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La ayudaron luego de una inundación y tras el crimen de su hija

El drama de Florinda Cosme, una de las fieles integrantes de la ONG

Lunes 22 de mayo de 2017
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La primera vez que Florinda "Loli" Cosme se acercó a Las Mariposas pidió un colchón seco. Fue hace cinco años, después de una semana de lluvias. "Las conocía del barrio y sabía lo que hacían, pero nunca había participado. Yo había perdido todo por el agua y ellas me consiguieron varias cosas y me presentaron a una asistente social. Esa ayuda me movilizó a sumarme", recuerda.

El lunes 25 de noviembre de 2013, Las Mariposas no pudieron celebrar el Día Internacional de la No Violencia hacia las Mujeres. Gabriela, la hija de Loli, había desaparecido. Se volvió a saber de ella cuatro días después, cuando su novio, Walter Santiago Marker, confesó el crimen y el lugar donde había descartado el cuerpo. La noticia resultó brutal: los restos estaban repartidos en tres bolsas.

Gabriela tenía 24 años y era madre soltera de dos hijas. Se había criado en Glew, pero alquilaba una pieza en Morón. Antes de morir había denunciado las amenazas de su pareja. "Mi hija quería irse a Paraguay y él se puso celoso. Ella era muy bonita. La encontraron en un descampado, dentro de bolsas de basura. Eso es lo que más me dolió. No la pude reconocer. A mi hija la cortó en pedacitos, como si fuera un pollo, porque eso es lo que él hacía en Granja del Sol, donde trabajaba."

Cuando la policía allanó la casa de Marker encontró el celular de la chica. Desde ese número habían salido mensajes, supuestamente de Gabriela, avisando que no la buscaran porque había viajado a Paraguay. En julio de 2015, Marker fue condenado a prisión perpetua por el homicidio.

"No sé cómo llamarlo -dice Loli-, no me alcanza con decirle que es un animal. Durante el juicio ni pestañeó y encima dijo que era inocente cuando el día que lo detuvieron había confesado todo."

La hija menor de Gabriela tiene seis años y vive en Formosa con la abuela paterna. La más grande, de 11, vive con Loli. "No tengo trabajo, y si no fuera por Las Mariposas no sé cómo nos mantendríamos, porque tengo que llevarla a la escuela, al hospital, vestirla... Creo que el Gobierno debería dar una ayuda económica a los hijos que perdieron a sus madres."

Loli no se pierde una asamblea en Villa París. Tampoco falta a las marchas en las que se reclama por las chicas desaparecidas. Siempre va con su nieta. Entre las dos sostienen la foto de Gabriela.

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