Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Ariel Rojas, el jugador irremplazable: "Me encontré con la misma idea y eso hace todo más fácil"

A los 31 años, River debió volver a buscarlo para reemplazar el hueco que había dejado su partida; cómo funciona el equipo, cuánto lo ayudó su regreso y qué le pidió Gallardo

Sábado 13 de mayo de 2017
Ariel Rojas, el irremplazable de River
Ariel Rojas, el irremplazable de River. Foto: AFV/ Ignacio Sánchez
0

Desde junio de 2015 hasta febrero de 2017, el nombre de Ariel Rojas fue uno de los más repetidos en los pasillos del Monumental sin estar en el plantel profesional. Tras tres años en Núñez, su partida dejó la fuerte presencia de su ausencia: nadie pudo reemplazarlo ni darle al equipo sus características de juego. Ni los cambios de sistemas del entrenador Marcelo Gallardo , ni los distintos jugadores que pasaron por su puesto pudieron brindar la claridad y el sostén que el volante le había dado tanto al River de Ramón Díaz como al del Muñeco. Por eso, el cuerpo técnico volvió a apostar por él: Rojas fue el único que pudo reforzar el hueco que él mismo había dejado.

"Sé que se habló mucho de mi ausencia, pero creo yo que es un conjunto de cosas que se combinan. No es que por mi presencia se haya acomodado algo, sino que los rendimientos individuales han crecido y a partir de eso, afirmados en una idea, lo colectivo fluye y sale bien. Tenemos que tratar de seguir cada uno en ese nivel", explica Rojas en el comienzo del diálogo con LA NACION, a horas del superclásico del próximo domingo. Será un duelo determinante para el futuro: el Millonario llega a siete puntos del líder Boca , con un partido menos.

La última visita a la Bombonera del volante de 31 años no tiene un recuerdo muy feliz: fue el 14 de mayo de 2015, en el partido de los octavos de final de la Copa Libertadores que terminó con el escándalo del gas pimienta. "Fue un día horrible para todos. A nadie le gustó lo que pasó, no solo a nosotros por la agresión. Fue una noche complicada, pasaron cosas que ojalá que no se vuelvan a dar nunca más en ninguna cancha. El recuerdo que me queda de aquel día es feo", cuenta el Chino, y analiza cómo puede darse el trámite del encuentro: "En esta clase de partidos siempre juega la ansiedad, y por ahí no podés desarrollar el partido de la mejor manera. Intentaremos hacer un buen planteo, siendo protagonistas como siempre. Pero seguro Boca también intentará lo mismo".

-¿Cómo llega River al clásico?

-Llegamos expectantes y deseamos poder ganar para acercarnos aún más a la punta. Sabemos que los clásicos son difíciles y por momentos se dan partidos cerrados. El anterior fue uno de los más abiertos de los últimos años, pero por lo general no son así. Y a veces es muy difícil llevar a cabo lo que uno cree que va a poder hacer.

-¿El funcionamiento es la mejor arma del equipo?

-Estamos contentos con el funcionamiento, más allá de los resultados. Como tarea y como desafío, hay que mantenerlo a lo largo del semestre y ver para qué estamos en la definición. Destaco la movilidad que tenemos y las rotaciones. Tratamos de proponer y de jugar por abajo. Hay partidos que exigen otra situación y te tenés que adaptar, pero nuestra idea es la misma y tratamos de seguir una línea.

-¿Qué tiene Boca para complicarlos?

-Del medio para arriba son muy determinantes. Son rápidos en ataque, y por eso también se han mantenido arriba. Cuando puedo, veo el fútbol argentino y Boca es un buen equipo que además viene bien.

-¿River está para pelar el torneo?

-Estamos en una etapa de definición. Ya afrontamos partidos importantes este mes y nos quedan otros claves para saber cómo llegaremos al último tramo. Si hacemos las cosas bien, podemos pelearle a cualquiera, sabiendo es todo muy parejo. Los buenos resultados nos dan la posibilidad de seguir funcionando mejor.

-¿Nacho Fernández es el Carlos Sánchez de tu primera etapa?

-Sí, puede ser que cumplan roles parecidos. Nacho hace las veces de enlace entre el mediocampo y nuestros delanteros. En ese aspecto, es el jugador que nos da claridad para atacar. Es muy importante para nosotros.

-¿Y Rojas es el mismo Rojas?

-Son momentos y equipos distintos. Como ahora somos más directos y tenemos un equipo más joven, hoy mi función es ser el equilibro, buscando el pase fácil y abasteciendo a los delanteros. Uno se va adaptando y cuando entré, Gallardo, como me conoce, me pidió jugar simple y ayudar a Leo (Ponzio) para que no se le haga tan ancho el campo. Al encontrarme con la misma idea, y que el equipo siga identificado con la misma, es todo más fácil.

-¿River tiene orden dentro del desorden en el mediocampo?

-A partir del trabajo que hacemos con Leo en la marca y el retroceso, le damos libertad a los de arriba para que roten y aparezcan para lastimar. Tenemos jugadores que se adaptan a varias posiciones y esos nos hace ser un equipo más flexible. Buscamos asociaciones, triangulaciones por los costados y queremos seguir afianzando eso.

-¿Tenés un puesto fijo?

-Nosotros partimos con Nacho por derecha, Ponzio en el medio y yo como volante por izquierda. Juego cerrado cuando defiendo y juego más abierto a la hora de atacar. Eso sí, nunca voy muy por afuera porque tenemos los laterales que cumplen ese rol.

-¿Te fue más fácil engranar en tu segundo ciclo?

-Me costó mucho menos. Ya conocía el club y eso te facilita todo. Cuando tenés esa ventaja, jugás mejor y más calmado. Son muy pocos los que pueden adaptarse rápidamente. También, en una institución ordenada, tenés más posibilidades de que te vaya bien, tanto a vos como a tu equipo. Y eso pasó en esta última etapa en River, que volvió a lo más alto, donde merece estar. Hay un compromiso de todos para mantenerse, que es lo difícil.

-¿Tu juego mejoró con los años?

-La misma experiencia te va enseñando por lo que te tocó vivir. Eso hace que a la hora de los partidos, uno tenga una tarea distinta o más específica y se pueda adaptar. Hoy me encuentro en un buen momento, trato de aprovechar y aprender.

-¿Qué te llevaste de tu experiencia en Cruz Azul de México?

-Me sirivó mucho ver otro futbol y conocer otra cultura. Allá por ejemplo las dos hinchas conviven sin problemas y eso uno lo disfruta y desea que se pueda corregir acá. En lo futbolístico hay propuestas interesantes, con mucha variedad, y eso te permite aprender.

-¿Te sentís un referente dentro del grupo?

-No, me siento alguien que ya tiene más de 30 y por ahí, los años te hacen aprender muchas cosas. Quizá desde ese lado, puedo aportar y hablar para ayudar a chicos que son más jóvenes. Pero los dos grandes referentes son Leo (Ponzio) y Joni (Maidana).

-¿Qué representa Gallardo para vos?

-Me despierta un respeto muy importante y mucha admiración. No solo por la cantidad de tiempo que lo tuve, sino por lo que uno aprende con él. En mi primera etapa me marcó mucho y quiero seguir aprovechando su capacidad. Es nuestro gran líder, toma las decisiones y lleva adelante al grupo. Es un rasgo de su personalidad.

Ariel Rojas, íntimo: sus charlas en el vestuario y su vida detrás del fútbol

-

-¿Qué te da el mundo River y qué te quita?

-Somos pocos los que pueden llegar acá y te da más de lo que te quita. Es un lugar de privilegio dentro del fútbol internacional, y hay que aprovecharlo. Es verdad que como pasás mucho tiempo en el club y con los viajes y los partidos, resignás tiempo con la familia. Pero ellos hacen el esfuerzo y entienden lo que es River y lo que significa.

-¿Cómo aprende un futbolista a manejarse en un ambiente tan difícil?

-Tenés que ir aprendiendo. Yo llegué de grande a River, y miré a los referentes de ese momento porque te ayuda escucharlos. Ponzio, por ejemplo, ya llevaba su segunda etapa y yo lo escuchaba mucho. Lo mismo con el Lobo Ledesma, siempre se han manejado muy bien. Tengo una amistad con ellos, como con Marcelo Barovero, con quien estoy siempre en contacto porque nos ha unido algo más que el fútbol: nuestras familias son amigas.

-Estás casado, tenés a tu hija Guada de cuatro años. ¿se puede llevar una vida tranquila en el mundo del fútbol?

-Hay que intentar hacerlo, y creo que se puede. No es fácil, porque a veces nuestro humor y nuestra vida gira demasiado en torno al fútbol, y cuando los resultados no son buenos, cuesta separar. Uno tiene que tratar de hacerlo, y darle el equilibrio justo para que no le gane.

-¿Qué hacés cuando tenés un tiempo de ocio?

-No tengo un hobby. Me gusta estar mucho en familia, son momentos que disfruto mucho. Y ahora estoy haciendo el curso de entrenador porque quiero prepararme para lo que viene.

-¿Ves a un Rojas entrenador?

-Me estoy preparando, después veremos para qué estamos, es una tarea muy difícil. Por ahora lo tomo como herramienta más.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas