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Jaguares vs. Sunwolves: el combinado argentino reaccionó y ganó, pero la victoria no tapa su mal momento

Los argentinos anotaron tres tries en los últimos 15 minutos para revertir un marcador adverso e imponerse 46-39 ante Sunwolves; así cortaron una racha de cuatro derrotas seguidas

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PARA LA NACION
Sábado 06 de mayo de 2017 • 11:25
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Felipe Ezcurra
Felipe Ezcurra. Foto: VillarPress

Promediaba el segundo tiempo cuando los Jaguares vivieron por primera vez en su corta existencia una situación inédita: el público reprochaba con silbidos su juego errático. Faltaban 15 minutos y los Jaguares estaban perdiendo por 12 ante Sunwolves y jugando uno de los peores partidos de la temporada. Vulnerable en defensa, descontrolado en ataque, el equipo argentino mostraba una preocupante carencia de actitud. Reaccionó en los últimos 15 minutos para anotar tres tries y quedarse con la victoria por 46-39, un triunfo que sirve para recuperar la confianza pero que no alcanza para sacarlo del desconcierto que lo caracterizó en los últimos cinco encuentros.

Lo mejor que puede pasar es que esa tromba del final sirva para devolverle las ínfulas a un equipo que a esta altura parece haber vuelto al estado de anarquía que lo caracterizó el año pasado. Una temporada que había comenzado de manera alentadora se está convirtiendo otra vez en un agudo dolor de cabeza. El aliciente es que todavía queda un tercio del Súper Rugby por delante y las posibilidades de terminar con la frente en alto son ciertas. Y ni siquiera la clasificación a los playoffs es utópica, pero primero es menester que el equipo se serene y recupere el control de sí mismo. Una vez más, hay que volver a empezar.

La defensa, que venía siendo uno de los pilares de los Jaguares, ayer rozó lo vergonzoso. Sunwolves es un conjunto peligroso, que juega sin condicionamientos y les causó dolores de cabeza a más de uno, pero no deja de ser un equipo inferior, al que se debería controlar con facilidad sin más recursos que el orden y la concentración. Ayer apoyó cinco tries, muchos de ellos con pasmosa facilidad, un par aprovechando errores groseros de los argentinos.

En el ataque, continuó la tónica de los últimos partidos: buenas acciones y llegadas profundas cuatro veces terminaron en pérdidas por errores propios en los cinco metros finales de la cancha. Tres tries por la vía del line-out y el maul maquillaron un poco esa falencia.

Además, por supuesto, no es menor la reacción del final. En esos últimos 15 minutos sí apareció el ímpetu que había estado ausente en los primeros 65. Tres conquistas en ese lapso alcanzaron para dar vuelta una desventaja de 12 puntos que ya estaba poniendo nerviosos a los 6000 espectadores, la peor concurrencia en estos dos años de los Jaguares en Vélez.

El partido había comenzado igual que ante Sharks: en la primera pelota que tuvo el rival, marcó casi sin oposición. No tardó en convertirse en un encuentro de ida y vuelta, donde los Jaguares no podían hacerse del control y los Sunwolves lastimaban cada vez que recuperaban la pelota. El marcador osciló para uno y otro. Los Jagauares estuvieron cuatro veces en desventaja y cuatro veces lo remontaron (0-7, 10-15, 22-25 y 27-39), la última la más significativa.

Los regresos de Martín Landajo y Juan Manuel Leguizamón resultaron positivos, el primero en materia ofensiva y el segundo a la hora de tacklear en los minutos finales, cuando Sunwolves tuvo el último ataque y fue por el empate. Por una vez, la defensa respondió y al menos alcanzó a salvar el honor. Y todavía restan los regresos significativos de Tomás Lavanini y Nahuel Tetaz Chaparro, entre otros. Si bien la rotación brusca nunca dio buenos resultados, no estaría mal hacer algunos cambios profundos para revolver un poco el avispero y darles descanso en procura de la recuperación de algunos jugadores que están en un momento bajo.

El próximo sábado a los Jaguares les espera un compromiso similar: en el mismo escenario reciben a Western Force, un equipo que sólo suma dos victorias, pero juega con la soga al cuello por el peligro de desafiliación del Súper Rugby. Como Sunwolves, son inferiores a los Jagaures, pero también representan una amenaza.

La distancia respecto de Sharks en la lucha por la clasificación a los playoffs sigue siendo de ocho puntos. La posibilidad de entrar entre los ocho mejores aparece complicada, pero no es utópica en función de los rivales que tiene cada uno. Sin embargo, los Jaguares no pueden ni pensar en eso. Primero deben hacer un profundo replanteo y enfocarse en ejecutar bien las cuestiones básicas para reencontrarse con su juego, antes de que la cabeza les empiece a jugar en contra. Si es que esto no ocurrió ya.

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