Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Sin referencias políticas, Mario Vargas Llosa disertó en la Feria del Libro

El Nobel estuvo junto al escritor chileno Jorge Edwards y el argentino Alejandro Guillermo Roemmers; el gran ausente, el ministro de Educación Esteban Bullrich

SEGUIR
LA NACION
Miércoles 03 de mayo de 2017 • 21:54
Mario Vargas Llosa disertó por tercera vez en la Feria del Libro
Mario Vargas Llosa disertó por tercera vez en la Feria del Libro. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi
0

El Nobel de literatura de nacionalidad peruana y española Mario Vargas Llosa participó hoy, por tercera vez, de la Feria Internacional del Libro. En esta oportunidad, lo hizo bajo la consigna "La influencia de la literatura en los valores humanos", ocasión en la que reflexionó sobre la importancia de la buena literatura, aquella que se imprime y que no reside en las pantallas.

Vargas Llosa disertó junto al escritor, periodista y diplomático chileno Jorge Edwards, quien, como Vargas Llosa, fue galardonado con el premio Cervantes años atrás. Y junto al escritor argentino Alejandro Guillermo Roemmers, cuyo último libro es El regreso del joven príncipe.

Aunque se esperaba que la charla tuviese un cierto tinte político -cuando el autor peruano participó de la feria en 2011 fue blanco de críticas por el kirchnerismo-, los tres escritores se sumergieron en un debate que tocó de lleno la incidencia actual de las pantallas en los jóvenes y la sociedad toda. Y en la falta de exigencia que exhiben las mismas. Además, especialmente Vargas Llosa, hizo énfasis en la poca calidad de ciertas obras literarias actuales, que calificó como en las antípodas de la buena y tradicional literatura.

En el transcurso del debate, Vargas Llosa hizo un racconto de los libros que lo han acompañado a lo largo de su vida y por los cuales se ha sentido impactado tras esa experiencia de lectura. Nombró, entre otros, La guerra y la paz, de Tolstoi, Los Miserables, de Víctor Hugo y El Quijote, de Cervantes. Recordó así cuando aprendió a leer, a los cinco años, y definió esa experiencia como una transformación en su vida.

"Mi vida se enriqueció (...) llegó a experimentar una diversidad tal que jamás me hubiera ocurrido sin la ayuda de los libros. Creo que fue esa pasión por la lectura por la que nació mi vocación de escritor", dijo.

Roemmers, Vargas Llosa y Edwards
Roemmers, Vargas Llosa y Edwards. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

En cuanto a la situación de la literatura actual, apuntó: "Sí, se publican más libros, pero los libros que se publican son lo contrario a la gran literatura, representan lo opuesto". Y mencionó su preocupación por la educación literaria actual en su relación con la dinámica de las pantallas; tras lo que advirtió que la problemática debería incluirse en la agenda educativa. "Yo creo que esa es una preocupación que debería formar parte hoy día de la educación", expresó. "Es interesante preguntarse qué va a ocurrir en este mundo donde las pantallas llegan a todos los puntos del planeta, ¿qué va a pasar con la lectura? ¿Va a seguir existiendo la lectura tradicional, de papel, o se va a pasar a la lectura del monopolio de las pantallas?".

En la disertación no se desvió y fue al punto. Sus expresiones le valieron varios aplausos de la audiencia, que ocupaba la sala Jorge Luis Borges del predio ferial de La Rural.

Así, resumió: "Frente a la pantalla tenemos una actitud pasiva, recibimos una imagen que nos baña y el esfuerzo que nos exige es mínimo porque está todo allí".

A propósito de la caída de WhatsApp que se vivió hoy alrededor de las 18, Roemmers hizo énfasis en la importancia del silencio. "Podemos plantearnos cómo encausar ésto. Los que escribimos e incidimos en la educación tenemos que ver cómo dar prioridades a esa carga de información", dijo.

El único que aludió a la política argentina fue Edwards, quien recordó la vez en que fue a la Plaza de Mayo tras la bomba que intentaba impactar contra el General Perón. Ese día, recordó que Perón y Evita hablaban desde un balcón de la Casa Rosada. "Cincuenta años después, un periodista argentino me dijo: ´Usted llega a Buenos Aires en un momento de crisis´. No me acuerdo de qué crisis se trataba pero le dije: ´Vengo a Buenos Aires hace cincuenta años y siempre es tiempo de crisis`", disparó. Luego, agregó: "Yo estoy en Argentina ahora y siento que la división que analizaba Sarmiento en el siglo XIX entre civilización y barbarie es perfectamente actual".

En cuanto a la comunicación que rige hoy, Edwards contó que viajó 14 horas desde Madrid y que, mientras leía a Marcel Proust, "había un joven con todo tipo de máquinas" al lado suyo. "Estoy seguro de que la pase mucho mejor que mi vecino, aprendí algunas cosas y creo que a ésto hay que reivindicarlo (...) No abandono nunca la pasión por la palabra escrita, la palabra impresa, el libro, las bibliotecas".

Entre el ida y vuelta, Vargas Llosa recordó cuando el filósofo y sociólogo francés Gilles Lipovetsky le contó que, para él, la cultura de la imagen es verdaderamente democrática. "A mi me produjo verdadero espanto esa tesis, porque esa tesis no la propala cualquiera sino un hombre con una cultura muy rica, con una cultura libresca pero que la cree ya del pasado y elitista". Luego, entonces, sostuvo que en esa concepción hay "una profunda deformación de lo que es la democracia y d lo que es la cultura".

Y se adentró en política solo por un instante, cuando dijo que en "ese mundo de las comunicaciones que es todavía incierto, los instrumentos de manipulación están ahí".

De esa manera buceó de manera superflua en las recientes elecciones de Francia y Estados Unidos: "Hemos tenido en los últimos meses y semanas un indicio de aquello que podría pasar, descubierto que los grandes países pueden a través de sus agencias de inteligencia y comunicación intervenir directamente en los procesos electorales y transformarlos. Mediatizarlos".

En la charla, el gran ausente fue el ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich, que, por cuestiones de agenda, no asistió como estaba previsto.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas