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Historias mínimas de la España reciente

Hugo Beccacece

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PARA LA NACION
Domingo 07 de mayo de 2017
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Iba a ser un diálogo entre dos escritores en el primer fin de semana de la Feria del Libro, la española Almudena Grandes y el argentino Jorge Fernández Díaz, pero se convirtió en la presentación de la novela de Almudena, Los besos en el pan (Tusquets). Fernández Díaz, con generosidad y gentileza, se limitó a hacerle preguntas, a señalar algunas coincidencias entre las biografías y las obras de ambos, y dejó que su compañera de mesa se explayara sobre su vida y sus escritos. Lo hizo encantada y sin remilgos.

Para empezar, Fernández Díaz eligió los puntos comunes entre ambos. "Coincidimos en España, porque yo soy hijo de asturianos", dijo el autor de Mamá. "En las historias de Almudena, en sus personajes, reconozco a mi familia. Además, los dos entramos en la literatura por las novelas de aventura de Julio Verne y por Robinson Crusoe, de Defoe."

"Julio Verne fue un festín que me duró años", comentó Almudena. "Pero un momento importante de mi existencia fue aquél en que Robinson sale de su cabaña en la isla solitaria donde ha naufragado, ve una mata de trigo y se pregunta cómo la semilla que ha dado origen a esa planta puedo haber llegado allí. Siempre me han interesado las historias de sobrevivientes."

A la hora de elegir carrera, la vocación primera de Almudena Grandes no era la literatura, sino la filología, contó la escritora. "Mi madre me aconsejó que no me fuera a convertir en una profesora de latín, que era lo que yo quería. Me instó a que me inscribiera en historia. Le hice caso y cambió mi vida. Estudiar historia me enseñó a documentarme y eso me sirvió para mis libros."

"En la serie de novelas Episodios de una guerra interminable, que hablan de la Guerra Civil, los personajes históricos importantes no ocupan el primer plano", observó Fernández Díaz. "Es cierto -respondió Grandes-. Esos personajes sólo tienen cameos en mis libros. Cuando me puse a escribir El corazón helado, en 2007, que no forma parte de esa serie pero se desarrolla en el mismo período, pensé que me iba a resultar fácil. Creía saberlo todo sobre la Guerra Civil. Empecé a leer unos libros muy serios sobre el tema y me di cuenta de que no sabía nada. Me entusiasmé. No sólo quería saber lo que no sabía, quería saber sobre todo por qué había creído saber lo que ignoraba. Así nació Episodios? Desde el punto de vista literario la serie tiene como modelo los Episodios nacionales de Benito Pérez Galdós. Él cuenta la historia de España a través de personajes comunes. Yo hago otro tanto: cuento la historia española reciente por medio de los amores, las emociones, los pensamientos de la gente corriente. Ya publiqué tres títulos, me faltan tres más para concluir el ciclo."

Ahora Almudena Grandes está por terminar Los pacientes del doctor García, la cuarta novela de Episodios? "Tiene que ver con la Argentina. Es un libro de espías, de la resistencia, de ambientes diplomáticos. Trata de la red tendida entre ciertos españoles, el Vaticano y los nazis derrotados de la Segunda Guerra para que éstos escaparan de Europa y llegaran aquí, a Buenos Aires. En eso, intervino una persona real, Clara Stauffer, una franquista española de origen alemán."

Fernández Díaz le preguntó sobre un género que ambos cultivan: el "articulismo". Dijo Almudena: "Casi todos mis artículos para El País son más bien relatos literarios de la vida cotidiana. Al principio, no sabía qué tema tocar. Mi esposo, Luis García Montero, que es poeta, testigo de mi angustia, me señaló un día la ventana y me mostró el mercado que está frente a nuestra casa. Allí los temas eran inagotables. De la recopilación de esos artículos, surgió Mercado de Barceló". García Montero estaba en la sala de la Feria del Libro y Fernández Díaz no dejó de recordar que el poeta publicó un libro de poemas de amor cuyo título es Almudena. Suspiros de arrobo femenino en el auditorio.

Sobre Los besos en el pan, Almudena fue sintética: "Esta novela se ocupa de la actual crisis española. Me gustaría que se leyera como una reivindicación de la cultura de la pobreza. Los españoles siempre han sido pobres. Antes se vivía la pobreza con dignidad. La vida de lucha no excluía la alegría. Hoy, la felicidad es sinónimo de consumo".

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