Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La curiosa historia de la habitación considerada "la octava maravilla del mundo"

Miércoles 17 de mayo de 2017 • 18:07
Foto: Shutterstock
0

Ni cataratas ni jardines flotantes, lo que fue considerada la octava maravilla del mundo en el siglo XVIII era una habitación lujosa en Rusia. La Cámara de Ámbar, que comenzó a construirse en 1701, tenía 180 metros cuadrados de piedras preciosas que hoy se valúan entre 140 y 500 millones de dólares. Pero desde que los nazis la robaron en 1941, nadie sabe a dónde fue a parar.

La pieza fue un regalo de Alemania a Pedro el Grande de Rusia en 1716. Probablemente uno de los gestos diplomáticos más lujosos que se hayan visto, entre sus paredes de 55 metros, sus espejos y sus mil detalles brillantes.

Foto: Shutterstock

Considerada una obra de arte, fue una de las piezas que el ejército de Adolf Hitler se llevó de la Unión Soviética en aquel entonces. La Cámara fue desmontada por especialistas que se ocuparon de que cada pieza estuviera a salvo para poder volver a montarla en una exposición en el Castillo de Königsberg.

The Catherine Place / detalle
The Catherine Place / detalle.

Luego de bombardeos británicos ocurridos en 1944, no se sabe bien qué ocurrió con la pieza. Algunos dicen que un barco intentó salvarla y naufragó; mientras otros apuntan que está escondida en algún túnel profundo.

Más allá de las teorías, un equipo decidió embarcarse en la restauración. Pero no fue algo fácil (teniendo en cuenta que las pocas fotos que hay están en blanco y negro). El proceso empezó en 1980 y necesitó de piedras tanto de la Unión Soviética como de Italia y Pakistán. ¿El costo? Alrededor de 10 millones de dólares.

El resultado se abrió al público en 2003, con Vladimir Putin presente. Se puede visitar en el museo Catherine Palace, donde estaba situada la Cámara de Ámbar original.

Una publicación compartida de ? ? ? ? (@anyadavyd) el

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas