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Liberaron a la argentina que restituyó a sus hijas con su ex marido en EE.UU.

María Victoria Camuyrano había quedado en prisión, pero logró la libertad momentánea tras el pago de una fianza; hoy se presenta ante la Corte, las niñas están con el padre

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LA NACION
Jueves 18 de mayo de 2017 • 23:37

La mujer de doble nacionalidad (argentina y estadounidense) María Victoria Camuyrano, que había viajado a Estados Unidos para cumplir con la sentencia de restitución de sus dos hijas, de 9 y 10 años, en favor de su ex marido -por una sentencia que dictó la Corte Suprema de Justicia de la Nación- quedó detenida no bien aterrizó el avión .

Victoria Camuyrano se presentará ante la jueza estadounidense mañana
Victoria Camuyrano se presentará ante la jueza estadounidense mañana. Foto: Facebook

Tras ser liberada bajo fianza, Camuyrano, vía WhatsApp, le contó a LA NACION: "Fue horrible, estuve vestida de presa, con esposas. Me bajaron del avión, me llamaron, todo el avión mirándome. Apenas salgo me esposan delante de las nenas y me bajan por una escalera del costado y me llevan esposada en varios patrulleros hasta la cárcel".

El arresto ocurrido en el estado de Virginia tuvo que ver con que Camuyrano nunca se presentó ante la Corte estadounidense durante un juicio de restitución que inició allí el padre de sus hijas, Antonio Quintana, y que falló a favor de él. Días atrás, tanto Camuyrano como su abogado Carlos Acosta habían explicado a LA NACION que la mujer habría sido notificada sobre la existencia de dicho juicio "una vez que ya había sentencia, sin posibilidad de defenderse antes".

No obstante, Quintana también inició un juicio civil en la Argentina pidiendo la restitución de sus hijas y, cuando el caso llegó a la Corte argentina, le dio la razón. "Éstos son cargos criminales que tengo por no haber aparecido en la Corte en el 2013", explicó la mujer después de haber sido liberada, al menos, de manera momentánea.

La polémica en torno al caso se da porque en un juicio penal que Camuyrano inició a Quintana en 2010 la justicia argentina aún investiga la inocencia de Quintana por el supuesto abuso sexual de la hija mayor de ambos.

La abogada del investigado, Fabiana Marcela Quaini, se comunicó con LA NACION pero finalmente prefirió no hacer declaraciones oficiales sobre el caso.

Quien sí quiso contar su experiencia es Camuyrano. Ella relató su vivencia en la prisión mediante una nota de voz de cinco minutos. En ese audio, visiblemente conmovida, dijo que estuvo alojada en una cárcel pequeña, en una celda compartida, vestida de rojo y que durmió en una cama de metal "como si fuese una delincuente". Y agregó: "Así es como me están tratando. Solo por defender a mi hija y por acusar al padre de abuso sexual". Contó que para salir debió pagar US$ 5000. "Es un psicópata, es un perverso y es un degenerado", dijo, en alusión al padre de sus hijas.

Anteayer, LA NACION publicó que las niñas estaban en un instituto y que a Camuyrano la habían arrestado durante su llegada al hotel donde pararían, ello había sido expresado por varios allegados a la entonces detenida. Pero no era exacto. El hermano de Victoria, Mario, explicó ayer que la policía les había dado esa información ya que junto a la cónsul argentina no lograban saber dónde estaban las niñas. "Llamó a 14 lugares adelante mío y no podíamos saber dónde estaban", agregó.

Camuyrano contó que, mientras estuvo detenida, la jueza Brooks, del fuero civil, se comunicó con ella por una videoconferencia en la que solamente la podía escuchar. Durante la misma, Brooks le dijo que las niñas ya se encontraban con su padre. "También me dijo que ella le había comunicado al ´juez de enlace´ -que hablaba con el juez de argentina- que era muy probable que yo quedara presa. Por lo tanto en el juzgado me han mentido y me mandaron directamente a que me llevaran presa. Me estaban esperando y eran ellos los que habían informado de mi llegada (...)", agregó, durante el audio.

Luego, añadió: "Estoy totalmente aterrada, decepcionada, estoy bajo fianza con cargos criminales por defender a mi hija de un abusador y con la complicidad del juzgado que está ejecutando la sentencia de la Corte, con la complicidad de la Corte Suprema (...) son todos responsables por lo que me está pasando a mi y especialmente por esta revinculación ridícula con el padre. Dios quiera que este viernes acá haya un poco de justicia o que al menos se las saquen, porque yo estoy desesperada, desesperada".

Hoy, en una nueva comunicación con LA NACION, Camuyrano contó que hoy deberá presentarse ante la jueza Brooks. "Pero es una primera de varias, porque no tratan todos los temas me dijo mi abogada. Esto va a salir una fortuna. Sigo sin ver a las nenas, sigo sin pasaportes, parece que me retuvo la Corte (norteamericana) tanto el pasaporte argentino como el americano", apuntó. Y agregó: "Es muy duro todo esto, me siento como si fuera un sueño y no la realidad".

Mario, su hermano, visiblemente nervioso, también vía WhatsApp, expresó: "La tutora (que acompañó a las niñas desde Buenos Aires) no nos permitió ver a las nenas, no nos quiso pasar la dirección (de la casa del padre). La dirección la obtuvimos en el juzgado porque ellos no tienen ningún problema con que vayamos a ver a las nenas pero obviamente el padre no quiere que vayamos. Deben estar desesperadas las nenas". Y enfatizó: "Deben estar desesperadas porque nunca se separaron de la madre". Pero aseguró que cuando pudo hablar con ellas les transmitió que se quedaran tranquilas, omitiendo la situación de la madre.

"Hay que hacer fuerza y lograr que se revierta la situación (...). El día que llegamos estuve casi diez horas en el consulado desesperado sin saber qué pasaba, no sabía qué hacer. Fue desesperante. No tenía hotel ni nada yo", añadió.

Una cuenta para ayudarlos

Federico Moughty, quien se definió como "muy amigo" de Mario y a quien conoce "hace 30 años", explicó que los hermanos Camuyrano "quieren abrir una cuenta en un banco de Buenos Aires para que la gente que quiera pueda ayudarlos, porque no tienen plata. Están durmiendo tres horas por día y andan a las corridas. Una abogada les pidió US$ 10000 solamente para que Victoria no quede presa hasta mañana".

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