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Gimnasia de La Plata-River, torneo de Primera División: el equipo de Gallardo es una máquina y le mete presión a Boca

En plena marcha arrolladora, el 'Millonario' se impuso por 3 a 0 en el bosque, con goles de Driussi, Pity Martínez y Auzqui

Lunes 22 de mayo de 2017 • 21:00
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El equipo de Gallardo gana desde el arranque
El equipo de Gallardo gana desde el arranque.

LA PLATA.- River Plate , con un firme invicto que ya acumula 15 encuentros entre la Copa Libertadores y el torneo de Primera División , extendió su excelente momento con una goleada por 3 a 0 a Gimnasia La Plata . Así, le mete más presión al líder Boca Juniors y mantiene firme sus aspiraciones por el título.

Por momentos simula ser una máquina. De algún modo, hay que revisar lo mejor de su historia en el archivo: este River tiene huellas de aquellos gloriosos viejos tiempos. A toda velocidad, le respira en la nuca a Boca. Anoche, con otra victoria lejos de casa, con un estilo que reúne brillo y contundencia, el conjunto que dirige Marcelo Gallardo es algo más que el perseguidor del archirrival. Juega como el gran candidato, más allá de que está a cuatro puntos del líder, con un partido menos. A sus atributos reconocibles suma números contundentes. Logró su noveno triunfo seguido como visitante: 2-1 a Olimpo, 3-1 a Independiente Medellín, 3-1 a Lanús, 2-1 a Godoy Cruz, 2-0 a Tigre, 2-1 a Emelec, 3-1 a Boca, 3-2 a Melgar y el éxito de anoche, en el Bosque, un claro 3 a 0. La última derrota fuera del Monumental fue el 4 de diciembre, por 1-0 frente a Independiente, en la 12ª fecha.

Driussi anotó el 1-0

Con Gallardo como director técnico, en el inicio de su ciclo acumuló 12 encuentros invicto fuera de casa, con siete triunfos y cinco empates. Comenzó el 10 de agosto, en el debut en el Torneo Transición 2014, ante Gimnasia (1-1), y terminó contra Racing, el 23 de noviembre (0-1) por la jornada 17. En total, por todas las competencias, fueron 23 los juegos sin derrotas, con 15 victorias y ocho empates. El compromiso que le falta será también como visitante, contra Atlético Tucumán, el miércoles de la semana próxima, según lo anunció ayer la AFA.

Anoche, como en tantos otros desafíos, domésticos e internacionales, el equipo millonario impuso su clásico protagonismo con el ADN de Gallardo: presión alta e intensidad en los últimos metros. Así construyó la apertura del marcador. Una colección colectiva de salón, que concluyó con una definición de Sebastián Driussi y una floja respuesta del arquero Alexis Martín Arias. Más allá de una suerte de vaivenes futboleros y anímicos -siempre estuvo cerca del segundo tanto, al tiempo que Gimnasia no aprovechó las dudas de Augusto Batalla-, la sintonía de la estructura no cambia. Los defensores se disfrazan de volantes; los mediocampistas, de delanteros; los atacantes se retrasan y vuelven a empezar. Un equipo compacto, seguro, con alto vuelo ofensivo. Hay nombres propios que respaldan la ambición grupal.

Pity Martínez, el 2-0

Nacho Fernández y Pity Martínez, por ejemplo, juegan a las escondidas, sin posiciones fijas, por las bandas y por el centro. Así, es muy difícil tomar sus marcas, correr a sus sombras, más allá de la fortaleza del adversario, sea Gimnasia o cualquier otro. Camilo Mayada se convierte en puntero izquierdo -primero, se adapta al cambio de perfil- y Jorge Moreira, en wing derecho. No hay figuras excluyentes, más allá de que los delanteros son imprescindibles. Driussi pelea con Darío Benedetto, de Boca, por ser el máximio goleador del campeonato. Y Lucas Alario fue la figura.

El 2-0 fue resuelto por Pity Martínez con una acción individual por el sector derecho, picardía y fútbol. El triunfo, más tarde, fue sostenido entre todos, con Jonatan Maidana como líder de la estructura defensiva. Y Carlos Auzqui lo convirtió en goleada. El estilo millonario se exhibe en el protagonismo en el certamen local, en el que se convirtió en el excluyente perseguidor de Boca, sobre todo luego de algunos despistes xeneizes y el triunfo en el clásico en la Bombonera. Y, además, ya tiene la mira en los octavos de final por la Copa Libertadores.

Gimnasia fue un rival de medias bajas. Leandro Martini y Mariano Messera reemplazaron a Gustavo Alfaro. La pareja técnica, con poco tiempo de trabajo pero muy querida en el seno del club, podría seguir más allá de la actualidad. Roberto Depietri, secretario técnico del club tripero, fue claro: "Los vimos trabajar y nos parece que pueden darnos el tiempo necesario para buscar al director técnico definitivo. Los referentes les dieron todo el apoyo. Y ellos están capacitados. Están poniendo el hombro y cuentan con todo el apoyo". Anoche, no funcionó el cambio de timón. River pasó por arriba al Lobo. Y no se detiene.

Auzqui cierra la goleada

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