Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Huracán encontró alivio y derrumbó a un rival directo

Lunes 08 de mayo de 2017
SEGUIR
LA NACION
0

MAR DEL PLATA.- Un solo de urgencias era ayer el estadio Mundialista. Con la pesada sombra del descenso a cuestas y preocupantes rachas alejadas de las victorias, Aldosivi y Huracán se jugaban algo más que tres puntos. Por sobre todo, iban por un shock de confianza en este tramo final del torneo que los tiene enrolados en la incómoda y nada sencilla misión de mantenerse en primera.

El partido, trabado y planteado con mucha disputa en el medio campo, fue un reflejo de semejante necesidad de puntos. Aldosivi llegaba a la cita con cinco derrotas consecutivas y más de cuatro partidos sin marcar un gol. Huracán, nada menos que seis fechas seguidas sin ganar. Desde esas profundidades asomaron el oportunismo y la experiencia del equipo que conduce Azconzábal, que abrió el marcador en los segundos finales de la primera mitad y marcó diferencias definitivas en el complemento para redondear un contundente 3 a 0. No sólo ganó un partido, sino que también pudo superar a Aldosivi en la tabla de los promedios que determinan el descenso.

Cambio de viento oportuno para Huracán, que, aún muy comprometido con los números, encuentra por fin una alegría, nada menos que en vísperas del clásico con San Lorenzo, su próximo desafío en una semana. Y tremendo golpe para los marplatenses, que en la próxima fecha enfrentan a Olimpo y de ahí en más tienen el peor de los horizontes posibles para un conjunto que se derrumba: enfrentará, uno tras otro, a San Lorenzo, Independiente, Racing, Boca y River.

La goleada también dejará una marca dolorosa y con secuelas importantes en este aun reciente recorrido de Aldosivi por primera. "Que se vayan todos, que no quede ni uno solo", fue el canto a coro con el que el plantel se fue a los vestuarios.

La crisis ya se advertía en la formación inicial. Darío Franco, acosado por los pésimos resultados del último mes y medio y desde hace más de una semana en medio de rumores de perder su cargo, cambió esquema y jugadores. Abandonó la línea de tres defensiva -un sello de su gestión- y buscó en Miracco la efectividad que carecen sus delanteros. Tampoco así tuvo suerte.

Compagnucci y Fritzler ganaron poco a poco ese duelo que se dio en torno al círculo central. Y fue allí donde Huracán empezó a mostrar mejores expectativas, en particular por contar con lo que el local carece: figuras con manejo y capacidad de generar juego. Una clara muestra fue la veloz combinación ya en el minuto de descuento, cuando Montenegro asistió a Mariano González para que marcara el primer gol, con un remate bajo y por entre las piernas del arquero Campodónico.

Ya casi con desesperación, en la segunda mitad Franco movió las piezas con la osadía de quien sabe que ya no tiene muchas jugadas disponibles en su partida. Sacó a Quilez, su marcador de punta derecho, para cargar el ataque con Llama. Pero Azconzábal leyó mejor el tablero: dispuso el ingreso del veloz Angulo y terminó de marcar diferencias por el lateral que Aldosivi había desprotegido. El ecuatoriano desequilibró en cada contraataque: peleó y ganó una pelota casi perdida que terminó con un pase a Mendoza para el segundo gol. Y hasta pudo haber marcado el suyo, cuando conectó de cabeza y la pelota dio en el poste.

Las quejas desde las tribunas terminaron por distorsionar al local, definitivamente sin rumbo. Ni el juvenil debutante Benedetti, centrodelantero de la reserva, ni el histórico Lugüercio -ingresado en el tramo final-, pudieron quebrar un cero en arcos rivales que ya supera los 500 minutos. La única oportunidad para descontar fue un cabezazo a quemarropa de Galván, conjurado por Marcos Díaz con una atajada fenomenal.

Más allá de ese sobresalto, Huracán demostró que puede escapar del asedio. Con la solidez de Romat, Nervo y Mancinelli alejó el peligro y hasta buscó más. Encontró el premio definitivo otra vez con la complicidad de la defensa rival y a través de la habilidad de Briasco para aprovechar primero un grosero error de Alegre y luego el frágil manotazo de Campodónico.

Victoria y aire fresco para Huracán para llegar con otro espíritu al clásico con el Ciclón. Un triunfo contundente para pensar que seguir en primera puede ser más que un simple deseo. De Aldosivi, por ahora mejor ni hablar.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas