Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

San Lorenzo encontró el gol que a Huracán se le había perdido y su victoria le puso pimienta al torneo

Siendo menos que su tradicional rival, el conjunto de Diego Aguirre logró otro triunfo inesperado y sueña con que el resultado del superclásico vuelva a ponerlo en carrera

SEGUIR
PARA LA NACION
Sábado 13 de mayo de 2017 • 15:53
  |  
HuracánHuracán

-

P
San LorenzoSan Lorenzo

-

P

0
San Lorenzo golpeó cuando Huracán dominaba
San Lorenzo golpeó cuando Huracán dominaba. Foto: Télam / Luna Maximiliano

Probablemente, Huracán-San Lorenzo sea uno de los últimos clásicos que todavía conserva el sabor barrial. Es válido el ejercicio, en la previa del encuentro, de caminar estas calles del sur de la ciudad, donde no son pocos los que aseguran que es el clásico de barrio más grande del mundo. Se respira fútbol, bares y café. De lo que nadie duda es que Parque Patricios-Boedo es el más porteño de todos los cruces futboleros posibles, con el tango como música de fondo. Y en una nueva edición de este desafío, San Lorenzo golpeó a Huracán con un cabezazo de Marcos Angeleri, que le permitió adueñarse del tercer duelo consecutivo. Así, el Ciclón quedó como escolta de Boca a tres unidades y mirará por el rabillo del ojo el superclásico de hoy en la Bombonera. A Boedo, el presente le hace un guiño con los resultados.

El conjunto comandado por Diego Aguirre llegó al Palacio Ducó con el envión anímico por sus cuatro triunfos consecutivos, que lo colocaron expectante en la Copa Libertadores y en el certamen local. Sin merecerlo, el 1-0 de anoche le alcanzó para doblegar al Globo, que fue superior a lo largo de los 90 minutos. Sin embargo, agazapado, San Lorenzo recibió una inyección anímica para encarar el cruce vital ante Flamengo. Este equipo, que hasta hace un par de semanas parecía a la deriva, ahora se está acostumbrando a ganar. Y le añade un factor que también se transforma en un mérito: ya son varios los partidos en los que triunfa sin ser superior al rival.

Huracán asumió el protagonismo desde el comienzo y contó con oportunidades de desnivelar, la más clara tras un cabezazo de Mariano González que Nicolás Navarro alcanzó a desviar. El Globo mantuvo su vocación ofensiva y sacó a relucir el amor propio.

La ausencia de dos de los jugadores más criteriosos azulgranas, Néstor Ortigoza y Bautista Merlini, le quitó claridad a San Lorenzo. De hecho, pudo observarse a Franco Mussis en una posición inédita, por momentos parado como un clásico enganche. No lo hizo mal el ex volante de Gimnasia de La Plata, cada vez más afianzado entre los titulares. Pero los jugadores encargados de darle circulación, Fernando Belluschi y Rubén Botta, no terminaron nunca de hacer pie en el Palacio Ducó. Por la ausencia de Ortigoza el Ciclón mostraba la novedad de Juan Mercier en lugar. A pesar de una tarjeta amarilla que lo condicionó de entrada, Pichi apareció siempre bien ubicado; fue salida desde atrás, recuperó varias pelotas y cumplió a la perfección con los relevos.

El inicio del segundo tiempo exhibió el mejor momento de Huracán, con los méritos suficientes como para ponerse al frente. En sólo 60 segundos Navarro se lo sacó a Daniel Montenegro después de una enorme jugada colectiva. Antes de los cinco, un cabezazo de Norberto Briasco tocó el ángulo izquierdo. Pero todas las variantes que ensayó Juan Manuel Azconzábal no dieron resultado. Un envío cruzado y una defensa que durmió una siesta derivaron en un rebote que quedó en los pies de Ezequiel Cerutti. El delantero tardó para definir pero la acción torcería definitivamente el rumbo del encuentro. El gol de Angeleri socavó la confianza del equipo local. En la popular visitante, ocupada por algunos dirigentes y allegados a San Lorenzo, Bautista Merlini y Cristian Barrios se fundieron en un abrazo. También lo hicieron Matías Lammens y Bernardo Romeo. Era un desahogo: en esos minutos los azulgranas estaban padeciendo el encuentro.

El empeño de Huracán, sin claridad a esas alturas, no alcanzó ante un rival que fue madurando el partido. En los instantes finales la pelota sobrevoló, de un lado a otro, el área de Navarro.

San Lorenzo revitalizado, transmite hoy buenas sensaciones: confianza, optimismo, mayor tranquilidad. En este tramo del año, las piezas de Aguirre empiezan a encajar. El equipo se empezó a ganar la simpatía del hincha. Claro, el Ciclón no debe distraerse ni relajarse, porque en las entrañas del plantel saben que de un momento a otro pueden salirse velozmente de la senda correcta; situaciones que ya vivieron a comienzos de 2017, cuando asomaban con capturar el liderazgo del torneo que tuvieran por delante.

Y fue una celebración especial para el pueblo azulgrana. Desde la fecha 15 del torneo Apertura 2009 que no conseguía ganar en el Tomás Adolfo Ducó. San Lorenzo se llevó mucho más que tres puntos de Parque de los Patricios: al partido trascendental del miércoles ante Flamengo llegará aún más fortalecido. En juego estará nada menos que el boleto a octavos de final de la Copa Libertadores.

El gol de Angeleri

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas