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Brasil: miles de seguidores de Lula se movilizaron en Curitiba, donde el ex presidente declaró ante el juez Sergio Moro

Debió presentarse ante la justicia en el marco de una de las cinco causas en las que está procesado

Miércoles 10 de mayo de 2017 • 16:38
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LA NACION
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Lula declara por Lava Jato
Lula declara por Lava Jato. Foto: LA NACION

CURITIBA.- Las calles de Curitiba se tiñeron del clásico rojo del Partido de los Trabajadores (PT). Mientras el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silvadeclaraba ante el juez federal Sergio Moro por una de las cinco causas en las que está procesado, decenas de miles de simpatizantes del máximo líder petista se movilizaron para brindarle su apoyo e impulsar su candidatura para las elecciones de 2018.

Desde temprano, caravanas de micros llegados desde todo el país depositaban a militantes del PT, de la Central Unica de Trabajadores (CUT), de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) y del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) en los terrenos abandonados entre la terminal de ómnibus y la estación de trenes. Allí, otros miles de personas que respaldan al ex mandatario (2003-2010) pasaron la noche en un improvisado campamento y marcharon por la ciudad para hacer oír su voz.

"Lula es el líder popular más importante que tuvo este país y la derecha quiere hacer lo posible para sacarlo de la política. Es una conspiración contra la clase trabajadora, quieren crucificarlo, pero él es inocente. Este es el verdadero pueblo brasileño y queremos que él vuelva en 2018 para gobernarnos. No podrán callarnos y evitar el destino", apuntó a LA NACION la empleada pública María Correia, 59, que participaba de uno de los actos de la Jornada por la Democracia y la Justicia, organizada por el Frente Brasil Popular en la Plaza Santos Andrade, en el centro de Curitiba.

Lula declara por Lava Jato
Lula declara por Lava Jato. Foto: LA NACION

Los más de 10.000 manifestantes -entre los que se veía remeras del Che Guevara y de Mafalda- escucharon discursos de varios líderes sindicales y del PT, en tanto se divertían tomándose fotos con un gran muñeco con la cara de Lula y guantes de box. "Lula, guerrero del pueblo brasileño" gritaban de tanto en tanto, rodeados de carteles con la leyenda "Lula 2018".

A pocos kilómetros de allí, cerca de la sede del Tribunal Federal, cerca de un millar de simpatizantes de Lula montaban guardia sobre la Avenida Anita Garibaldi esperando que finalizara la declaración indagatoria del juez Moro, que comanda las investigaciones sobre el multimillonario esquema de sobornos en Petrobras. Cargaban banderas del PT y de Brasil, coreaban cánticos y consignas en contra del magistrado, de la Operación Lava Jato y también del presidente "golpista" Michel Temer.

Lula declara por Lava Jato
Lula declara por Lava Jato. Foto: LA NACION

"Con la ley de flexibilización laboral y la reforma propuesta del sistema de jubilaciones, el gobierno de Temer está buscando destruir los derechos de los trabajadores. Pero la gente está tomando conciencia y se empieza a levantar contra este régimen sostenido por el gran capital y los monopolios mediáticos", afirmó Marcio Aragão, 52, gestor ambiental.

Desde edificios vecinos, curitibanos que respaldan la operación anticorrupción Lava Jato habían desplegado banderas brasileñas en los balcones y un cartel en el que se leía "¡Fuerza, Moro! Brasil está contigo". Cada tanto, los distintos grupos cruzaban algunos gritos e insultos, pero la tensión no derivó en enfrentamientos.

A pedido del propio juez Moro, la gente que apoya la Operación Lava Jato prefirió no realizar grandes manifestaciones. Apenas hubo un encuentro frente al Museo Oscar Niemeyer, en una zona residencial de la ciudad, al que concurrió un centenar de personas.

Lula declara por Lava Jato
Lula declara por Lava Jato. Foto: LA NACION

"Nosotros no queremos violencia, somos gente de paz. No vamos a convertir Brasil en una Venezuela. Aquí confiamos en la Justicia y en que Lula acabará tras las rejas. El era el jefe de la mafia de bandidos que saqueó Petrobras y es importante que hoy tenga que enfrentar a un juez como cualquier otra persona, sin privilegios", resaltó la administradora María Helena Moura, 58.

Lula declara por Lava Jato
Lula declara por Lava Jato. Foto: LA NACION

A su lado, un gigantesco muñeco inflable con la cara de Lula y vestido de presidiario, era el centro de atención. Miembros del grupo civil Movimiento Brasil Libre repartían cintas verde y amarillas entre los autos, que sonaban sus bocinas en señal de aliento y varios llevaban calcomanías en respaldo a la Lava Jato. Con silbatos y matracas, los presentes generaban un ruido mayor al tamaño de la manifestación, mientras algunos vendedoras aprovechaban para ofrecer remeras con la imagen de Moro, escudos y hasta "pasaportes" de la "República de Curitiba", como el propio Lula alguna vez se refirió despectivamente al magistrado y el equipo de fiscales de la Operación Lava Jato.

"Los grandes empresarios y políticos de alto rango corruptos ya no disfrutan más de impunidad. Estamos haciendo historia en Brasil y me siento orgulloso. Es esencial que la gente de bien salga a apoyar los procesos judiciales. No sé si Lula es o no culpable; eso lo decidirá el juez. Pero estoy aquí para defender el principio de que ya nadie está más allá de la ley", comentó el abogado Rogelio Pinheiro, 36.

Las cinco causas por las que está procesado Lula

El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva está actualmente procesado por cinco causas. Hoy, por primera vez, acudió a declarar ante el juez federal Sergio Moro, en Curitiba, sobre la demanda por corrupción pasiva y lavado de dinero que involucra presuntos sobornos -en especie- recibidos por la constructora OAS, una de las empresas que participó del cartel en Petrobras.

Departamento triplex en Guarujá - Operación Lava Jato

Acusación: corrupción pasiva y lavado de dinero

De acuerdo a la Fiscalía, el ex presidente recibió sobornos por US$ 1,2 millones de la constructora OAS, involucrada en el esquema de corrupción en Petrobras. Los pagos habrían sido hechos en especie: un departamento tríplex en el balneario paulista de Guarujá, reforma y decoración del inmueble, así como el depósito para almacenar los bienes de Lula.

Según la defensa, el departamento nunca fue de Lula; su esposa lo tenía reservado para comprarlo pero desistió. No está a nombre del ex mandatario.

El ex presidente de OAS, Leo Pinheiro, declaró a la Justicia que el tríplex era efectivamente de Lula y que el ex presidente le pidió no ponerlo a su nombre hasta que no acabaran las investigaciones anticorrupción.

Instituto Lula - Operación Lava Jato

Acusación: corrupción pasiva y lavado de dinero

De acuerdo a los fiscales, Lula recibió de la compañía Odebrecht -principal involucrada en el "petrolão"- un terreno valuado en US$ 3,7 millones para la construcciõn de la nueva sede del Instituto Lula y un departamento en São Bernadro do Campo, valuado en US$ 156.000, en el mismo piso donde vive el ex presidente.

La nueva sede del Instituto Lula jamás se construyó; según la defensa del ex presidente, el instituto siempre recibió donaciones legales, declaradas y dentro de la ley. El departamento está a nombre de otra persona. Sin embargo, el inmueble fue usado por la familia de Lula, que jamás pagó alquiler al propietario, primo de un empresario amigo de Lula hoy condenado por haber recibido dinero de Odebrecht.

Tentativa de compra de silencio - Operación Lava Jato

Cargo: obstrucción de la Justicia

Según el testimonio del ex senador Delcidio do Amaral (Partido de los Trabajadores), Lula buscó a través suyo comprar el silencio de uno de los delatores de Petrobras, el ex director del área internacional Néstor Cerveró.

Los abogados de Lula niegan las acusaciones y aseguran que el ex presidente jamás interfirió o intentó interferir en las investigaciones anticorrupción en la petrolera estatal.

Influencia sobre el BNDES - Operación Janus

Acusaciones: tráfico de influencia, asociación ilícita, lavado de dinero y corrupción pasiva

La justicia federal de Brasilia acusa a Lula de haber usado su influencia en el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y en otros órganos del gobierno para asegurar préstamos y contratos de obra en Angola para la compañía Odebrecht. El ex presidente habría recibido como retribución US$ 9,4 millones de Odebrecht, a través del pago de conferencias de Lula, y contratos-fachada (sin prestación de servicios) con una empresa de su sobrino, Taiguara Rodrigues.

Lula asegura que nunca intervino en la concesión de ningún financiamiento del BNDES y que tampoco estuvo involucrado en las cuestiones comerciales de su sobrino.

Beneficios a empresas - Operación Zelotes

Acusaciones: tráfico de influencia, lavado de dinero y asociación ilícita

La Fiscalía acusa a Lula de integrar un esquema a través del cual su hijo Luis Claudio ofrecía a empresas los servicios de lobby de su padre ante el gobierno de Dilma Rousseff para conseguir incentivos fiscales. Las empresas pagaron US$ 800.000 a la firma de consultoría del hijo de Lula.

Según la defensa del ex presidente, ni Lula ni su hijo intervinieron en la concesión de beneficios fiscales a ninguna empresa.

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