Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La imaginación en otoño: romance de barrio

Domingo 14 de mayo de 2017
SEGUIR
LA NACION
0

En la jerga de la moda, la calle designa los fenómenos de vestuario, originales y en ocasiones chocantes, en gran parte originados entre los jóvenes, que ella, la moda, acaba por copiar. Hoy lo hace con una celeridad que apabulla. Y, al hacerlo, desvirtúa la cosa y le extirpa su raíz, el nervio.

Pero la calle es fuerte y a los embates de la moda masiva, que uniformiza y amodorra, sigue oponiendo una suma de expresiones individuales que, llamativas, básicas o refinadas, nunca dejan de atraernos y los códigos visuales de las tribus urbanas, a contracorriente de las normas, y ya sólo por ello, estimulantes.

Hoy existen emprendimientos que elaboran con gracia variaciones sobre temas populares, surgidos como iniciativas a escala sumamente humana -trío de amigos, proyecto de pareja, aventura personal-. Otra particularidad: lxs nuevxs autorxs llegan a la indumentaria desde el artesanado, las artes visuales, la performance, impulsadxs ante todo por las ganas de vestirse como tienen ganas. Las sociedades que arman devienen pymes, y conforman el variado circuito de la moda independiente, hoy floreciendo por todo el mundo. En la Argentina son la única alternativa real a la falsa creatividad y a la copia.

Son prendas que vienen de la calle -camperas, remeras, zapatillas- y a la calle regresan, pero sueltas, lúdicas, con gran fuerza gráfica, sin haber perdido un ápice de su funcionalidad. Llámelo si quiere urban chic; para mí es el vestuario del romance de (y del) barrio, la respuesta vital, y con glamour, a los altibajos de la vida en las ciudades-caos.

Precisos ejemplos de esta idea de la seducción aplicada a lo cotidiano, son los dos proyectos autónomos que me intrigó asociar hoy aquí, Pauer y Mixtáyo, ambos muy recientes.

Urban chic. La seducción aplicada a lo cotidiano, como una chaqueta de Mixtáyo y remera de Pauer
Urban chic. La seducción aplicada a lo cotidiano, como una chaqueta de Mixtáyo y remera de Pauer.

Cuando Lucía Levy, periodista de moda treintañera, no encontró una remera con mensaje que expresara lo que sentía y pensaba, en una ráfaga, surgió Pauer, que hoy, menos de un año más tarde, es una línea encendida de T-shirts en cándido algodón con "frases, palabras, simples y contundentes como Fuega, Capitana, Feroz, o, sencilla, Feminista, que encuentro ideal para los hombres que quieran ponerle el cuerpo a sus ideas. Y, mi preferida, peleadora y a la vez serena: Brava. Protesto cuando la moda oficial se apropia del temario feminista". Pero cuando Pauer propone ponerse la remera y salir a la calle argentina, no puedo menos que aplaudir. Cuenta Lucía que, cuando las llevan, tanto ella como su público de jóvenes mujeres, se sienten de algún modo potentes, acompañadas cada una por todas las otras (las remeras se ven y se compran por Instagram y Facebook).

Mixtáyo es una labor de pareja: la de la tucumana Luciana Cisneros, botánica, y Gabriel Reed, compositor y cantante estadounidense, ambos sin experiencia formal en moda. Instalados en 2015 en la ciudad natal de Luciana, arrancaron en la artesanía con bolsos y accesorios de cuero, comercializados in situ y online.

En la edición de otoño de la feria Puro Diseño presentaron una colección, Argentina Americana, de notables camperas bomber y foulards de satén sublimado con un argentinísimo motivo de fileteado que llevado a collage deviene fantasía barroca, suéteres de lana de oveja teñida a mano con pigmentos naturales en Amaicha del Valle y tejidos a mano por Luciana en bloques de colores seductores y netos, camisas-túnicas románticas y remeras negro sobre negro. Vale señalar que toda la producción de Mixtáyo está estrictamente hecha a mano, con recursos locales sostenibles, en apoyo y como parte de la economía de la región.

El autor ha colaborado en Vogue Paris, Vogue Italia, L'Uomo Vogue, Vanity Fair y Andy Warhol's Interview Magazine, entre otras revistas

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas