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Guatieri, el entrenador de scrum que también es una suerte de Facundo Manes para los Jaguares

Cuando jugaba en Francia estudió neurociencia, neurolingüística y biodecodificación y hoy lo aplica en la franquicia argentina para optimizar el rendimiento; cómo trabaja la cabeza

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PARA LA NACION
Sábado 06 de mayo de 2017
Guatieri, entre el scrum y la mente
Guatieri, entre el scrum y la mente. Foto: LA NACION / Ricardo Pristupluk
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¿Cómo se puede pasar de una actuación clínica al desconcierto de un partido a otro? ¿Por qué un jugador reacciona de manera distinta en contextos similares? La respuesta a este dilema, reflejo cabal del presente de los Jaguares en el Súper Rugby , es tan insondable como los intersticios que esconde el cerebro humano. Apoyado en estudios científicos como neurociencia, programación neurolingüística, mindfulness y, especialmente, biodecodificación, Fernando Guatieri es parte del staff de la franquicia argentina, donde además de ser entrenador de scrum, ayuda a los jugadores en el aspecto mental.

"Lo que hice fue aunar todas estas disciplinas y enfocarlas en darles más herramientas a los jugadores para que estén emocionalmente estables en momentos críticos. Lo que buscamos es que el jugador pueda estar libre de interferencias, enfocado, para lograr la máxima concentración."

Gautieri se sumó al staff de Raúl Pérez en noviembre pasado. Antes había sido manager del Pladar de Buenos Aires y entrenador de forwards de los Pumitas. Su conocimiento se basa en los estudios realizados durante su estada en Francia, donde jugó profesionalmente durante siete años (en Bordeaux, Pau y Tarbes, más de tres años en Capitolina, de Italia). "Mi inquietud pasaba por lograr que un jugador que tiene todas las condiciones logre un buen rendimiento en todos los partidos", recuerda el ex pilar de Olivos. "Cuando uno está en estado de estrés, el cerebro bloquea ciertos estímulos y esto condiciona el desempeño. La mente nos lleva a responder siempre igual ante una situación dada, que es como aprendió: te podés bloquear, huir o atacar; son mecanismos de defensa que te sacan del estado ideal. En nuestra cabeza conviven tres cerebros: el reptiliano, que tiene 500 millones de años y compartimos con los reptiles, es el de las funciones básicas; el necortex, la comunicación, y el límbico, las emociones. Cuando hay un conflicto, el que toma el control es el más viejo y te da una solución de vida o muerte, que no siempre arroja el mejor resultado".

Tras comienzo sólido y alentador, los Jaguares cayeron en un bache y perdieron los últimos cuatro partidos. Para Guatieri, esto responde a la novedad de un certamen al que el equipo aún no se adaptó: "Está confirmado que los viajes son muy estresantes. Eso impacta en el físico y en la mente. Es un torneo de máxima exigencia, lo máximo que se puede pedir, que ya tiene 20 años y nosotros nos estamos empezando a acomodar".

La adaptación, dice Guatieri, va más allá del rugby y atañe a cuestiones estructurales de la cultura. Esto explica en parte los problemas disciplinarios de Jaguares. "Tenemos que hacernos fuertes en nuestras cualidades: el argentino tiene mucha capacidad, mucho orgullo, es muy resistente. Y trabajamos en las debilidades: ser más prolijos y metodológicos".

En la semana, esto se traduce en charlas grupales e individuales y en el entrenamiento propio en la cancha. "Cuando entrenás un gesto no entrenás los músculos, sino el cerebro. Estás creando nuevos caminos neuronales. Si vos lo trabajás lo suficiente, hablamos de 5000 horas, queda grabado como aprendizaje", explica Guatieri. "Hay que tratar de anticipar las situaciones que vas a vivir dentro de la cancha. Les decimos a los chicos que las visualicen y ponemos énfasis en el autodiálogo. En psicología hay una nueva rama que se enfoca mucho más en las emociones que en lo que pensás. La mente impacta sobre lo que vos sentís, sobre ese resentir es sobre lo que hay que trabajar. Cuanto más control tengas de tu estado emocional, más chances tenés de tomar la decisión correcta.

-Mencionó la psicología. ¿Por qué no tienen un psicólogo?

-Todos los aportes son buenos. En el crecimiento del grupo, los entrenadores lo están llevando muy bien. Las limitaciones de los chicos están identificadas y trabajamos sobre eso.

-¿Cómo se trabaja la mente de un jugador en este contexto de múltiples derrotas que provocó jugar contra los mejores con el ingreso en el Rugby Championship?

-Planteamos metas de rendimiento semana a semana. Que el resultado del partido sea consecuencia de eso. Desde la parte anímica es lo mismo: mantenerse estable emocionalmente sin cometer excesos, ni muy bajoneado en los malos momentos ni muy eufórico en los buenos.

-Además es entrenador de scrum. ¿Qué buscan de esa formación?

-Soy obsesivo de los detalles. Me baso en la biomecánica. Estamos haciendo un trabajo de perfeccionamiento de nuestra técnica, que es bien argentina. El objetivo es tener el scrum como herramienta de ataque. Que sea dominante, estable, sólido, y en oportunidades de sometimiento, siempre velando por la salud y seguridad del jugador. Estamos en el inicio de un proceso. Tenemos jugadores jóvenes, el recambio. Lo vamos a lograr.

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