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La sensación térmica del sector

Una encuesta anticipa las expectativas de los empresarios: esperan nuevos proyectos, que las rentabilidades mantengan los niveles actuales y que los precios no bajen

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LA NACION
Sábado 20 de mayo de 2017
310% crecieron en el primer cuatrimestre del año las encomiendas registradas -para nuevos proyectos- respecto de 2016
310% crecieron en el primer cuatrimestre del año las encomiendas registradas -para nuevos proyectos- respecto de 2016. Foto: Shutterstock
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Los empresarios esperan que finalmente el sector haga el clic. En el primer cuatrimestre de este año, las encomiendas registradas -el paso previo antes de arrancar un proyecto residencial privado- crecieron 310 por ciento respecto del mismo período de 2016 y 30 por ciento en abril versus marzo, según datos del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), entidad que realiza ese relevamiento. Por otra parte, una encuesta realizada entre más de 100 empresarios del sector, que asistieron a una jornada de RE realizada en el campus del IAE y que buscó reflejar el termómetro de inversión inmobiliaria, arrojó buenos augurios.

Aumentos y más ventas

El futuro de los precios es un condicionante de la inversión inmobiliaria. Cuando se les pregunta a los profesionales del sector qué creen que ocurrirá con los valores de los inmuebles, un 83 por ciento estima que los precios no caerán. La gran mayoría de los que prevén una evolución favorable de los valores considera que seguirán estables en los niveles actuales. No obstante, hay un 20 por ciento que opina que los precios crecerán en el próximo año. Mientras que sólo 11 por ciento admitió que los inmuebles están caros y que, por lo tanto, deberían bajar. Respecto del nivel de actividad, 74 por ciento considera que las operaciones de compraventa se incrementarán este año y 26 por ciento cree que se mantendrán. Un dato: nadie vaticinó la posibilidad de una caída en las operaciones.

Nuevas obras

En línea con el informe presentado por la CPAU, 67 por ciento considera que los permisos de construcción crecerán, 31 por ciento piensa que se mantendrán y sólo 6 por ciento cree que bajarán. El relevamiento también anticipa mayores dólares destinados a los ladrillos. Un 62 por ciento cree que la inversión aumentará y 37 por ciento, que se mantendrá. Sólo uno por ciento considera que la inversión registará un descenso. Finalmente, respecto a las rentabilidades, no se esperan variaciones, pese a que el combo tipo de cambio atrasado e inflación carcome desde hace años el margen del negocio. En la encuesta, más de la mitad -52 por ciento- cree que se va a mantener. Un 25 por ciento vaticina que bajará y 23 por ciento, que va a subir. "En este punto se plantea un tema central de la actual coyuntura: la inflación de costos que afecta a la industria inmobiliaria", relata Mario Gómez, director de la inmobiliaria Le Blue, quien será el encargado de presentar los resultados del "termómetro del sector" en el Salón Inmobiliario de Madrid.

Rentas moderadas

Ante la coyuntura que se presenta, los encuestados prevén mayoritariamente que los márgenes del negocio de desarrollo se mantendrán (42 por ciento) o disminuirán (38 por ciento). Sólo el 20 por ciento tiene expectativa de crecimiento en las ganancias. La encuesta también reflejó los márgenes esperados para los diferentes tipos de inversión. Un tema central que genera debate es "cuánto dejan los inmuebles" en comparación a otras alternativas que ofrece el mercado. Un 82 por ciento espera una rentabilidad que se ubique entre 7,5 y 12,5 por ciento anual -con un promedio del 10 por ciento-. En el caso de los desarrollos al costo, piden rentabilidades muy superiores, cercanas al doble de los niveles anteriores,entre 15 y 20 por ciento anual -con una media del 17,5 por ciento-. Además, uno de cada seis inversores jamás invertiría al costo. La inversión de renta, por su parte se ubica en torno al 5 por ciento anual, mientras que un 61 por ciento de los encuestados pide entre 4 y 6 por ciento, un tercio reclama más que esos niveles de rentabilidad y 6 por ciento manifiesta que ha dejado de invertir en negocios de renta.

El mercado de capitales

El 90 por ciento de los encuestados ha manifestado su interés de hacer colocaciones en instrumentos financieros basados en inmuebles en el mercado de capitales. En estos casos, la rentabilidad esperada por el 88 por ciento de los consultados se ubica entre 7,5 y 15 por ciento, con una media esperada del 12 por ciento. Esta herramienta aparece atractiva a la luz de la experiencia de los cinco Fondos Comunes de Inversión Inmobiliaria armados a partir del blanqueo a principio de año, que recogieron US$ 162,7 millones que se destinarán a proyectos del sector.

Se compran pisos residenciales

Al conocer las preferencias de los inversores para adquirir inmuebles, los resultados mostraron que dos tercios se vuelcan hacia la vivienda (especialmente departamentos urbanos y, en menor medida, residencias suburbanas y lotes en urbanizaciones cerradas). El tercio restante manifiesta que las preferencias por invertir se orientan a los locales (11 por ciento), campos (10 por ciento), oficinas (7 por ciento) y, el resto, a depósitos industriales y logísticos (5 por ciento).

Location, location, location

El 50 por ciento manifestó su predilección por ese corredor ribereño, desde Puerto Madero a Núñez. "Esto refleja el espíritu conservador del inversor y, a su vez, es un indicador que se corresponde con los metros construidos, donde los barrios Palermo, Recoleta, Puerto Madero, Belgrano y Núñez se encuentran entre los más activos ", relata Gómez. Siguen en preferencia los del corredor oeste (38 por ciento), mientras que sólo un 12 por ciento prefiere la zona sur de la ciudad.

El crédito es clave

"Si bien la inversión inmobiliaria es un motor con efectos que se derraman en toda la economía, hay que reconocer que el combustible que permite que ese motor funcione es el financiamiento", relata Gómez, quien agrega que, en los países desarrollados, el dinamismo del sector viene dado por la capacidad de endeudamiento -"ahorro futuro"- de los agentes económicos. En el país, en cambio, la motorización viene de la mano de las reservas de capital en poder de las familias y de la propensión a transformar ese ahorro en inversión inmobiliaria.

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