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Piden el sobreseimiento de los rugbiers imputados por violación grupal

El fiscal consideró que no existen indicios claros como para mantener la acusación de abuso sexual contra los cinco jugadores

Miércoles 17 de mayo de 2017 • 16:26
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PARA LA NACION
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La sorprendente denuncia de violación de una joven mendocina contra un grupo de rugbiers entró en camino pantanoso y dio un giro importante. En las últimas horas, el fiscal que lleva la causa solicitó el sobreseimiento de los jugadores por falta de pruebas.

Así las cosas, el funcionario de Luján-Maipú, Hernán Ríos, luego de finalizar la tarea de instrucción consideró que no existen indicios claros como para mantener la acusación de abuso sexual contra los cinco jugadores y el manager de la selección local de rugby que estaban comprometidos judicialmente. Previo a esta decisión, ya se había desligado del caso a otros dos compañeros de equipo.

De esta manera, la determinación judicial beneficia a los jóvenes de la Unión de Rugby de Cuyo Sebastián Vanín, Ignacio Ceschín, Enzo Falaschi e Ignacio Biffi, imputados por abuso sexual agravado, y José Hervida, sospechado de abuso sexual simple. Ezequiel Pelaia y Maximiliano Filizzola habían quedados desvinculados a principios de marzo.

Por su parte, Lucas Lecour, abogado defensor de la mujer de 24 años, manifestó su malestar por la decisión del fiscal y le achacó falta de interés en profundizar la investigación. Ahora, resta que el juez de Garantías, David Mangiafica se expida, haciendo lugar al planteo del funcionario judicial o manteniendo la acusación contra los rugbiers, lo que determinará finalmente la situación procesal de los imputados.

La postura del fiscal es que a pesar de haber encontrar material genético (semen) en la ropa de la joven no existe prueba objetiva de que fue víctima de una violación, sin su consentimiento, ya que tampoco se pudo comprobar que había sido alcoholizada o drogada. Además, la denuncia de la joven, que dijo no haber recordado nada, comenzó luego de que dos amigas le comentaran lo que había ocurrido la noche del 22 de febrero cuando todos festejaban el campeonato obtenido con el equipo en el Seven de la República, disputado en diciembre en Paraná.

La denuncia provocó una catarata mediática de cruces entre la querella y la defensa. Pero las acusaciones no sólo fueron entre los abogados, sino que los rugbiers y la joven denunciante también se expusieron públicamente, sobre todo a través de las redes, a contar su verdad. En medio de los cuestionamientos, la Justicia confirmó que los rastros genéticos (semen) hallados en las prendas de la chica correspondía a dos de los acusados, Ignacio Ceschín y Sebastián Vanin. El rugbier Ceschín es el único que reconoció haber mantenido contacto sexual con la joven, aunque dijo que fue con el consentimiento de ella. Por su parte, los análisis posteriores indicaron que no se registraron evidencias de violencia ni lesiones genitales, así como no se halló la presencia de alguna droga amnésica.

Desde que fueron imputados los deportistas, todos menores de 30 años, se vieron obligados a pagar una fianza de 150 mil pesos cada uno para mantener la libertad. Con este giro en la causa, a favor de los acusados, han quedado a un paso de quedar totalmente desligados del controversial caso.

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