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Alejandro 'Papu' Gómez reclama un lugar en la selección: "Hoy estaría jugando tranquilamente para Italia"

"Siempre han llamado a los mismos”, señala la figura y capitán de Atalanta; “Entre Bauza, Martino, Sabella y Maradona no vieron ni tres partidos completos míos”, reclama; se ilusiona con Sampaoli

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LA NACION
Jueves 04 de mayo de 2017
“No me siento inferior a ninguno de los que están en la selección”, cuenta Papu, en el mejor momento de su carrera
“No me siento inferior a ninguno de los que están en la selección”, cuenta Papu, en el mejor momento de su carrera. Foto: AP
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El cittadino Gómez está feliz en Bérgamo. Un ciudadano que disfruta del viejo casco amurallado con la línea de los Alpes a la vista. A 40 minutos de Milán, a una hora de Verona y con uno de los aeropuertos low cost más activos de Europa. Siente que encontró su lugar. Hace seis meses inauguró un centro médico deportivo, quizás abra una sucursal del restaurante ‘Pampa gourmet’ y junto con su señora, Linda, están por lanzar una colección de trajes de baño. Ahora se divierten en familia junto con sus hijos Bautista (4) y Constantina (2), un marco tan distinto al de mediados de 2014, cuando eligieron abandonar la atemorizante ciudad de Járkov por la guerra civil en Ucrania.

El calciatore Gómez está feliz en Atalanta. Un futbolista que disfruta de la idolatría a los 29 años. El N°10, el capitán del equipo revelación del calcio. Con registros sin precedentes, como los 14 goles que sostienen la mejor campaña del club en 110 años de historia. La familia Percassi, dueña de Atalanta, le extendió el contrato hasta 2020. Los tifosi despliegan su admiración en las banderas que cuelgan en el estadio Azzurri d’Italia. Pero para él la tarea será completa si vuelven a las copas europeas, un paso que Atalanta no da hace 26 años. Por entonces jugaba Claudio Caniggia…que hace algunos días lo apadrinó: “Papu Gómez es mi heredero. No nos parecemos físicamente, pero él es impredecible, fuerte en el uno contra uno. Puede ser wing, segundo delantero o media punta”. Vaya respaldo.

Pudo jugar en Inter. Un lunes viajaba a Milán para firmar el contrato, pero ese fin de semana lo despidieron a Andrea Stramaccioni, el técnico que lo había pedido; al nuevo, a Walter Mazzarri…, no le interesó. Pudo jugar en Atlético de Madrid, pero el club de Simeone ofreció 5 millones de euros, Atalanta pidió 10 millones y finalmente los colchoneros compraron al Guaje Villa por 4. Pudo jugar en la selección de Italia: lo quiso Antonio Conte y se lo propuso el allenatore actual, Giampiero Ventura. Hasta que la FIFA le negó la posibilidad de vestir la azzurra porque al momento de la primera convocatoria para su país de origen –la Sub 20 campeona del mundo en Canadá 2007–, todavía no contaba con la doble nacionalidad. ¿Jugará para la Argentina?

–¿Te quedaste sin Mundial de Rusia o la llegada de Sampaoli te abre expectativas con la Argentina?

–Siento que hoy estaría jugando tranquilamente en la selección de Italia, pero la norma FIFA me quitó esa ilusión. El técnico Ventura vino a verme y me dijo que me quería. Ahora, con el nuevo ciclo volverá a abrirse mi ilusión en la Argentina…, pero con Bauza también estaba ilusionado. Si sigo con este rendimiento creo que tendré más chances. Los años anteriores también anduve bien, pero los goles siempre llaman la atención. En la temporada anterior hice 7 goles y metí 9 asistencias, pero los 14 que llevo ahora pegan distinto. Yo sé que en la Argentina tal vez no se ven los partidos de Atalanta y los técnicos no lo siguen, no somos el Inter, la Juve o el Milan, pero cuando hacés goles llamás la atención. Y este campeonato soy el capitán del equipo, estamos pelando por meternos en Europa y todo tiene otro rebote…

–¿Te extraña que nunca te hayan citado o entendés que en tu puesto abundan las figuras en la selección?

–Por un lado es normal que no me hayan llamado nunca. Si nos ponemos a pensar, Dybala es suplente en la selección y es el mejor de Juventus. Tenemos cracks por todos lados: Di María, Messi, Higuaín, Agüero… obvio que no hay lugar para todos. Pero a la vez digo: hace muchos años que estoy en Europa, sostengo un nivel parejo, puedo jugar en muchas posiciones… Acá en Italia todos me dicen ‘¿cómo puede ser que no te citen nunca a la selección?’ Ellos me ven todos los días y allá no se me ve tanto, entonces es más complicado. Pero pasaron muchos técnicos también, ¿ninguno me vió? Sabella tenía sus jugadores, Martino tenía sus jugadores, Bauza lo conocía a Pratto, lo conocía a Buffarini… y los llamó a Buffarini y a Pratto, ¿para qué iba a llamar a otros que no conocía? Y no lo digo sólo por mí. Mirá: Perotti la rompe en la Roma, Gonzalo Rodríguez es el capitán de la Fiorentina, Leandro Paredes la rompe en la Roma, Fazio también anda muy bien... Tenés el caso Icardi…, no soy sólo yo. En España está Pablo Piatti… ¿Cuánto hace que Piatti está jugando en la primera de España? Y él tampoco tuvo una oportunidad en la selección… Sí noto que en los últimos años se convocan pocos jugadores de la Liga italiana y acá se juega el fútbol más difícil del mundo, es un aprendizaje único. No es el más lindo, pero es el más difícil. ¿Por qué? Porque tenés canchas de mierda y tenés equipos de mierda, pero son tácticamente ordenamos, te estudian hasta el mínimo detalle y te complican. El otro día jugamos con Bologna, al que le llevamos casi 30 puntos de diferencia, y no se notó que uno estaba 5º y el otro en el fondo.

–¿Esas son tus razones para soñar con un llamado?

–Tengo 29 años, me siento maduro y siento que hoy me la puedo jugar mano a mano con cualquiera de los que están en la selección. No me siento inferior a ninguno. Lo estoy demostrando hace tiempo y este año, mucho más. Ya es hora de que me den una oportunidad. Después, uno tiene que jugar…porque te pueden convocar 300 veces, pero si después sólo jugás un partido, es difícil. Ahí están Gaitán, Lamela, como en su momento Ricky Álvarez…, a los que se los llamó muchas veces, pero después siempre terminaron jugando los mismos. Es muy difícil si entrás y apenas jugás 10 minutos. ¿Así cómo demostrás que podés estar?

–Pero también Higuaín, Agüero o Di María en casi todas las fechas son figuras en sus clubes…

–Es muy contradictorio, lo sé. ¿Cómo hacés para no llamarlo a Higuaín si es el mejor delantero de Italia? Estos chicos llegaron a las últimas tres finales y hay que sacarse el sombrero, tuvieron años espectaculares… pero de ahora en más habría que evaluarlos por lo que hacen en la selección, no por lo que hacen en el club. Ahí lo tenés a Agüero, que está por quebrar el récord de más goles en el Manchester City… ¿Qué le podés decir a Agüero si la rompe en el City? Ya es hora de evaluar por lo que se hace en la selección, porque aunque la rompan en sus clubes, si después no hacen lo mismo en la selección…

–¿Vos no te sentís valorado para llegar a la selección?

–No sé cuántos partidos míos completos vieron entre Bauza, Martino, Sabella y Maradona. ¿Vieron tres partidos de 90 minutos de Papu Gómez? Creo que no. ¿Te soy sincero? Para mí no. Pero bueno… en las últimas convocatorias los llamaron a Acuña o a Belluschi. ¿Y eso por qué? Porque los ven todos los domingos ahí, en las canchas argentinas.

–¿Creés que el grupo influye para que no haya recambio? Fuiste compañero de Di María, Agüero, Banega, Romero y Mercado en el Sub 20 de Canadá…

–Sí, los conozco, pero no tengo una relación. Con el único que soy amigo-amigo es con Andújar. Yo conozco todo, conozco las internas porque me cuentan, porque estoy en el mundo del fútbol, porque estuve 5 o 6 años metido en el predio de la AFA con los juveniles y conozco a los utileros y a los médicos, están los mismos de mi época... Y no creo que los futbolistas tengan influencia. Tiene que agarrar un técnico con la suficiente personalidad para decir, ‘mirá, a vos no te convoco por tal cosa o tal otra...’ Un técnico que venga y diga ‘a Icardi lo llamo porque la rompe y punto’. Ya está, es el técnico y listo. ¿Qué tiene que andar explicando? Son los técnicos los que han llamado siempre a los mismos. Los jugadores no tienen la culpa.

–¿Qué opinás de Sampaoli y qué esperás de él?

–Me parece un técnico muy preparado, que hace años viene demostrando su capacidad. Un entrenador con personalidad, que tiene la metodología de Bielsa.

–¿Qué creés que se hizo mal en los últimos años?

–No piensan a futuro en la Argentina. Mirá Italia: apuesta por los jóvenes. Le falta la generación intermedia, imaginate que me querían a mí, que no soy un crack. Cambiaron toda una generación, de los campeones en 2006 sólo quedaron Buffon y De Rossi; después, tenés a Belotti, del Torino, a Gagliardini, que juega conmigo, que tienen 23 años. Está lleno de chicos. Dentro de uno o dos mundiales tendrán un equipazo porque van a llegar con 80 partidos en el lomo y con 28/29 años. Nosotros ya lo hicimos: convivían Ayala, Heinze o Samuel, con Di María, Messi, Agüero… Hay que volver a mechar a los jóvenes.

–Definilo a Dybala…

–Es crack, crack. Acá en Italia le están dando mucha bomba, más después de eliminar a Barcelona. La Juve le renovó y siempre se va a mantener en un club top porque hoy está entre los 10/15 mejores delanteros del mundo. Y es joven, tiene 23 años, tiene todo por delante.

–Y a Icardi…

–Es un gran finalizador. A veces se lo critica porque no entra mucho en juego, pero en el 4-3-3 del Inter, el sistema tampoco le pide que entre mucho en juego. Él, en el área, te mata: va muy bien de arriba, ataca bien los palos y patea de derecha y de izquierda. Ya lleva 24 goles en el torneo y su equipo no está peleando el título. Pertenece a la nueva generación de jugadores en la que hay que empezar a creer.

–Y a Higuaín…

–Es el mejor delantero de Italia. Y está entre los top de Europa. Él se tira más a jugar, juega con los espacios y marca diagonales. Es más completo, tiene otros recursos. Y no pierde eficacia. Su cuota goleadora igualmente es tremenda.

–Catania, Metalist, Atalanta… ¿todavía estás a tiempo de llegar a un grande de Europa?

–Sí. Siento que se va a dar. Si bien tengo contrato hasta 2020, tengo una muy linda relación con los dueños de Atalanta y ellos ya saben que si viene un club importante, para pelear entre los tres primeros puestos, me gustaría intentarlo. Acá estoy muy bien, la gente me hace sentir muy bien, pero sería un desafío personal.

–¿A la Argentina vas a volver a jugar?

–No, no me atrae. No me gusta, no me llama la atención… no me gusta el entorno, me genera estrés. Acá, en el campeonato pasado estuvimos 14 partidos sin ganar y no pasó nada. ¿Qué va a pasar? Nada, jugás mal, perdés y ya está. Es un juego. Es fútbol. El hincha de Belgrano que murió después de que lo tiraran por la tribuna salió en todos lados, acá fue una vergüenza. Entre la AFA y lo que pasa en las tribunas.., no, no se puede. No tengo ganas de volver. Y tengo muchos ex compañeros que han vuelto y me dicen ‘por favor, si tenés la posibilidad de quedarte, quedate. ¿a qué vas a volver? Quedate hasta que te echen’, me dicen. En todos los mercados me llaman técnicos de los clubes grandes para saber si quiero volver, y la respuesta es siempre la misma: les agradezco muchísimo el interés, pero no.

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