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El ciberataque tuvo un nivel sin precedentes y golpeó a 100 países

Según Europol, 75.000 particulares, empresas y organismos públicos fueron afectados; expertos británicos lograron contener la expansión del virus, aunque la amenaza sigue latente

Domingo 14 de mayo de 2017
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LONDRES.- Los efectos del ciberataque que afectó a casi 100 países aún no se disipaban ayer, más de 24 horas después del golpe, sobre todo en el sistema de salud británico, donde se reportaron los peores daños, mientras que la policía europea advirtió que el hackeo tuvo un nivel "sin precedentes".

Decenas de centros de salud en Gran Bretaña estuvieron paralizados y en muchos casos debieron desviar pacientes a otros hospitales. Otros fueron enviados a sus casas y se pidió a la población que sólo acudiera a urgencias en casos de extrema gravedad. El ataque tuvo impacto en casi el 20% de las 248 instituciones de salud británicas.

La mayoría volvió a funcionar en la tarde, pero las críticas arreciaron durante toda la jornada contra el Sistema Nacional de Salud Británico (NHS) por las deficientes medidas de seguridad. También se paralizó la producción de las automotrices Renault y Nissan como parte de los más de 75.000 ataques con que el virus se expandió por el mundo.

Renault suspendió el funcionamiento de algunas fábricas en Francia "entre las medidas de protección adoptadas para evitar la propagación del software maligno", señaló la empresa, que además se vio afectada en Eslovenia. La producción de su socio Nissan en la planta británica de Sunderland fue también perjudicada.

La policía de la Unión Europea, Europol, informó que trabajaba con los países afectados para controlar la amenaza y ayudar a las víctimas. "El ataque está en un nivel sin precedentes y requerirá una investigación internacional compleja para identificar a los culpables", señaló el Centro Europeo de Ciberdelitos de Europol.

Otras empresas golpeadas fueron la española Telefónica y la de correos norteamericana FedEx. También sufrieron el virus informático el Ministerio del Interior ruso y el operador de trenes alemán Deutsche Bahn. El virus logró burlar la seguridad de Deutsche Bahn y penetrar en sus pantallas informativas, en sus máquinas expendedoras de pasajes y en su sistema de videovigilancia.

Las autoridades de seguridad informática de España afirmaron que la situación en el país estaba controlada. Las empresas afectadas "ya están recuperando copias de seguridad y backups de sus archivos", afirmó el Instituto Nacional de Ciberseguridad español.

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Las agencias especializadas de todo el mundo aún investigaban el ataque, que afectó a decenas de miles de computadoras en casas de familia, empresas privadas y oficinas públicas en 99 países. Nadie logró detectar hasta el momento de dónde provino el ataque, que se expandió de manera indiscriminada, aunque un experto británico sí consiguió frenar la multiplicación del virus informático y de momento lo dejó neutralizado.

Darien Huss, investigador de la firma Proofpoint, descubrió con un colega de la compañía un dominio oculto en el software maligno y decidió registrarlo.

Huss y su socio adquirieron el dominio por sólo diez dólares en NameCheap.com y lo hicieron apuntar a un servidor en Los Angeles bajo su control, hasta que el virus se apagó a sí mismo como un bucle. "Vi que no estaba registrado y pensé que quizás debía hacerme con él", escribió Huss en su cuenta de Twitter. Si no lo hubiesen detenido, es muy probable que hubiera seguido replicándose una y otra vez.

Las computadoras afectadas fueron blanco de un "programa de rescate" que bloqueaba el acceso a los archivos del usuario y pedía dinero -en forma de la moneda virtual bitcoin- para desencriptar esos archivos. A las víctimas se les exigía un rescate de unos 300 dólares en tres días, tras lo cual se duplicaría la tarifa.

Los expertos aconsejaban no pagar porque eso sólo estimularía a los atacantes, aunque no se sabe cuántos usuarios afectados cedieron desesperados a la extorsión.

El virus denominado WannaCry aprovechó una falla en el sistema operativo Windows XP de Microsoft, una antigua versión del gigante de la informática. El programa se expandió además rápidamente porque los responsables del virus usaron un código digital desarrollado por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos que después se filtró en Internet.

Microsoft tomó ayer la inusual medida de poner a disposición gratuita los parches de seguridad para los usuarios personales, firmas u organizaciones públicas que todavía se valen de esas versiones desactualizadas de su sistema operativo.

"Estamos en un curso descendente, las infecciones son muy pocas, ya que el malware no puede conectarse con el dominio registrado", dijo Vikram Thakur, director de investigaciones del fabricante de software de seguridad Symantec. No obstante, los especialistas advirtieron que los atacantes aún podrían alterar el código y reiniciar el ciclo.

Agencias DPA, AFP y Reuters

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