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Paula Palese: "Busco hacer objetos de deseo"

La joven diseñadora abrió un local de accesorios minimalistas y geométricos en Recoleta; se prepara para desarrollar una línea experimental

Sábado 06 de mayo de 2017 • 00:00
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Paula Palese es la diseñadora detrás de Erdia, la marca de accesorios arquitectónicos
Paula Palese es la diseñadora detrás de Erdia, la marca de accesorios arquitectónicos. Foto: LA NACION / Patricio Pidal

Después de recibirse de diseñadora de indumentaria en la Universidad de Palermo hace tres años, Paula Palese empezó a explorar diversos caminos dentro de la moda hasta encontrar su vocación. Hizo cursos de fotografía, de moldería, de estilismo de moda en el Fashion Institute of Technology (FIT) en Nueva York durante tres meses y otro de remodelación de abrigos de piel en el Centro Metropolitano de Diseño, con la Federación Argentina de Comercialización e Industrialización de la Fauna (Facif), para luego profundizar su métier en la calle Florida, con una pasantía en el rubro de marroquinería y peletería. A su vez, probó con la firma Cherie Lee, con una línea de cuellos de camisa para usar como accesorio, junto a una amiga. Luego de varios ensayos, el año último se decidió por crear Erdia, una marca de carteras y accesorios minimalistas y brutalistas, que incluye desde sobres, bandoleras y carteras de mano, hasta mochilas y bolsos de fin de semana, que varían entre $ 3000 y $ 7000. La etiqueta enaltece la atemporalidad, en formas depuradas y en materiales nobles, por sobre la ornamentación.

-¿De dónde surge el nombre?

-Erdia significa mitad en vasco. Además de tener influencia familiar y haber ido a un colegio vasco (Euskal Echea), me gustó la idea de que represente una parte que, junto con otra mitad igual, constituyen un todo. Tiene que ver, a la vez, con el estudio de la simetría en el diseño que es algo que siempre me obsesionó, me atrajo y muy característico de la marca.

-¿Cómo te decidiste por los accesorios?

-Me gustan mucho más las carteras y los zapatos que la ropa. Aunque mi formación fue principalmente de indumentaria, siempre les presté mucha más atención a los complementos. Me interesa el diseño de los objetos por su tridimensionalidad. Siento que a la ropa le falta algo, estructura, volumen. En cambio, el accesorio aporta mucho a un estilo y habla por sí solo, sin importar lo que tengas puesto. La idea es crear complementos eclécticos y atemporales que tengan identidad y se puedan usar en distintas ocasiones: que los puedas usar para ir a trabajar, pero también para una fiesta o salir de noche. Busco hacer un objeto de deseo, que llame la atención por su diseño y sus materiales nobles.

Sobre de mano, en cuero graneado verde loden, $7100
Sobre de mano, en cuero graneado verde loden, $7100. Foto: LA NACION / Patricio Pidal

-¿Qué te inspira a la hora de crear contenedores?

-Para diseñar no veo tanto moda o lo que hacen otros diseñadores. Me inspiro más en objetos o situaciones urbanas y mundanas, y en la obra de arquitectos como la iraquí Zaha Hadid o en el art déco. También, en las formas que veo en una ventana de un edificio. El cemento, el hierro, el metal y el vidrio me despiertan climas y posibles geometrías que se generan en las baldosas, los carteles; siempre elijo una paleta de colores urbana y neutra para los bolsos.

-¿Por qué abrir un local en vez de un showroom?

-El año último, cuando comencé con la primera colección de accesorios -todos en negro-, pensaba abrir un showroom. Hice los cálculos y, si bien el local (en Quintana 53, Recoleta) requirió un poco más de inversión, preferí empezar a la calle para darme a conocer. Me encanta la calidez e intimidad del showroom pero la llegada es más cerrada.

Mochila Other, de cuero negro liso, $ 6880
Mochila Other, de cuero negro liso, $ 6880. Foto: LA NACION / Patricio Pidal

-¿Qué pasó con tu colección de verano? ¿Te salteaste una?

-Cuando estás a cargo de tu proyecto tenés que estar detrás de todo: de tener productos nuevos que sorprendan, diseñar una línea coherente para la siguiente colección, a contra temporada, ir a las curtiembres a seleccionar los cueros, supervisar el producto que se le entrega a los talleres, más la parte administrativa y de atención al cliente. El año pasado cerró el taller con el que desarrollaba la producción completa y no tenía alternativa. Entonces, preferí esperar y comenzar a diseñar para este invierno en vez de hacer las cosas a las apuradas. Es difícil el trabajo con talleres externos porque nunca sabés qué sucede detrás, si venden tus diseños o modelos a otras marcas o cómo administran los materiales que les das. Mientras estuve en la búsqueda, me pasó que varios talleres me ofrecieran modelos de marcas reconocidas. Capaz mis carteras no sean tan fáciles de copiar porque tienen una imagen marcada, no son masivas y tienen un proceso muy artesanal, pero es algo que me preocupaba.

¿Con qué desafíos te encontraste al emprender un negocio en la Argentina?

-Primero, todo el tramiterío burocrático para registrarme a mí y a la marca y, luego, la habilitación del local. Al igual que la arquitectura y el diseño, me gusta mucho el interiorismo y creo que el local debía reflejar el estilo geométrico de mis carteras. Entonces, reformamos el espacio y lo pensamos desde cero. Quise destacar los objetos y emularlos del mismo modo que las esculturas se destacan en las galerías. Creé tarimas en cemento, hierro y vidrio, materiales nobles y duros que me atraen, para exhibirlas. Las clientas a veces las ven tan inmaculadas que no las quieren agarrar, pero yo les digo que, aunque parezcan superestructuradas, cuando las usás. son supercómodas.

Cartera Recta con manija regulable de cuero graneado verde loden, $6400
Cartera Recta con manija regulable de cuero graneado verde loden, $6400. Foto: Patricio Pidal

-¿Cómo fue la selección del INTI para exponer en Puro Diseño?

-Me convocaron para exponer en la feria y para la edición de septiembre estamos desarrollando un polímero para hacer los frentes de las carteras en un plástico especial, con acabados mate y brillantes e intervenciones de lana en el interior. Se trata de una resina que venimos trabajando por meses. Además, creo con cueros de texturas opuestas y distintos espesores y fuelles que juegan con planos geométricos y pinzas que generan un espacio contenedor.

-¿Tu cartera favorita?

-La bandolera triangular y un bolso grande rectangular, te entra de todo y está bueno para salir.

-¿Nuevos proyectos?

-Planeo actualizar la Web con un shop online, en breve.

Un espacio en sintonía con el objeto

El local de Erdia, en Quintana 53
El local de Erdia, en Quintana 53. Foto: LA NACION / Catalina Greloni Pierri

Palese refaccionó su local como una galería de arte, donde predominan los materiales fríos, como el hierro, el hormigón y el cemento, y expone sus piezas de diseño, geométricas y minimalistas como esculturas, cual bustos.

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