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El jefe del FBI defendió su investigación sobre el emailgate

Comey respondió a la acusación de Hillary de influir en su derrota

Jueves 04 de mayo de 2017
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LA NACION
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WASHINGTON.- Casi seis meses después de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, los tres actores principales aún hablan de lo que ocurrió.

Anteayer, Hillary Clinton volvió a culpar por su derrota al director del FBI, James Comey; a Rusia; a WikiLeaks, y la misoginia. Por la noche, el presidente Donald Trump la atacó por Twitter. Y ayer, Comey defendió en el Congreso todo lo que hizo, aunque reconoció sentir "leves náuseas" de pensar que pudo haber torcido la historia.

Comey quedó en el ojo de la tormenta el 28 de octubre, 11 días antes de las elecciones, al enviar una carta al Congreso para informar que habían aparecido nuevos correos electrónicos de Hillary pertinentes para la investigación del emailgate en una computadora de Anthony Weiner, ex marido de Huma Abedin, asesora y confidente de Clinton. Esa carta, según la entonces candidata, le costó su derrota.

La influencia de Comey ganó peso el 20 de marzo, cuando confirmó que el FBI investigaba el Rusiagate (la intromisión del Kremlin en la campaña presidencial), una acusación que Moscú niega. Esa investigación, que empezó antes de las elecciones, busca dilucidar si hubo colusión entre el Kremlin y Trump, reconoció Comey. Nunca dijo nada sobre eso en la campaña, una asimetría con la investigación a Hillary que los demócratas no olvidan ni le perdonan. Ayer, Comey hizo su descargo ante un comité del Senado.

Describió el dilema al que se enfrentó con una metáfora: dijo que quedó parado frente a dos puertas, una con un rótulo que decía "hablar" y la otra, "ocultar". Comey le había dicho al Congreso, en julio pasado, que la investigación por el emailgate estaba cerrada.

"Así que quedé frente a hablar u ocultar. Hablar sería muy malo. Hay una elección en 11 días, por Dios, eso sería muy malo. Ocultar, en mi opinión, sería catastrófico, no sólo para el FBI, sino más allá", justificó Comey, encendido, al abandonar el modo medido y moderado que caracterizan sus testimonios. "Le dije a mi equipo: «Tengo que informar al Congreso»", agregó.

"Siento leves náuseas al pensar que pudimos haber tenido algún impacto en la elección. Pero, honestamente, no cambiaría la decisión", completó.

Al final, los investigadores tampoco encontraron nada y el caso quedó cerrado. Hillary dijo que la carta de Comey "asustó" a los votantes.

La declaración de Comey generó reacciones instantáneas de los demócratas. La crítica es añeja: Comey no se apegó a dos directrices del Departamento de Justicia: evitar influir en la política del país y mantener silencio sobre las investigaciones en curso.

"La verdadera elección no fue entre hablar u ocultar. Comey habló sobre Clinton y ocultó la investigación de Trump. La verdadera elección fue apegarse a la política del Departamento de Justicia o violarla", fustigó en Twitter el congresista Adam Schiff, que lidera una de las investigaciones por el Rusiagate.

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