Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Reseña: El bar de los malos sueños, de Stephen King

Narraciones breves de un novelista

SEGUIR
PARA LA NACION
Domingo 14 de mayo de 2017
0

El punto de partida es preciso: Stephen King es un novelista. Uno de los más talentosos y prolíficos, y uno de los más famosos y mejor remunerados en el mapa literario de los Estados Unidos y del mundo. ¿Novelista de terror? ¿Novelista realista? ¿Novelista fantástico? ¿Novelista "confesional", aunque él aclare que "no se dedica a eso"?

A los 69 años, y con decenas de best sellers adaptados a todos los formatos audiovisuales conocidos, a King no le da pudor aceptar que el reconocimiento y las ganas de escribir le permiten despreocuparse de estos detalles. "Pueden llamarme cualquier cosa, como suele decirse, siempre y cuando no me llamen tarde para la cena", bromea en uno de los prólogos con los que anticipa cada uno de los cuentos de El bazar de los malos sueños. De hecho, es mediante estas introducciones, intercaladas con inteligencia antes de cada relato, y diseñadas con la dedicación de quien sabe que está obligado a "vender este género cuando los demás vendedores se han ido a casa hace ya rato", que King intenta convencer a sus propios lectores, al mismo tiempo que revela detalles sobre su vida, de que como cuentista también tiene (o le gustaría mucho tener) algo que ofrecer. Aun cuando "si dijera que siempre me ha gustado la rigurosa disciplina impuesta por las obras narrativas más breves, mentiría".

El bazar de los malos sueños ofrece así veinte relatos, entre algunos conocidos y otros inéditos, y arrastra en el conjunto las desigualdades inevitables de cualquier recolección. Todos, aclara King como si anticipara las posibles objeciones, fueron retocados y corregidos para la ocasión ("la obra de un autor no está terminada hasta su muerte", dice).

En el despliegue general, que incluye dos historias escritas en verso -"La iglesia de los huesos" y "Tommy-, la curiosidad le sirve, por ejemplo, para contar que ha escrito "cientos de poemas" aunque "no he publicado más de cinco o seis" (y el motivo, dice King, es concreto: "No soy gran cosa como poeta"). Pero otros cuentos, como "Batman y Robin tienen un altercado" -uno entre los más recientes-, demuestran de qué manera, y más allá del conocimiento que cualquiera tenga sobre su obra como novelista, la madurez narrativa de los mismos recursos que escribieron El resplandor pueden provocar algo tan virtuoso a la hora de pincelar una historia breve desde un elemento tan simple como un hijo que se ocupa del Alzheimer de su padre.

Por supuesto, también hay cuentos -como "La duna"- que a pesar del entusiasmo de King son menos eficientes que la presentación que les dedica, y en la que aprovecha para describir de qué modo, a veces, surge eso que suele llamarse inspiración: "Uno anda metido en sus cosas, sin pensar en nada en particular, y de pronto, «pumba», llega una historia en Entrega Express, perfecta y completa. Sólo hay que transcribirla".

La curiosidad más atractiva de El bazar de los malos sueños tal vez esté precisamente en ese cociente final entre la calidad variable de los cuentos y la calidad invariable de esas veinte breves introducciones con las que Stephen King, entre recuerdos, quejas y juicios críticos, insiste en subrayar que "cada día dedicado a escribir es una experiencia de aprendizaje, y una pugna por lograr algo nuevo". O que "la lectura fluida es fruto de un trabajo de redacción arduo, dicen algunos profesores, y es la verdad" (por qué prefiere a los Rolling Stones en vez de a los Beatles, cómo vendía su propia sangre cuando era "un alcohólico en ciernes" y cómo cerrar negocios con Amazon son otras de las cuestiones circundantes).

En cada uno de esos fragmentos, que recuerdan al King iluminador y autobiográfico de Mientras escribo, se completa la imagen del hombre que imagina y escribe -e insiste en defender, a veces sin excesivo convencimiento- cada una de las piezas de un libro que, a veces, reconoce como ejercicios de espera mientras germinan nuevas novelas.

El bazar de los malos sueños

Por Stephen King

Plaza & Janés. Trad.: C.M. Soler. 602 páginas. $ 449

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas