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Racing se reencontró con algo más que el triunfo ante Gimnasia: tras dos meses, mantuvo su valla invicta

La Academia venció a los platenses con un gol de Lautaro Martínez; mostró una mayor solidez defensiva

Domingo 07 de mayo de 2017
Foto: LA NACION
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La anteúltima jugada del partido sirve como síntesis de lo más importante que encontró Racing anoche, más allá del regreso a la victoria. A los 46 minutos, cuando Brahian Alemán buscaba el hueco para sacar el zurdazo en el área, mientras el Cilindro entero transpiraba preocupación como cada vez que la pelota anda cerca del arco de Agustín Orion, Ezequiel Videla surgió casi como una aparición milagrosa para robarle la pelota al mediocampista de Gimnasia. La Academia volvió a ganar después de la dura caída ante Temperley, por 3 a 0. Pero sobre todo volvió a mantener su valla invicta, algo que no ocurría desde el primer partido del año por el campeonato, ante Lanús, allá lejos, el 12 de marzo.

Diego Cocca había dispuesto seis cambios para afrontar el partido ante el Lobo. Y se notó: fue otro Racing. Con menos vértigo, con menos peligro en el área rival, pero también con un poco más de aplomo en su propio campo. La modificación más importante que había preparado el DT era el regreso de Videla a la mitad de la cancha, para formar el doble cinco con Luciano Aued, corriendo a Diego González a la derecha. Ese movimiento de piezas funcionó muy bien. Sin contar a Lautaro Martínez, el juvenil que resuelve casi siempre a un toque, como si tuviera 34 años y no 19. Fueron lo mejor del local.

"A Ezequiel (por Videla) lo conozco. Necesitamos lo que él nos puede aportar. Y en ese puesto, es el mejor jugador del plantel", había dicho Cocca en la previa sobre el futbolista que sólo había jugado como titular dos veces en las 23 fechas de este campeonato. El volante mostró ayer qué es eso que "podía aportar": estar cerca de la jugada con el escobillón listo para barrer la pelota cuando algún compañero la puntea, ocupar ese hueco que había entre los zagueros y Aued, y también para cubrir las espaldas de los laterales, dos de los grandes problemas que tenía en defensa este equipo que había sufrido 13 goles en siete partidos.

En el último partido de local, tras la victoria por 4 a 3 ante Atlético Tucumán, el entrenador había admitido que Racing transmite inseguridad en el fondo. Lo que no pudo disimular Videla de esa sensación fue el temor ante cada centro cruzado que caía sobre el área. Ayer, tuvo la complicidad de un Gimnasia poco voraz, que jugó con suplentes porque el martes recibe al Ponte Preta, por la Sudamericana. Así, se aseguró el arco en cero. Y eso, para un equipo que tiene a Lisandro López, a Martínez, a Bou o Acuña para atacar es casi sinónimo de éxito. En ese nombre está la única preocupación: el Huevo Acuña sintió un pinchazo en la pierna derecha y mañana le harán estudios para determinar si es un desgarro.

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