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Los vecinos podrán subir al Obelisco una vez por mes

Se trata de una visita para 30 personas, que serán elegidas por sorteo; ayer, el monumento porteño cumplió 81 años

Miércoles 24 de mayo de 2017
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LA NACION
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Una de las personas que ayer subieron los 206 escalones y pudieron disfrutar de la vista
Una de las personas que ayer subieron los 206 escalones y pudieron disfrutar de la vista. Foto: Emiliano Lasalvia

A partir de junio, una vez por mes, los vecinos podrán adentrarse en las entrañas del Obelisco y recorrer su escalera hasta la cima, como ayer lo hicieron 81 personas, en el contexto de un nuevo cumpleaños del ícono porteño.

Millones de ciudadanos transitan a diario por las cercanías del monumento, construido por el arquitecto Alberto Prebisch con motivo del cuarto centenario de la primera fundación de la ciudad. Hay quienes no le prestan demasiada atención, pero para muchos otros despierta interrogantes. ¿Cómo es adentro? ¿Qué se puede ver desde allá arriba?

Cuando el gobierno porteño lanzó, en 2016, la convocatoria para conmemorar el 80° aniversario del Obelisco y recorrerlo por dentro, más de 12.000 vecinos se inscribieron en el sorteo. Esa cifra ya resultó llamativa. Pero este año, para participar del festejo de ayer, hubo 21.143 postulantes, casi el doble que el anterior. Debido a este creciente interés, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad decidió, a partir de junio próximo, abrir las puertas del Obelisco una vez por mes para 30 vecinos, según indicaron fuentes de ese ministerio.

La convocatoria se realizará a través de las redes sociales y un sorteo determinará los beneficiarios. La idea es que se trate siempre de la misma fecha y que se extienda durante todos los meses.

Decorado con globos y cintas celestes y blancas, el Obelisco recibió ayer a 81 vecinos. "¡Es espectacular!" Patricia Tapia no encontró otras palabras para definir lo que sentía tras ascender hasta el último peldaño, el 206, y tener desde allí una vista privilegiada. Apenas había comenzado la escalada, la mujer, de 39 años, había mirado hacia quienes quedaban aguardando su turno: se sentía nerviosa y muy excitada. Finalmente, la "aventura" había salido aún mejor de lo que esperaba y en su cara había una gran sonrisa.Una expresión similar tenía María Julia Briante apenas terminó la visita. Pidió una botella de agua, se quitó el arnés y el casco de seguridad y se sentó: "Es genial. Al principio me preguntaba qué hago acá, pero ahora estoy chocha. ¡Me filmé todo!". La mujer había logrado vencer su miedo a las alturas.

A Nicolás Todoli siempre le había llamado la atención ese monumento de piedra que se erige, desde 1936, en pleno centro porteño. "¡Hasta se llegó a decir que dentro de él vivía una persona!", dijo entre risas. Era uno de los primeros vecinos que tenían turno para, de una vez por todas, quitarse cualquier duda. Contador de 23 años, Todoli ingresó al pie del Obelisco y su mirada se posó sobre la escalera que lo llevaría a la cima. Hizo lo mismo que hacen todos los que por primera vez entran al lugar: recorrió con la vista la hilera de peldaños que parecía no tener fin. Pero la escalera metálica vertical, que obliga a caminarla apoyándose también con las manos, es amigable. Cada seis metros, aproximadamente, hay una plataforma de concreto donde se puede descansar y tomar aire.

En cada uno de estos espacios había un miembro de Defensa Civil que cuidaba de los visitantes. "Bienvenidos a mi monoambiente", bromeaba uno de los inspectores mientras cambiaba los mosquetones para permitir el ascenso de una mujer. Desde arriba, su compañero Diego Mora le avisaba que ya estaba listo para recibir a la siguiente visitante.

"Las manos se cansan un poco. Debe ser por la fuerza que hago", reflexionó Silvina Grancharoff. Había pisado la última plataforma. Estaba a metros de asomarse por una de las cuatro ventanitas del Obelisco y "ver la ciudad desde lo más alto", es decir a 67,5 metros de altura, como lo añoraba desde que se anotó en la convocatoria. Todos los miembros de su familia se habían inscripto, pero ella fue la afortunada que ganó el sorteo.

Acompañado por el ministro de Ambiente y Espacio Público, Eduardo Macchiavelli, y el subsecretario de Comunicación, Federico Di Benedetto, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, dijo que esta visita se trata de una oportunidad para que los vecinos disfruten de la ciudad.

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