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La historia detrás de la camiseta de Aldosivi en el museo privado de Lionel Messi: de quién es y cómo llegó allí

La casaca del Tiburón de Mar del Plata tiene un lugar de lujo entre la de grandes estrellas, como Totti, Henry y Raúl, entre otros; su dueño habló con LA NACION

Martes 09 de mayo de 2017 • 12:15
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LA NACION
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Lionel Messi no muestra los dientes, pero está sonriendo. Sentado sobre un 10, apoya las manos en sus rodillas y mira fijo a la cámara que inmortaliza ese instante. Thiago, su hijo mayor, está al lado en una posición muy similar, aunque casi tapado por el N°42 de Touré Yaya. Varios N°10 de Leo los respaldan. Casi sobre el techo, el N°8 de Pablo Aimar en Zaragoza presume su lugar de privilegio. También resaltan el N°1 de Casillas y el N°7 de Raúl, ambos de Real Madrid, que casi modelan para la foto. Están el N°11 de Verón (de Estudiantes, claro) y hasta el N°21 de Vangioni con la banda roja. Sin amarillas a la vista, sobre el costado izquierdo de la imagen, el N°11 que utilizó Pablo Pérez en Málaga se pierde entre el N°9 de Luis Suárez, estampado sobre un color fosforescente, y algunas casacas de Atlético de Madrid. Y hasta hay perlas ocultas que resaltan incluso más que los números de las grandes estrellas. Un ejemplo lo confirma: el N°5 que Hernán Lamberti lució en Aldosivi, de Mar del Plata.

""Que le dé el mismo valor que a las camisetas de las grandes estrellas habla de la clase de persona que es"
Hernán Lamberti

¿Cómo llegó la camiseta del Tiburón al museo privado de camisetas de Messi? ¿Quién se la dio? ¿Por qué? ¿Cómo reaccionó Leo cuando se la dieron? Fueron muchas de las preguntas que surgieron en las diferentes redes sociales. Que la Pulga tenga el N°10 de Totti o el N°16 del Kun Agüero es lógico, y hasta no hace falta encontrarle una explicación. ¿Quién no quiere cambiar su casaca con el mejor futbolista del mundo? Pero que la de un equipo de la Argentina, que no sea de los grandes, llegue a ese lugar de privilegio, necesita una explicación. Y el propio Lamberti, hoy futbolista de Central Córdoba, de Santiago del Estero, contó la historia detrás de esta perlita en diálogo con LA NACION.

"El tatuador de Messi es muy amigo mío. También me tatúa a mí. A principios de 2016, antes de uno de sus viajes, le pregunté si le podía acercar una camiseta mía y me dijo que no había problemas. No tenía ni idea si la iba a recibir, pero por suerte la recibió", cuenta el futbolista, de 33 años, por teléfono desde la concentración del equipo en Buenos Aires, adonde llegaron para el partido de mañana ante Los Andes, por la B Nacional. Claro, el intermediario fue Roberto López, el marplatense que tatúa a Leo desde hace muchos años y que tiene relación con muchos futbolistas que juegan en el país y en el exterior.

Messi posa, a principios de 2016, con la camiseta de Lamberti
Messi posa, a principios de 2016, con la camiseta de Lamberti. Foto: Gentileza Hernán Lamberti

Lamberti sabía que Messi había aceptado su camiseta. Incluso, en su avatar de Twitter, luce con orgullo la foto de Leo posando con su N°5 de Aldosivi. Pero nunca supo qué destino había tenido ese regalo. Hasta hoy, claro, que apareció en la foto del museo de camisetas del capitán de la selección argentina. "Nosotros jugamos mañana contra Los Andes, por eso estábamos viajando en colectivo. Cuando hoy a la mañana agarré el celular, tenía muchísimos mensajes de amigos y familiares con la foto. No lo podía creer", relata el jugador, que también pasó por Almagro, All Boys y Desamparados de San Juan. ¿Qué le decían sus amigos en esos mensajes? "(Risas) Me hacían todo tipo de chistes".

La emoción fue inmediata. "Ya me había sorprendido el hecho de que la hubiera recibido. Más allá de que la relación que ellos (Messi y el tatuador) tienen es de amistad, uno no sabía cuál podía ser el destino de esa camiseta. Esto (que la camiseta esté en el museo) todavía no lo puedo creer. Es indescriptible el sentimiento que tuve cuando la vi hoy a la mañana", reconoce Lamberti, con un tono de emoción que permite imaginar la sonrisa del otro lado de la llamada. "Que le dé el mismo valor que a las camisetas de las grandes estrellas habla de la clase de persona que él es".

Pero, ¿por qué eligió llegar a Messi, su gran ídolo, a través de un regalo? "Se me ocurrió mandarle la camiseta. Por ahí, me hubiese gustado pedirle el número de teléfono y llamarlo. O hacer que me lleve a conocerlo. Pero nunca voy a invadir el trabajo de un amigo", explica. "No tuve nunca la posibilidad, ni siquiera de verlo jugar en una cancha. Una vez viajaron con la selección para acá y Roberto me invitó para que lo acompañara. Después, lamentablemente, no se pudo dar. Igual, insisto, uno tiene que saber ubicarse".

-Ahora tenés que enviarle a Messi la camiseta de Central Córdoba, que todavía no está en el museo.

-(Risas) Por ahí. El problema es que de Central Córdoba tenemos poquitas porque es un equipo de la B Nacional. Va a estar un poco más difícil.

Messi sonríe y hace sonreír, aunque no muestre los dientes.

Lamberti, en una vieja gráfica de Aldosivi
Lamberti, en una vieja gráfica de Aldosivi.

Hernán Lamberti, de 33 años, juega en Central Córdoba, de Santiago del Estero. Antes, pasó por varios equipos y hasta tuvo tres experiencias en el exterior: Almagro, Guaraní (Paraguay), All Boys, Juventud Antoniana (en dos oportunidades), Olmedo (Ecuador), Flamengo de Guarulhos (Brasil), Desamparados y Aldosivi.
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