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La opinión de Manu Ginóbili: no vamos de banca, pero es una final y nunca se sabe

El astro argentino de los Spurs anticipa la serie final de la Conferencia Oeste ante el favorito, Golden State Warriors

Domingo 14 de mayo de 2017
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Manu siempre busca nuevos desafíos
Manu siempre busca nuevos desafíos.

Fue una serie durísima la que resolvimos ante Houston, con muchas dificultades y la verdad es que sabíamos que iba a suceder de esa forma. Parecía que nos íbamos a tomar vacaciones muy rápido, porque la verdad es que nos pasaron por arriba y nosotros no pudimos resolver nada en el primer partido. Pero bueno, después, en el segundo juego, en el que podíamos haber estado afectados por cómo arrancamos la serie y porque se lastimó Tony (Parker), hicimos un buen partido, recuperamos la confianza, empezamos a defender mejor, porque sabíamos que contra los Rockets una de las claves era defender en la transición. Después de lo que hicimos en ese segundo juego en casa, sentimos que podíamos quedarnos con uno de los partidos en Houston. Y así fue, volvimos a hacer lo que debíamos, atacar bien, tomar buenos tiros y ajustar las defensas para Harden, Ariza y Beverly.

El cuarto juego volvimos a lucharlo en buena parte, pero no pudimos quedarnos con ese partido. Sabíamos que el quinto era determinante, porque suele suceder así en las series, el que gana el quinto... Y fue una moneda al aire ese partido. Por suerte cayó de nuestro lado. Y bueno, el sexto fue totalmente atípico. No esperábamos que se diese de esa forma. Sabíamos que podíamos atacar bien, pero no esperábamos defender como lo hicimos. Fue realmente muy bueno, nos dieron muchas soluciones todos, Murray, Simmons, Anderson, Lee.

Teníamos muchas cosas por resolver en ese sexto partido, pero sinceramente estaba confiado de que podíamos ganar sin Kawhi (Leonard). Si bien él es nuestra estrella, para los Rockets nos volvimos un equipo más impredecible. Nosotros cargamos mucho juego en Kawhi y él siempre nos resuelve casi todo, puede hacer los puntos que se le ocurra, es sencillamente un deportista superdotado. Pero para ese juego debíamos hacer otras cosas, que era mover más el balón y buscar más opciones que las habituales. Y hasta se sintió más cómodo LaMarcus (Aldridge), porque leímos que era bueno que él tuviera más la pelota en la mano, y como Houston no tenía tanto peso en la pintura, él podía marcar la diferencia. Fue lo que pasó.

Sé que se dijeron muchas cosas sobre mi trabajo en el quinto partido de la serie, pero me parece que está totalmente sobredimensionado. Quizá lo que impresionó un poco es que no estaba haciendo nada para destacar, y como en ese partido se dieron algunas situaciones diferentes, como volcar una pelota o ese cierre con la defensa sobre Harden, parece que pasó algo extraordinario y no fue así, siento que es exagerado.

Ahora bien, lo que necesitamos es enfocarnos en lo que se viene. Sabemos que no vamos de banca, pero es una final y nunca se sabe. Es importante ver si podemos robar el primer partido y después medir cómo ejecutamos cada estrategia. Cuando terminamos la serie con Memphis sentía que no estábamos tan preparados para los duelos con Houston porque eran dos estilos completamente opuestos; ahora me parece que llegamos mejor preparados para jugar contra Golden. Es que, en algún punto, tiene un juego más parecido al de los Rockets. Tenemos claro que tienen un talento increíble.

Debemos ajustar cada detalle para este juego. No podemos cometer errores, eso como principal punto. Cada posesión es determinante. Ellos defienden muy bien. Porque ojo, todos hablan de su poder ofensivo, lo que es real, aunque no muchos se detienen en que tiene una defensa muy buena, son muy atléticos y por algo son la segunda mejor defensa de la NBA.

Y en ese punto, nosotros también debemos defender muy bien, con intensidad, porque ellos tienen una cantidad de armas para liquidarte que es impresionante. No es sólo defender a Curry, Durant o Thompson: debemos hacer un buen trabajo en conjunto y tener en claro que no sirve de nada lo que pasó en la temporada regular, ni lo bueno ni lo malo. No cuenta nada lo que pasó en el último partido, porque ellos, por ejemplo, no tenían a Durant y nos dieron una paliza, y nosotros ganamos cuando ellos estaban completos.

Es tiempo de pensar en este cruce y nada más. Sé que se habla de mi octava final de la Conferencia Oeste, y en 15 temporadas... No lo hubiera imaginado nunca. Pero como estoy metido en la vorágine de los playoffs es como que no me detengo en esas cosas. Me parece que es algo que quizá voy a poder dimensionar cuando decida no jugar más. Ahora sólo me enfoco en lo que va a venir, porque los Warriors son un equipo durísimo.

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