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Luisa Ortega, la fiscal rebelde a Nicolás Maduro, dijo que está en contra de la constituyente porque "aceleraría" una crisis sin precedentes

En una carta, dijo que el proceso para redactar una nueva Constitución no es necesario ni pertinente

Viernes 19 de mayo de 2017 • 22:08
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PARA LA NACION
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VENEZUELA.- Luisa Ortega, fiscal general de la República, ha vuelto a levantar su voz contra los planes gubernamentales de Nicolás Maduro. Sus palabras han estallado como un misil político dirigido desde las filas de los chavistas "más puros" a la línea de flotación del madurismo en el peor momento posible para el primer mandatario, quien intenta superar una ola inédita de protestas y el rechazo de buena parte de la comunidad internacional.

En una carta dirigida al presidente de la comisión presidencial que busca allanar el camino para la Asamblea Nacional Constituyente, la jefa del Ministerio Público considera que el proceso para redactar una nueva Constitución no es necesario, conveniente ni pertinente porque "aceleraría la crisis", que considera "indudable" y "sin precedentes".

"Lejos de coadyuvar a la ansiada reconciliación nacional, generaría un alto grado de incertidumbre, habida cuenta del riesgo y de la desconfianza que se produciría en los ciudadanos ante la eventual pérdida de las conquistas logradas con la Constitución de 1999", considera la fiscal, que tilda a la actual Carta Magna como "inmejorable, el mayor legado del presidente Hugo Chávez".

El desmarque del poder público revolucionario se une a las críticas sin tapujos que contra el proyecto de Nicolás Maduro han lanzado la Unidad Democrática, la Iglesia Católica, generales muy cercanos al "comandante supremo" y ex ministros de su gobierno, Marea Socialista, la marxista Bandera Roja, buena parte de los constituyentes de 1999, empresarios, universidades, juristas y colegios profesionales, entre otros.

Ortega echa en cara a Maduro que la Constitución de 1999 vino precedida de un referéndum consultivo previo, el cual el gobierno no quiere convocar ahora porque lo perdería, y ratificada por un referéndum constitucional posterior, que la revolución de momento evita con calculada ambigüedad. Pero además, la fiscal critica el "carácter sectorial o corporativo -de representación indirecta- que asoma el decreto dictado por el Ejecutivo". La oposición ha comparado las bases comiciales que preparan los colaboradores de Maduro con el antiguo sistema soviético y el actual de Cuba.

La fiscal no solo teme por los derechos humanos que cree consolidadas en la actual Carta Magna, sino que rechaza que se necesario cambiarla para solventar la actual crisis. Estrecha colaborada de Chávez y militante de la izquierda venezolana, Ortega salió al paso del Tribunal Supremo a finales de marzo, cuando pretendió usurpar de formar definitiva los poderes del Parlamento, denunciando la "ruptura del hilo constitucional". Una vez empezada la revolución de abril, el Ministerio Público afirmó que "no podemos exigir el comportamiento legal y pacífico de los manifestantes" si el Estado actúa de forma ilegal.

El gobernador Henrique Capriles, quien comanda las protestas y al que ayer el gobierno impidió viajar a Nueva York para reunirse con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, apoyó de inmediato a la fiscal: "Hoy da un paso al frente que merece apoyo,¡ defender la Constitución! ¡Proteger la Constitución es obligación de todos!".

En las filas gubernamentales, Nicolás Maduro no se refirió de forma directa a la carta, pero repitió sus consignas en contra de los traidores. Quien sí se dirigió contundentemente fue el militar Pedro Carreño, uno de los portavoces de la bancada parlamentaria revolucionaria y mano derecha de Diosdado Cabello: "Esta señora rebusca inoficiosas excusas para oponerse a la Constituyente de paz, buscando ayudar a los terroristas y al fascismo. ¡No volverán!".

El Ministerio Público encabeza las investigaciones en los 48 casos de asesinatos ocurridos en el marco de las protestas, en los que no le ha temblado el pulso para ordenar la detención de guardias nacionales, policías y paramilitares chavistas.

De lo poco que se conoce hasta ahora de la Constituyente, se cree que una de sus primeras medidas sería acabar con el Parlamento y destituir a la fiscal.

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