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Minuto a minuto, la incertidumbre de San Lorenzo durante el partido: "No sabíamos si teníamos que empatar o ganar"

¿Sabían los futbolistas del Ciclón el resultado cambiante en Chile? Un recorrido desde adentro en el pase a los octavos de final de la Libertadores

Jueves 18 de mayo de 2017 • 07:47
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San Lorenzo se metió por la puerta de atrás
San Lorenzo se metió por la puerta de atrás.

"Ahora me río, pero en un momento no sabia qué teníamos que hacer para clasificar, si empatar o ganar". La excitación de Diego Aguirre era tal que, en varios momentos de la conferencia de prensa posterior a la histórica clasificación de San Lorenzo a los octavos de final de la Copa Libertadores, estuvo al borde de las lágrimas. Fue uno de los tantos momentos inolvidables en una noche que para los azulgranas será difícil quitar de sus cabezas durante un largo tiempo. ¿Será nuevamente el San Lorenzo de los milagros? El tiempo será el encargado de demostrarlo. Por lo pronto, como en aquella Libertadores del 2014 en la que finalmente se consagró campeón, los de Boedo se metieron en la siguiente rueda con el último aliento. En apenas segundos la historia se modificó por completo y el equipo pasó de disputar el consuelo, la Sudamericana, a finalizar primero en su zona. Así de frenético se vivió el desarrollo de uno de los momentos más apasionantes en los últimos años del certamen continental más importante.

"No sabia qué teníamos que hacer para clasificar, si empatar o ganar""
Diego Aguirre

Los diez minutos finales del cruce entre San Lorenzo y Flamengo estuvieron cargados de épica y una mística especial, no sólo por lo que ocurrió en el Nuevo Gasómetro. Fueron tan cambiantes los resultados, fundamentalmente en Chile, que la confusión que reinaba en las tribunas se trasladaba al campo de juego. Cuando Marcos Angeleri conectó de cabeza y colocó el 1-1, las orejas (y los ojos) se posaron en lo que había a mano: radios y teléfonos celulares. Claro, la clasificación también dependía del resultado entre Universidad Católica y Atlético Paranaense. ¿Los jugadores de San Lorenzo conocían el desarrollo del otro encuentro? Sí, porque Gonzalo Bergessio, casi pegado a la linea de cal, era el encargado de transmitir las acciones. También se lo vio a Juan Verzeri, ayudante de campo de Aguirre, haciendo señas cada vez que desde Santiago llegaban las noticias que modificaban permanentemente a los clasificados. Pero la adrenalina -mezcla de estrés y nerviosismo- era tan grande que por momentos primó la confusión, como terminaría confesando Aguirre.

Cronología de una noche memorable

Minuto 13, Bajo Flores. De un cabezazo llegó el primer gol del partido. Blandi despejó de cabeza, Rodinei conectó la pelota de aire desde afuera del área y le pegó rasante. Navarro, tapado, ofreció poca resistencia.

Minuto 35, Santiago de Chile. Con un zurdazo, el Tanque Silva marcó el 1-0. El uruguayo hizo su tercer tanto en la copa, todos a elencos brasileños. Así se fueron al descanso. En ese momento, los chilenos estaban en octavos, con Flamengo.

Minuto 53, Santiago de Chile. Católica pudo aumentar el resultado con un remate de José Pedro Fuenzalida, pero el balón dio en el travesaño.

Minuto 75, Santiago de Chile: Atlético Paranaense llegó a la igualdad por intermedio de Eduardo Alves da Silva, veterano delantero brasileño nacionalizado croata (jugó el Mundial 2014 con ese país).

Minuto 75, Bajo Flores. San Lorenzo no bajaba los brazos. En la búsqueda de variantes, Aguirre mandó a la cancha a Nahuel Barrios, el salvador frente a la Católica. Apenas segundos después de la conquista de Eduardo en Chile, el juvenil de 19 años peleó con Matheus Savio cerca de la línea de fondo, recuperó y metió un centro que Angeleri cabeceó para estampar el 1-1. Desahogo en el Nuevo Gasómetro. Para el defensor fue su segundo gol en apenas cinco días (antes, a Huracán). Minutos antes, Aguirre había intercambiado posiciones: Paulo Díaz se movió como marcador central y Angeleri pasó al lateral derecho, un sector que también conoce con oficio. La anotación ponía a San Lorenzo en la siguiente fase.

Minuto 82, Santiago de Chile. Católica también precisaba ganar. Mario Salas, DT chileno, metió a Roberto Gutiérrez y sacó a Fabián Manzano. Una movida arriesgada que dejó a su equipo sin uno de sus baluartes para la marca. Coutinho anotó el 2-1 para los visitantes, finalizando un contragolpe. Ese marcador volvía a poner a San Lorenzo afuera de la zona de clasificación.

Minuto 84, Santiago de Chile. La ilusión de los Cruzados volvió a resurgir con el empate de Ricardo Noir, que recibió de Diego Buonanotte, giró y la clavó en el ángulo izquierdo del arquero Weverton. El gol con sello argentino depositaba al Ciclón nuevamente en los octavos.

Minuto 87, Santiago de Chile: Apenas tres minutos duró la clasificación azulgrana. Carlos Alberto sepultó las aspiraciones de Universidad Católica con una exquisita definición. Una vez más, a los de Aguirre no les quedaba otra opción que una victoria. En el estadio ya nadie podía creer lo que estaba sucediendo.

Minuto 88, Bajo Flores. Muralha se arrojó sobre su palo izquierdo y le tapó un cabezazo a Caruzzo. Parecía ser la última esperanza del Ciclón.

Minuto 91, Bajo Flores. Otra vez Barrios ganó en un rebote tras un despeje en el área de Flamengo. San Lorenzo terminó consiguiendo el preciado pase desde los pies de Belluschi, con un zurdazo que hizo recordar a otro tanto agónico, justamente con Diego Aguirre como protagonista en la final de la Libertadores 1987. Ese año, un gol del ahora entrenador le dio la victoria a Peñarol sobre América de Cali. El uruguayo se volvió a poner la ropa de la hazaña. En el 2-1 entró corriendo al campo de juego y se abrazó con los suplentes, que a esas alturas ya estaban celebrando cerca del área. No había tiempo para más. En la platea norte, varios dejaron escapar alguna lágrima.

Eran las 23.46 de un miércoles 17 de mayo que pareció prolongarse algunas horas más. Marcos Angeleri y Fernando Belluschi fueron los héroes y los últimos en abandonar un terreno de juego todavía en llamas por la agónica clasificación de San Lorenzo. La ovación cayó desde los cuatro costados del Pedro Bidegain, mientras los simpatizantes de Flamengo se marchaban sin entender cómo pasaron de estar primeros en el grupo 4 a quedar eliminados en cuestión de segundos. En el vestuario local bailaban y cantaba mientras Pipi Romagnoli -quedó fuera de los concentrados- felicitaba uno por uno a sus compañeros. A Néstor Ortigoza, el otro abanderado del equipo, se lo vio llorar de la emoción segundos antes, cerca de la popular local. "Esto es realmente loco", aseguraba Perrito Barrios con la desfachatez propia de un juvenil que se ganó el corazón de todo un club. "Lo de Nahuel es increíble: jugó 15 minutos en primera y en San Lorenzo ya lo amamos todos", remarcaba Aguirre con una sonrisa.

Vamos ciclón !! Que gran emoción, orgulloso de este grupo ????????

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De los 93 minutos que marcó el reloj en el partido frente a Flamengo, San Lorenzo estuvo afuera de los octavos durante 70, lo que deja en claro el sabor especial de una jornada excitante. Los de Boedo se metieron en la siguiente llave casi de la misma manera que en el soñado 2014, cuando celebraron la copa. En aquella ocasión, Ignacio Piatti les dio el pasaje en el final del encuentro ante Botafogo. Con los últimos seis encuentros ganados y una racha imposible de imaginar hace apenas un par de semanas, ahora a San Lorenzo nadie le quitará el sueño.

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