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El ex Puma que tuvo que abandonar el rugby por un problema cardíaco, pero que sueña con volver

Más allá de su afección, Matías Díaz confiesa "Me di cuenta de que hay una vida más allá del rugby"; es productor de seguros y sigue capacitándose en su deporte

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PARA LA NACION
Jueves 04 de mayo de 2017
La lucha de Matías Díaz
La lucha de Matías Díaz.
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Pasaron casi dos años y dice haber superado el golpe, estar enfocado en nuevos proyectos y hasta se esperanza con volver a jugar, pero la voz le tiembla cuando recuerda aquel momento. Matías Díaz, un chico de origen humilde, de 22 años entonces, había dejado todo para jugar el Mundial de Inglaterra. Tres días después de ser incluido en el plantel debió ser desafectado al detectársele una afección cardíaca que lo obligó a abandonar la alta competencia.

"Fue un momento muy duro", recuerda el mendocino. "Mi vida estaba basada solamente en el objetivo de ir al Mundial. Hasta había desechado ofertas de extender mis contratos con Highlanders y Bristol para jugar en Pampas XV y tener más posibilidades de ser convocado. Logré estar en la lista, pero después pasó lo que pasó. Pasaron un montón de cosas que está bueno que hayan pasado. En su momento estás a las puteadas, pero cuando pasa el tiempo y lo mirás desde otro lado, siempre sacás cosas positivas", afirma.

Lo que pasó fue que tras sufrir palpitaciones en un entrenamiento, se sometió a una serie de estudios que revelaron una miocardiopatía hipertrófica, un agrandamiento del corazón que, ante exigencias extremas, puede provocar un infarto. Díaz veía como una ascendente carrera llegaba a su fin en el momento cumbre. Miembro de la prolífica camada 93 de los Pumitas, había debutado en el seleccionado mayor a los 20 años y aparecía como un jugador de gran proyección en el puesto de pilar derecho, acaso el más problemático en la Argentina por la escasez de jugadores de nivel internacional.

Superado tremendo golpe, ahora sólo mira para adelante. El martes estuvo en el entrenamiento de los Jaguares en el Biei realizando un curso de entrenadores, uno de sus nuevos proyectos, al tiempo que se ilusiona con volver a jugar. "Mis esperanzas siempre están, desafiando lo que en primer momento me dijeron. Estoy convencido de que en algún momento voy a volver a jugar, no sé cuándo", se entusiasma. "Es algo que no tiene tratamiento, sino que es relativo al peso. Al bajar de peso bajó mucho la masa muscular del corazón, pero tiene que bajar un poco más. Estoy corriendo mucho, ya soy un maratonista, aunque todavía no hice nada de rugby. Voy a seguir esperando y, mientras tanto, capacitándome."

-Con el tiempo, ¿qué tomaste de positivo de lo que te pasó?

-Empezás a rescatar más a tus amigos, a la gente que después de que pasó esto sigue estando. Recibí otro tipo de apoyo, que antes estaba relacionado con el deporte. Después de lo que pasó hubo mucha gente que apareció y otra que desapareció. Y también me di cuenta de que hay una vida más allá del rugby, que no te vas a dedicar toda tu vida a ser jugador profesional y tenés que hacer planes a futuro.

-¿A qué te dedicás ahora?

-Soy productor de seguros y estoy muy enfocado en eso, estudiando la carrera e instalado en Mendoza. Además, estoy trabajando en un convenio con Highlanders para llevar jugadores a Nueva Zelanda y capacitándome como técnico. Son clínicas de entrenamiento y de alto rendimiento en Nueva Zelanda para jugadores y entrenadores. Consisten en ir a Nueva Zelanda a practicar con los Highlanders, capacitarte con los coaches y estar todo el día metido con ellos. Si bien quiero hacer cosas más allá del rugby, no me quiero alejar. Es algo que tiene mucho para crecer en Mendoza, Chile, Uruguay; en toda Sudamérica. Me gustaría estar en esta etapa de crecimiento que tiene la UAR todavía por delante. Tuve la suerte de jugar en Nueva Zelanda, Inglaterra y la Argentina, así que siempre traté de ir armando mis conceptos personales de rugby incorporando cosas de cada entrenador.

-¿Te cuesta ver a los que hace poco fueron tus compañeros jugando en este nivel?

-Muchísimo. Hasta el fin de semana que fui a mi club a ver a Teqüe contra Liceo, me moría de ganas de jugar. Y más ahora viendo el entrenamiento de Jaguares. Los disfrutaría mucho más si jugara, pero los veo a los chicos disfrutar y eso me pone contento.

-Sos el único que tenía experiencia previa en el Súper Rugby. ¿Cómo viste al equipo estos dos años?

-Tenemos mucho para crecer. En el pasado jugábamos mucho contra equipos del Norte. Los equipos del Sur te someten con su estilo de juego, de correr, de jugar por todos lados. Ese es el desafío. Ahí está lo bueno, cuando vemos todo lo que tenemos por crecer.

Jaguares, con varios regresos

Landajo, Lavanini, Leguizamón y Montero,?a disposición para jugar

Hoy, el entrenador Raúl Pérez confirmará el equipo que el sábado, a las 18.40 en Vélez, se medirá con Sunwolves, por una nueva fecha de la rueda de clasificación del Súper Rugby. Luego de cuatro derrotas consecutivas de la franquicia argentina que la hicieron retroceder en la tabla y ponen en duda el pase a los playoff, se aguardan varios regresos, ya que están disponibles Martín Landajo, Tomás Lavanini, Juan Manuel Leguizamón y Manuel Montero, quienes aún no debutaron en 2017 en la competencia. Además, Matías Alemanno y Javier Ortega Desio se entrenaron con normalidad. Quien no podrá ser de la partida es Ramiro Moyano, el tryman del equipo, que sufrió un esguince en el acromio derecho en el encuentro ante Sharks y necesitará tres semanas de recuperación.

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