado y pensando en las exportaciones, hay que mirar, por un lado, el campo: soja, carne, vino, etcétera, donde la Argentina está restableciendo su competitividad gracias a la quita de los impuestos. Hace tiempo el vino argentino no se vendía en el mundo porque era caro. Y en el caso de las exportaciones industriales hay un camino por recorrer. Los costos de producción en la Argentina son muy altos, y si se comparan calidad y precio de productos importados y nacionales hay una disparidad. Entonces, este ajuste tiene que continuar.

-¿La Argentina debe priorizar la exportación de materia frente al desarrollo industrial?

-La Argentina es un exportador natural de materia prima y tiene ventajas para seguir haciéndolo: amplias tierras fértiles y un clima favorable. El campo de manera generalizada es uno de los motores de la economía. Ahora, entre exportar materia prima y alta tecnología, hay algunas cosas que ajustar. Una de las principales cuestiones es atraer inversiones extranjeras, y esto se logra cuando se pueden sacar los beneficios en cualquier momento sin ningún impuesto. Que en la Argentina no se pudiera comprar un iPhoneno era normal, y tampoco se van a producir de manera local. Es un progreso que tienen que hacer.

-¿Cuál es su proyección frente a las próximas elecciones legislativas?

-En la Argentina hay gente que entiende cuál es el objetivo y no creo que el camino de Venezuela sea el buen ejemplo a seguir. La Argentina ya eligió, y ahora con las elecciones hay que optar por la continuidad.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas