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Quién lo hubiera dicho: San Lorenzo dejó en su balance la semana más rica de 2017

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PARA LA NACION
Lunes 08 de mayo de 2017
Foto: Daniel Jayo
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Apeló a su orgullo para salir adelante en una situación que no soportaba más frustraciones. Hace apenas un par de semanas era inimaginable que San Lorenzo pudiera hilvanar cuatro victorias consecutivas, porque el contexto era de una presión extrema para un elenco que en 2016 había exhibido credenciales como para hacer soñar a sus simpatizantes. Pero un cambio de mentalidad en sus futbolistas y una serie de decisiones llevadas a cabo por Diego Aguirre enderezaron el barco y el Ciclón está en carrera no sólo en la Copa Libertadores, sino también en el certamen local.

El meticuloso trabajo de los azulgranas en su reciente goleada sobre Atlético Paranaense había dejado a la vista de todos la continuidad de los signos de recuperación. Anoche lo corroboraron con una importante victoria en un vibrante 2-1 sobre Rosario Central. Dentro de este panorama, el festejo se suma al de la semana anterior ante Gimnasia, en La Plata, por el torneo doméstico, y a las celebraciones en la Libertadores frente a Universidad Católica y el mencionado 3-0 contra los brasileños. Quizá, para Boedo, fue la semana más productiva en lo que va de 2017.

Todas las miradas apuntaban a Aguirre y el uruguayo superó con personalidad el nuevo examen de temperamento que lo aguardaba. Si bien todavía hay una diferencia sustancial con Boca -seis unidades-, una de las metas concretas del DT uruguayo es dejar a su plantel dentro de los cinco primeros del torneo para clasificar a la Libertadores 2018. Una de las decisiones importantes que tomó el entrenador -y sostuvo- es la confirmación de Merlini dentro de los titulares. Y el volante de 21 años se transformó en uno de los futbolistas más desequilibrantes del equipo. Anoche, el ex jugador de Platense le causó problemas permanentemente a Salazar, aunque no siempre encontró compañía en Belluschi. Así, el Ciclón fue de menos a más y comenzó a crecer a partir de una gran entrega. En el comienzo del partido el breve dominio de los rosarinos fue estéril.

San Lorenzo fue vertiginoso y movedizo, nunca perdió la cabeza y presionó donde correspondía. También fue inteligente para salir del asedio y la presión alta de los visitantes.

La fuerza y la necesidad de triunfo llevaron al Ciclón hacia adelante con algo de claridad, gracias al pie incisivo de Ortigoza. Uno de los mayores ídolos de la historia del club merece un párrafo aparte. De algún modo, porque volvió a exhibir estocadas profundas para habilitar a los de arriba, principalmente a Blandi. Después, porque regaló una definición formidable en el penal del 1-0: se la picó a Rodríguez y lo celebró de manera especial, como hacía bastante tiempo no se lo observaba. Todo el mundo San Lorenzo entiende que la situación del volante es especial, a poco de la finalización de su contrato en junio. Hace algunos días, el jugador confesó que habló con Lammens pero de temas que no tienen nada que ver con su permanencia en la institución.

San Lorenzo empezó a jugar mejor después del tanto inicial y en el cierre del primer tiempo contó con dos ocasiones concretas en apenas 30 segundos: primero, Blandi falló un mano y mano y enseguida Mussis reventó el travesaño de Rodríguez.

Casi todo lo que Central pretendía hacer pasó por la producción de Teo Gutiérrez. A su lado, el colombiano nunca encontró un intérprete que pudiese culminar una idea, más allá de algunos arrestos individuales de Carrizo y Martínez. El equipo de Paolo Montero generó peligro con algunos remates, pero careció de elaboración y se vio superado en buena parte de los 90 minutos. El resto fue deambular con pocas ideas y menos profundidad en los alrededores del área de San Lorenzo.

El segundo gol de los azulgranas también tuvo su particularidad. Caruzzo enganchó, desparramó a Pinola y colocó el 2-0 de manera magistral. Para pensar, el marcador central se tomó un tiempo más en un área que no suele dominar. Los de Aguirre sufrieron sobre el final del encuentro por no haber aprovechado varias situaciones inmejorables, algunas de ellas en los pies de Blandi. En ese lapso, Central no tuvo la actitud ni la capacidad para resolver un encuentro que dependió en buena medida de lo que hiciera Teo Gutiérrez, que una vez más volvió a dejar en claro que cuando tiene ganas de jugar al fútbol es un deportista de enorme calidad. El boletín azul y amarillo quedó con varios reprobados, un asunto que Montero debe corregir de inmediato para el clásico del próximo fin de semana ante uno de los animadores del campeonato, Newell's.

Y si se tiene en cuenta la próxima fecha de clásicos, del otro lado, la parcialidad azulgrana hizo bajar su mensaje de las tribunas una vez que culminó el 2-1 bajo la lluvia en el Pedro Bidegain: "¡El domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar!". En el horizonte de los de Aguirre aparece nada menos que Huracán, en Parque de los Patricios. Una buena posibilidad para refrendar las buenas labores de las últimas semanas. San Lorenzo ya sueña con cosechar cinco victorias al hilo. Podría ser un aperitivo para el cruce ante Flamengo del miércoles 17: si gana, el Ciclón tiene chances de culminar primero en el grupo 4 de la copa. Porque lo impensado también es posible.

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