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Ganó Javier Carriqueo, ganó el atletismo limpio

El dos veces atleta olímpico se quedó con los 10.000 metros del Campeonato Nacional de Atletismo para Mayores que se realizó en Chaco

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PARA LA NACION
Martes 16 de mayo de 2017 • 12:08
Javier Carriqueo
Javier Carriqueo. Foto: Facebook FL Fotografía
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No fue un día más en la vida de Javier Carriqueo. O sí. Lo que sí es seguro es que el atleta dos veces olímpico ganó el Campeonato Nacional de 10.000 metros para Mayores que se disputó el último fin de semana en Chaco. Sabe de estos menesteres el hombre de San Martín de los Andes. Sabe de estos asuntos el hombre que un día empacó sus ilusiones en una pequeña valija y emigró rumbo a España para forjar su destino en el viejo mundo. Eran tiempos difíciles para el pibe que una vez soñó con un par de esquíes para hacerse profesional, pero que no podía siquiera comprarse los pases para acceder al coqueto Cerro Chapelco. Eran épocas en las que correr no parecía una opción pero que, con el paso del tiempo, se transformó en su gran opción.

Ese mismo hombre, que corrió los 1500 y 5.000 metros en Pekín 2008 y Londres 2012, respectivamente, ganó una carrera en la que se corrió lento, contaron desde Chaco. Una carrera que quería ganar porque todos, absolutamente todos los atletas que eligen jugar limpio le ponían sus fichas. Y lo hizo, lo logró para felicidad de muchos. Incluso, obvio, para él mismo que quiere recuperar esa plasticidad y velocidad elegante, por más que las distancias cortas que tantas satisfacciones le dieron ya no son su foco.

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.. Foto: Facebook FL Fotografía

Son tiempos complejos para el atletismo argentino. Son tiempos turbulentos donde los controles antidopaje brillan por su ausencia (incluso en el Nacional) y algunos vivos se excusan de correr en tentadoras pruebas en las que se reparte, por caso, 1.500.000 de pesos en premios, como hace poco en La Pedrera, San Luis. Al haber testeos para evitar doping se excusan vagamente. O más allá en el tiempo, un puñado de años atrás, cuando la emblemática Tandilia 2014, con sus difíciles 11.111 metros, ofrecía una bolsa mayúscula y al anunciar en los días previos que se harían controles se produjo una pequeña estampida.

El atletismo argentino atrasa, con dirigentes que atrasan. Ellos, los dirigentes, prefieren ponerse por delante de los verdaderos protagonistas: los atletas. Ellos, los dirigentes, no ven más allá de sus narices. Ellos, los dirigentes, no visualizan que el mundo cambió y deben dar las hurras e irse. En sí, el atletismo argentino está atrasado, es cierto. Hubo tiempos mejores, también es verdad. Pero no es un momento para anclar la vista en los recuerdos de todo lo bueno que se tuvo (medallas olímpicas y atletas a raudales con tiempos de elite). Es tiempo para aprovechar a los hombres y mujeres que se sacrifican y que hoy representan al país. Ellos son el eslabón para unir, para hurgar y buscar en el semillero de las escuelas de atletismo. Ellos son lo referentes de la actualidad. Ellos son la mejor carta de presentación. Y entre ellos, por suerte, todavía está Javier Carriqueo que ganó mucho más que un 10.000 y la mayoría, es decir todos los que sueñan, en realidad soñamos, con un atletismo mejor, estamos felices porque una vez, una bendita vez, ganó el juego limpio.

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