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De Yiya Muranoa Nina Hagen,un nuevo desafío para Karina K

La multifacética actriz estrena en el Maipo una obra inspirada en la cantante alemana que en los años setenta y ochenta combinó sus estudios operísticos con la estética del punk rock

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LA NACION
Lunes 15 de mayo de 2017
La camaleónica actriz, antes de la transformación
La camaleónica actriz, antes de la transformación. Foto: Soledad Aznarez
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Cuando sube al escenario no sólo ella se transforma, sino también el público que la mira. Posee una flexibilidad artística que pocos tienen y muchos quisieran tener, porque cada personaje que encarna deja huellas. Los estudia, analiza y compone de tal manera que quien está sentado en la butaca del teatro siente que está frente a la verdadera Judy Garland, Yiya Murano o la señora Lovett. Se viste de distintas pieles despojándose de ella misma, dejándose llenar por ese personaje y adueñándose del escenario con la seguridad que su inmenso talento le da. Sin embargo, y a pesar de los años de carrera transcurridos, los nervios previos a un estreno son inevitables hasta para la gran Karina K.

Entra al Maipo con un cafecito en la mano, muy tranquila. "Necesito estrenar ya", dice la actriz mientras saluda. La ansiedad de dar a luz a este personaje no la deja relajarse. Cualquiera estaría ansioso si desde 2011 tuviera una idea en la cabeza y recién seis años después la pudiera poner en acción. Justamente eso le pasó a Karina con MamáPunk, una "antiópera" escrita y dirigida por ella que está inspirada en la icónica cantante alemana Nina Hagen, reconocida mundialmente por ser la "madre del punk", que estrena este jueves en el Maipo. "Necesitaba hacer algo sobre Nina. Sentí que era algo que estaba dentro mío que tenía que materializar", explica.

Además de fiel oyente de su música desde los años 80, Karina se siente muy identificada con Hagen. "Creo que lo único que podría diferenciarme de ella sería la religión, porque ella es hinduista y yo budista, pero comparto plenamente su ideología. Me conecto mucho desde el humanismo y siento que MamáPunk es el canal para decir todo lo que siento", afirma.

Hagen según Karina K
Hagen según Karina K.

La obra no tiene la estructura de una clásica comedia musical ni tampoco la de un recital. Es una mezcla de ambas estéticas. "El relato es ficcionado, siempre inspirado en la vida de Nina; pero también teniendo en cuenta esa otra parte que se desconoce, que es su activismo por la paz, los derechos de los animales y el cuidado y la protección del medio ambiente. Siempre se la conoció por el lado rebelde, político, y no por este otro lado que yo quiero mostrar", explica Karina, que también aclara que no será una imitación de Hagen, sino que el personaje está inspirado en la cantante.

Al fusionar el rock y otros estilos musicales con la ópera, Hagen marcó un hito en la historia musical, uno de los grandes motivos por los que Karina elige inspirarse en ella, una artista provocadora, rebelde, con muchas cosas por decir a través de su música. "A mí siempre me atrajo el arte no convencional y con Nina me pasó eso. Fue un referente estético, ideológico y siempre quedó rondando en mi cabeza. Escuché todos sus casetes y discos. La vivía, estaba impregnada de ese talento", dice la actriz.

En la obra, la mayor parte del repertorio son canciones originales de Hagen traducidas por Karina junto con Tomás Rodríguez -director musical de la puesta-, arduo trabajo que les llevó casi dos años terminar. "Me llevó muchísimo tiempo decidir qué canciones incluir, tendría que hacer un MamáPunk 2, 3 y 4, de la cantidad que tiene -dice entre risas-. Las canciones de sus distintos períodos me llevaron a las diferentes etapas de vida. Está su etapa política, la de derechos humanos y después su encuentro con lo místico, y todo ese recorrido está relatado con las canciones", explica.

Mi esposa artista

Así define Karina a Cynthia Manzi, su esposa, quien la acompañará sobre el escenario en este desafío. "Trabajar con ella es más fácil porque entiende rápidamente lo que intento transmitirle desde la dirección. Trabajo con comodidad y seguridad, me relaja compartir este proceso con ella. Es una gran profesional que está arriba de un escenario desde los siete años", dice Karina. En esta ocasión, Manzi interpretará a Cosma, un personaje fantástico, una suerte de deidad que tendrá la función de proteger y convencer a MamáPunk de retornar a su camino musical.

Además de Manzi, el equipo artístico se completa con tres músicos en escena: Tomás Rodríguez, Juan Giménez Kuj y Fernando Seitz. Vocalmente, Ignacio Mascardi fue quien preparó a la pareja para poder abordar este género musical tan particular. En cuanto al vestuario y el maquillaje, dos puntos clave para este personaje, ya que una de las características más sobresalientes de Hagen era su look, Karina cuenta con un dream team. "Trabajamos con los chicos de La Polilla para el look, que captaron perfectamente el lenguaje estético de Nina."

MamáPunk

Escrita y dirigida por Karina K

Estreno, el jueves, a las 22.45

Teatro Maipo, Esmeralda 443

Entradas, desde 250 pesos.

www.plateanet.com

La verdadera inspiradora de este musical

Las pelucas coloridas, el rostro fuertemente maquillado y los vestidos de cuero son su sello personal hasta el día de hoy. En la época en la que Catharina "Nina" Hagen saltaba a la fama, ese look daba que hablar de Norte a Sur y de Este a Oeste. Nacida en Berlín, la cantante y actriz, famosa por unir la música punk con la ópera, rompía cualquier esquema establecido por la sociedad. Aprendió ballet y canto desde muy pequeña y llegó a ser considerada niña prodigio por sus interpretaciones de ópera a tan temprana edad. Su primer disco, Nina Hagen Band, fue editado en el 78, y el último, llamado Volksbeat, salió a la venta en 2011. Con la capacidad de romper completamente la estructura de una reconocida canción y volverla a armar a su estilo, Hagen es dueña de un talento indiscutido a pesar de llevar una vida llena de excesos y escándalos. Sin embargo, su lado militante la llevó a luchar no sólo por causas políticas, sino también por los derechos humanos y el cuidado de los animales y el medio ambiente, un costado poco conocido de la cantante. Hoy, a los 62 años, sigue dando la vuelta al mundo con su música con la misma energía que a los 20.

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