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El chavismo convoca con urgencia la elección constituyente

Nicolás Maduro le puso fecha por vía exprés: las elecciones será a fines de julio, pese al rechazo generalizado en el país

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PARA LA NACION
Martes 23 de mayo de 2017 • 23:17
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Foto: Reuters / Carlos Barría
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Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), acogió con tanto entusiasmo revolucionario el decreto de Nicolás Maduro con las bases comiciales para la Asamblea Nacional Constituyente que le puso fecha por vía exprés: las elecciones se celebrarán a finales de julio, pese al rechazo general que han provocado en el país.

"Cumple con las formalidades", aseguró la rectora principal, trasladando una especie de unanimidad en el seno del consejo que no es real. "No se contempla la convocatoria por parte del pueblo (referéndum previo) ni la consulta a los venezolanos del texto una vez culminada su redacción", protestó el rector Luis Emilio Rondón, en minoría frente a las cuatro militantes chavistas que conforman el CNE.

Rondón votó en contra de una resolución en la que también se ha incluido, de forma sorprendente, la convocatoria de las elecciones a gobernador para diciembre, un año después de lo que marca la Constitución. Estos comicios regionales han permanecido suspendidos por el chavismo ante la evidencia de la derrota electoral mayúscula que hubieran sufrido los candidatos de Maduro.

Y ahora se convocan cuando es una decisión que puede ser revocada por la Asamblea Nacional Constituyente, ya que esta se situará por encima de todos los poderes, incluida la díscola fiscal general y el propio Parlamento.

Lo que no se consiguió durante 12 meses (regionales) se plasmó en solo 4 horas, todo un record de eficacia bolivariana. Todavía más destacable si se tienen en cuenta los tortuosos siete meses que sufrió la oposición en el proceso revocatorio de Maduro, suspendido sine die por tribunales revolucionarios. Nada se sabe tampoco de la elección de los diputados de Amazonas, revocadas arbitrariamente hace 17 meses y que todavía esperan en el purgatorio del Supremo.

"¡Democracia bolivariana!", había clamado Nicolás Maduro tras presentar al mediodía unas bases comiciales con las que pretende atornillarse en el poder. Un traje a la medida tan ajustado a sus intereses que multiplicaría los ahora minoritarios apoyos de la revolución para elegir a los 540 componentes de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Con estas bases comiciales, el "hijo de Chávez" está convencido de que superará el rechazo del 73% de la población al proceso abierto para cambiar la Constitución, según la última encuesta de Datincorp.

Cómo será la elección

Las bases para elegir a los constituyentes se han preparado hasta el mínimo detalle para salir triunfante. La primera clave es que 364 de los 540 delegados serán elegidos territorialmente, uno por municipio, con la salvedad de las capitales regionales (2, uno para cada bloque político mayoritario) y de Caracas Libertador (7). Así las grandes urbes de clase media y popular, en las que viven millones de personas, quedarían igualadas con los pequeños pueblos del interior, donde la mano del estado se siente en cada esquina y la dependencia para comer es extrema.

Un ejemplo: Miranda, el estado gobernado por Henrique Capriles y segundo con más población de país. Trasladando los resultados de las parlamentarias de 2015, donde la oposición derrotó por más del 25% al oficialismo, con las nuevas bases comiciales el chavismo se adjudicaría inicialmente 12 delegados frente a 10 de la Unidad Democrática.

Y eso sin contar con el reparto posterior de los representantes gremiales, que a buen seguro engordarán la nómina revolucionaria. Estos 176 candidatos se dividirán entre los ochos gremios que el presidente ha considerado pertinentes para sus intereses: trabajadores, campesinos, estudiantes, discapacitados, indígenas, pensionados, empresarios y comunas.

Fundamental se torna en este proceso la puesta en marcha del Carnet de la Patria, una especie de identificación que el gobierno ha promocionado, que serviría para repartir comida a precios regulados y que esconde un intento de control social y de dependencia en un país aplastado por la inflación y la escasez de alimentos.

La Unidad Democrática ha convocado para mañana miércoles la Marcha de los Caídos, a los que hay que sumar las siete víctimas mortales de las últimas 36 horas en Barinas, cuna de la revolución. La propuesta de la Asamblea Nacional, convocar un referéndum para que los venezolanos confirmen que no quieren redactar una nueva Constitución, ha sido recibido con división de opiniones entre sus seguidores.

La oposición contó ayer con dos aliados sorprendentes: los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) Danilo Mojica y Marisela Godoy. El primero recordó a Maduro que la imposición de una Constituyente sin la aprobación del pueblo aniquila la soberanía popular. "Las tumbas de nuestros jóvenes circundan Venezuela. Basta ya de pérdidas de vidas inocentes. La historia no perdona", añadió el juez de Casación Social.

De esta forma, los dos magistrados del Alto Tribunal, martillo gubernamental contra el Parlamento, se suman a otra voces chavistas en contra de la operación de Maduro para mantenerse en el poder, empezando por la fiscal Luisa Ortega y siguiendo por Marea Socialista, ex ministros, ex vicepresidentes, parte de los redactores de la Constitución y generales muy cercanos a Hugo Chávez.

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