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San Antonio está complicado en el Oeste: pierde la fe y depende del tobillo de Leonard

Los Spurs caen 2-0 en la final de esa Conferencia ante un Golden State implacable; "Como grupo, nos dejamos caer", sentenció Popovich

Jueves 18 de mayo de 2017
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PARA LA NACION
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OAKLAND.- La esperanza de San Antonio Spurs depende de un tobillo. Si Gregg Popovich estaba dispuesto a rezar para contrarrestar el vendaval ofensivo de Golden State Warriors, el entrenador podría entregarse plenamente a la religión y adjuntarle un nuevo pedido a sus plegarias: la recuperación física de Kawhi Leonard para el tercer partido de la final de la conferencia Oeste. La noche del martes fue una pesadilla para la franquicia texana: sin su máxima estrella, un plantel desesperanzado fue vapuleado 136-100 por la armada que lideran Stephen Curry y Kevin Durant, tal vez el equipo que más talento reunió en las últimas décadas de la NBA. La derrota por 36 puntos terminó siendo una anécdota en un encuentro al que le sobró la segunda mitad. Manu Ginóbili prácticamente no participó: solo disputó cinco minutos y sumó dos puntos y una asistencia.

"Estoy decepcionado. El equipo sintió demasiado la ausencia de Kawhi. Sentí que se compadecieron de sí mismos. Como grupo simplemente se dejaron caer. No salimos a jugar, sentimos lástima por nosotros mismos. Creo que no creyeron. Y tienen que creer", reflexionó Popovich tras el segundo traspié en una serie cuyo escenario es de absoluta adversidad.

El trámite del duelo sorprendió por la contundencia con la que se impuso el anfitrión apenas cinco días después de la enésima hazaña de San Antonio en el sexto partido frente a Houston Rockets. Aquel brillante rendimiento colectivo pareció minimizar la real influencia de Leonard, la piedra angular de un proyecto que atraviesa una renovación, por invisible que parezca.

Esa actuación fue una anomalía memorable, un espejismo: la espectacular campaña de San Antonio, que volvió a ganar más de sesenta partidos y alcanzó la final del Oeste en la primera temporada posterior al retiro del mejor jugador de su historia, se explica a partir de Leonard. El jugador más completo de la liga, quien ha evolucionado notablemente gracias a su ética de trabajo, registra una temporada a la altura de las grandes leyendas de la NBA. No solo por sus cifras, sino porque son pocos los jugadores que han logrado semejante impacto al punto de convertir en candidato a un elenco en transición.

Los ciclos de renovación en la liga más importante del mundo suelen ser drásticos: es casi imposible que un equipo acostumbrado a ganar siga ganando si su líder se retira (Los Angeles Lakers después de Kobe Bryant) o si decide marcharse (Cleveland Cavaliers tras la partida de LeBron James). La reconstrucción generalmente se edifica a partir de derrotas. Más allá de los anillos y los triunfos, el gran mérito de Popovich es el de haber sostenido a San Antonio como favorito durante las últimas dos décadas pese al retiro de David Robinson, primero, y de Tim Duncan, después.

En esa alabanza al entrenador que hizo posible lo imposible resalta el nombre de Kawhi Leonard, quien llegó a la liga como un buen defensor y terminó transformándose en una estrella determinante en ambos lados del parquet.

Si bien fue capaz de disimular su ausencia, San Antonio necesita imperiosamente a su as de espadas para sortear el escollo mayúsculo que representa Golden State. Ofensivamente, Leonard es el único jugador capaz de generarse sus propias oportunidades en cualquier emparejamiento frente a una férrea defensa que cambia de marca en todas las cortinas. Y es quien, además, se hace cargo en los momentos decisivos. Como líder defensivo es también el único que puede domar a cualquiera de los cinco jugadores del versátil y flexible ataque de los Warriors. "Kawhi es importante, es nuestro máximo anotador, un jugador que contra un equipo como Golden State puede hacerles mucho daño porque puede parar a cualquiera de sus jugadores. Sabemos que es muy importante, es como LeBron en Cleveland. Esperamos que se recupere bien" analizó Pau Gasol.

Leonard sufrió un desgarro en su tobillo izquierdo en el quinto partido frente a Houston Rockets. No pudo jugar el suplementario y Popovich decidió cuidarlo en el sexto encuentro. Cinco días después de su lesión, reapareció en plenitud frente a Golden State y comandaba a su equipo hacia un batacazo en Oakland hasta que se resintió. Tras ver desde el hotel la derrota de San Antonio, Leonard tendrá cuatro días más para estar en óptimas condiciones de cara al tercer partido (juegan el próximo sábado, a las 22, en el AT&T Center). Popovich, sus compañeros y San Antonio rezarán por su recuperación.

El entrenador de los Warriors llegó a la NBA gracias a Popovich

Los dolores en la espalda alejan a Steve Kerr del banco de Golden State y Mike Brown, de 47 años, es el entrenador interino del equipo. Un reemplazo que llegó al área de la bahía de San Francisco de la mano de Popovich, que le recomendó su nombre a Kerr. Tras una carrera en el básquetbol universitario y sin futuro en la NBA, con apenas 22 años empezó a colaborar gratuitamente en Denver como analista de videos. Ocho años después se encontró por primera vez con Popovich, quien lo contrató como asistente. "Nos hacía enviarles los informes de los rivales la noche anterior al partido y nos hacía devoluciones como profesor", recordó Brown, entre risas, en medio de una serie contra su maestro.

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