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Condenaron a un jefe policial por encubrir a ladrones que asaltaron a un empresario

Se trata del comisario inspector Raúl Papa, que fue exonerado de la fuerza de seguridad bonaerense; recibió una pena de prisión de seis años y fue detenido cuando se terminó de leer el veredicto

Miércoles 17 de mayo de 2017
Siete detenidos murieron en una comisaría en Pergamino
Siete detenidos murieron en una comisaría en Pergamino. Foto: Archivo
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El 5 de agosto de 2011, el empresario del juego Jorge Pereyra, que en ese momento tenía 70 años, sufrió un violento robo en su casa de San Isidro. La banda de ladrones estaba integrada por ex policías bonaerenses de la zona del sur del conurbano. Casi seis años después del hecho, un tribunal condenó al exonerado comisario inspector Raúl Papa a la pena de seis años de prisión al ser encontrado culpable de encubrir a los delincuentes.

Papa, que en el momento de los hechos investigados era el jefe distrital de San Isidro (tenía bajo su mando las 11 comisarías del distrito), quedó inmediatamente detenido después de la lectura del veredicto. Había llegado al juicio oral y público en libertad.

La decisión fue tomada ayer por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 6 de San Isidro, integrado por los jueces María Angélica Etcheverry, Débora Ramírez y Federico Tuya. Los magistrados encontraron a Papa culpable del delito de encubrimiento doblemente agravado por tratarse de un funcionario público y por ser consecuencia de un hecho especialmente grave.

Apenas se dio a conocer el fallo, Papa fue esposado porque el TOC N° 6 ordenó su inmediata detención, tal como lo había solicitado en su alegato del 26 de abril pasado el fiscal del juicio, Claudio Scapolán.

Cuarenta y ocho horas antes que Papa fuera detenido, el por entonces ex subjefe de la policía bonaerense Salvador Baratta sostuvo: "No podría haber crimen organizado en la provincia de Buenos Aires sin la protección del poder político y sin la complicidad de personal policial". Las palabras de Baratta fueron dichas durante el juicio oral y público contra un supuesto reducidor de automóviles robados.

Según informó la agencia de noticias Télam, además de Papa, también fueron juzgados y condenados otros dos imputados: el policía exonerado Alejandro Agustín Peyrot, que recibió una condena de diez años de cárcel como coautor en el robo al empresario, y Diego Romero, quien era novio de una sobrina del empresario víctima del robo y para la Justicia el "entregador" del hecho, que recibió una pena de 9 años.

Romero fue arrestado en la sala de audiencias al igual que Papa, mientras que a Peyrot se lo mandó a detener porque no asistió a la lectura del veredicto.

El fiscal había solicitado seis años de prisión para Papa, mientras que la defensa, a cargo del abogado Pablo Hawlena Gianotti, pidió su absolución. El ex jefe distrital de San Isidro está exonerado de la fuerza de seguridad bonaerense.

Vínculos

Según la investigación del fiscal de instrucción de San Isidro Patricio Ferrari, Papa tenía vínculos con al menos un integrante de una banda de ex policías que en 2011 asaltó a Pereyra.

El violento robo ocurrió cuando el empresario llegaba a su lujosa residencia de Tomkinson 3398, en San Isidro.

Los delincuentes sorprendieron a Pereyra cuando volvía de una cena en un stud cercano e ingresaba en el garaje su automóvil Mercedes Benz. Tres delincuentes irrumpieron detrás de él en otro Mercedes Benz y lo amenazaron, pero el empresario se quedó encerrado dentro del auto porque tenía los vidrios semiblindados.

Los ladrones lograron destrozar una de las ventanillas a culatazos y así Pereyra bajó del vehículo y les entregó un anillo y unos 6000 pesos en efectivo que tenía encima.

El asalto fue observado desde la casa y por circuito interno de video por la esposa del empresario, quien se asomó por una ventana y efectuó seis balazos con un revólver Magnum .357 del cual era legítima usuaria y portadora.

Los tiros amedrentaron a los asaltantes, que abortaron el robo y corrieron hasta el auto en el que habían llegado, pero un hijo de Pereyra que también había estado cenando con su padre se acercó hasta su casa paterna porque tenía una llamada perdida de su madre en su celular y al ver que se estaba desarrollando el asalto embistió el auto de los ladrones, dos de los cuales luego fueron detenidos por Gendarmería Nacional.

En la causa hay escuchas telefónicas posteriores a ese hecho en las que el comisario Papa habla con Eduardo Vivas, un ex policía bonaerense exonerado en 2007, sobre todo lo que estaba investigando la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) y la fiscalía sobre el asalto en lo de Pereyra.

Las escuchas de este integrante de la banda con Papa surgieron a partir del análisis de comunicaciones que el fiscal Ferrari hizo con celulares que fueron secuestrados a los primeros dos detenidos que hubo en el lugar del hecho.

"En el escritorio de mi oficina tengo lo que me mandaron que están investigando. Están en bolas", dice Papa en una de las escuchas a cuyas transcripciones tuvo acceso Télam.

"Ellos sospechan de ese muchacho que yo te digo, que supuestamente hay un informante que está en pelotas evidentemente", agrega Papa.

El exonerado comisario Papa siempre se defendió de la acusación afirmando que conocía a Vivas porque era ex policía y porque, además, era su "informante".

Los dos ladrones que fueron apresados por ese robo fueron condenados por el TOC 1 de San Isidro a 15 años de prisión, mientras que Vivas, el ex policía que hablaba con Papa, tiene una condena de 12 años de prisión dictada por el TOC 4.

Otro caso sospechoso

El comisario Julio González, que hasta ayer era el jefe de la seccional 18a., con jurisdicción en Constitución, fue pasado a disponibilidad por irregularidades en un procedimiento. En el operativo realizado el 9 del actual se secuestró una importante cantidad de dinero y algunos fajos de billetes habrían desaparecido. Trascendió que el decomiso había sido de 50.000 dólares, en una causa iniciada por la falsificación de moneda extranjera.

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