Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

"En mi trabajo no querían que estudie, y no les importó cuando me recibí"

Lunes 22 de mayo de 2017 • 12:15
0
Foto: Pixabay

María tenía 19 años cuando empezó a trabajar en la Secretaría de Turismo de su provincia, un lugar en el que abundan los funcionarios designados a dedo y los empleados que trabajan en negro. Por estar estudiando la Licenciatura en Turismo, le resultaba muy importante trabajar “en lo suyo”, y es por eso que aceptó esas condiciones laborales.

María se recibió tres veces, porque en su provincia la carrera está dividida en tres tesis. Todos sus títulos los obtuvo mientras estaba en negro, por lo que el único incentivo era el de aumentarle unos pocos pesos su salario. Todavía hoy no cobra como Licenciada: generar y seguir un expediente por un aumento que no superaría los $2000 puede llevar años de pura burocracia.

Su jefe -abogado, designado a dedo- ocupaba buena parte de su tiempo en hacer que todo le resulte difícil a María. Mientras fue estudiante le permitió tomarse sus días por examen, pero siempre como si le estuviera haciendo un favor y no como si fuera algo establecido por ley. Una vez recibida, todos la felicitaron, menos él. Más tarde, María empezó a firmar sus proyectos y documentos laborales como “Lic.”, lo que generaba mucho malestar en su jefe. “No podés firmar como licenciada si aún no tenés matrícula”, le decía, sin saber que en su provincia -la misma en la que él era funcionario- no es una actividad colegiada.

María eligió no hacer enojar a su jefe y empezó a omitir su título en su firma. Él aprovechó la situación para robarlos y presentarlos con su nombre.

El jefe -40 años, intocable en su puesto- le lleva la contra a su empleada, 13 años menor. Y ella, que empezó a estudiar otra carrera aún con la advertencia de que no recibiría los días de estudio que le corresponden, no hace más que sufrir por lo que le pasa; y eso, casi sin querer, la hace sentir más fuerte.

Si querés que El asistente cuente alguna de las historias que suceden en tu oficina escribí a TheOffice@lanacion.com.ar conlos datos que te pedimos acá.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas