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Xi ubica a China en el centro de un nuevo orden global

Rodeado de líderes no occidentales, se mostró como una alternativa a Trump

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The New York Times
Lunes 15 de mayo de 2017
El presidente chino, Xi Jinping
El presidente chino, Xi Jinping. Foto: Archivo / Ernesto Benavides / AFP
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PEKÍN.- El presidente chino, Xi Jinping, expresó ayer su amplia visión de un nuevo orden económico mundial y posicionó a su país como una alternativa al introspectivo Estados Unidos del gobierno de Trump.

Rodeado de líderes autoritarios de Rusia y Asia Central en una cumbre en Pekín, Xi les prometió a los bancos de desarrollo chinos más de 100.000 millones de dólares que servirían como punta de lanza de un ingente gasto en infraestructura a través de toda Asia, Europa y África. Lo más notable era la ausencia casi total de líderes de democracias occidentales en el encuentro.

El plan de infraestructura se llama Un Anillo, Un Camino y Xi no se ahorró elogios: dijo que era "el proyecto del siglo". La iniciativa es la columna vertebral de la agenda económica y geopolítica de Pekín y prevé que China liderará un proceso de inversión en puentes, ferrocarriles, puertos y energía en más de 60 países por un billón de dólares.

Además, en un nuevo giro en la posición china, por lo general escéptica de los planes sociales del Banco Mundial, el presidente Xi aseguró que el programa reduciría la pobreza en los países receptores de esas inversiones. También prometió el envío de ayuda alimentaria de emergencia y dijo que China lanzará "100 proyectos contra la pobreza", aunque no dio detalles. Describió su plan como "una globalización económica abierta, inclusiva, equilibrada y beneficiosa para todos". China invitaría al Banco Mundial y a otros organismos internacionales a sumarse para satisfacer las necesidades de los países emergentes -y desarrollados-, un guiño que parece sugerir que Xi apunta a consolidar nuevos mercados y a exportar su modelo de expansión dirigida por el Estado.

Xi se ocupó de recalcar las diferencias entre el sistema de alianzas de Estados Unidos y la idea del comercio que él tiene para China. "No tenemos la menor intención de formar un pequeño grupo que genere inestabilidad, sino que esperamos construir una gran familia en armoniosa coexistencia", dijo Xi, con el presidente ruso, Vladimir Putin, sentado en primera fila del centro de convenciones donde daba su discurso.

Hasta el momento, China ha gastado sólo 50.000 millones en el plan anunciado por Xi hace cuatro años, una suma relativamente modesta comparada con el vasto programa de inversión pública interna.

Frente a su audiencia, compuesta por casi 30 mandatarios, enviados de más de 100 países y funcionarios de varios organismos financieros y empresariales, Xi se comprometió a aumentar los fondos disponibles de los bancos de desarrollo chinos.

El Banco de Desarrollo de China y el Ex-Im Bank otorgarán créditos sumados por 55.000 millones de dólares, y el Fondo Silk Road recibirá 14.000 millones adicionales, aseguró Xi. Otros 50.000 millones de dólares se usarán como fomento a las instituciones financieras para impulsar la expansión de los fondos de inversión en yuanes en el exterior.

El gobierno chino viene preparando este foro desde hace meses con una extensa campaña de propaganda sobre la iniciativa en todos los medios de comunicación estatales y acallando las opiniones alternativas de académicos escépticos y de altos ejecutivos de las empresas estatales que temen que se esté quemando el dinero.

Para validar su proyecto, China presionó a los países de Occidente y a los aliados de Estados Unidos para que enviaran a sus mandatarios, pero la mayoría rechazó la invitación y envió a funcionarios de segunda línea.

Entre los presentes se encontraban el secretario de Hacienda británico, Philip Hammond, y Matthew Pottinger, director para Asia del Consejo de Seguridad Nacional norteamericano.

Algunos funcionarios de Estados Unidos y Europa Occidental argumentan que China invierte en otros países y arrincona a los demás para que se sumen, mientras que al mismo tiempo mantiene cerrados a la inversión extranjera importantes sectores de su inmenso mercado interno.

"La apertura de China a los negocios extranjeros todavía es muy tímida", dice Joerg Wuttke, ex director de la Cámara de Comercio Europea en China. Pocas horas antes del discurso de Xi, Corea del Norte lanzó un misil balístico de medio alcance.

Algunos delegados interpretaron ese lanzamiento de prueba, el primero desde la asunción del nuevo presidente de Corea del Sur, como un intento deliberado de abochornar a Xi.

Un actor cada vez más dominante

Xi Jinping

Presidente de China

El mandatario chino aseguró ayer frente a los gobernantes de 29 naciones que su gobierno "no tiene ningún deseo de imponer" su voluntad a los demás, pero convocó a otros gobiernos a una "integración económica" y a la cooperación en los campos de la regulación financiera, el antiterrorismo y la seguridad, en un mundo en el que China busca convertirse en un actor cada vez más dominante

Traducción de Jaime Arrambide

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