Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Indomit Mendoza: la verdad detrás de la carrera

Los números que la organización oculta y las verdaderas historias detrás de cada resultado; un viaje a lo más profundo y oscuro de un universo fugaz

SEGUIR
PARA LA NACION
Miércoles 24 de mayo de 2017 • 15:52
0

Veintiún horas y cuarenta y cuatro minutos después de que largaran los primeros corredores -buscando 100 km-, Sergio Hendi es el último en cortar la cinta de llegada de Indomit Mendoza y le pone fin a una competencia que empezó el viernes y terminó el sábado. Para Sergio (que corrió los 80km), las casi 19 horas que fatigó el circuito, no fueron tanto. "Llegué a hacer 36 horas en competencia", declara orgulloso. Recibe su distinción de finisher sonriente, sin sospechar que este fin de semana en Potrerillos, se repartieron 90 kilos de medallas, ganadas con el sudor de la frente. Aunque no todo el mundo estaba contento con la medalla. Varios dijeron que era muy linda, uno dijo: "Pero falta que diga: Finisher". Siempre hay uno.

Hubo distancias para cada grado de locura: 12, 21, 35, 50, 80 y 100 kilómetros. Para ello se marcaron más de 200.000 metros de circuito. No es tan complicado, se camina varias veces todo el recorrido, se le van atando unos pedacitos de cinta naranja, unos 18.000 pedacitos nomás y unas 10.000 marquitas reflectantes para que se vean de noche. Después de un par de días, el miércoles quedaba todo marcado y prolijo: muy bonito. Pero el jueves nevó. Y tapó la mitad de las marcas. Así que el viernes, vuelta a marcar.

Largada de los 100 km Indomit Mendoza
Largada de los 100 km Indomit Mendoza.

Al final las montañas quedaron bien presentadas y ni un corredor erró el camino. Eso sí, la nieve complicó el circuito. Pedir que saquen la nieve que sobra de la montaña sería un poco mucho. El aporte del manto blanco, según Alito Luchini, director técnico de la prueba, "presentó un circuito un 50% más duro al del año pasado". Pero parece que a los ganadores no les avisaron. Fernando Iglesias (oriundo de Villa la Angostura), triunfó en los 100 kilómetros mejorando diez minutos la mejor marca del año pasado y parando el reloj en 13h32m. Por su parte, la sanjuanina Sonia Procopio destrozó el récord del 2016, con sus 15h35m y recortó 2h15m la victoria anterior, dejando la vara para el 2018 alta, muy alta.

Tramo final de Indomit Mendoza
Tramo final de Indomit Mendoza.

Algunas carreras empiezan antes, otras después. Por ejemplo, esta se empezó a trabajar a pleno desde septiembre. Pero la carrera que corrió el brasileño Danilo Helton empezó hace más de dos décadas, cuando con 13 años le diagnosticaron diabetes. El médico le dijo: "Danilo, tienes que hacer deporte". En realidad dijo algo así pero en portugués. Y Danilo, que entiende portugués, le hizo caso. No solo barrió los síntomas de su diabetes, sino que terminó en el tercer escalón del podio de los 12 km de Indomit y trasmitió su mensaje: "Done órganos, salve vidas", para demostrar que la alegría, también, es brasilera.

Algunos dejan un mensaje, otros dejan la llave del auto. Un corredor de los 50 kilómetros se olvidó la llave de su vehículo en el guardarropa de la largada. La organización la tenía el domingo a la tarde esperando que la vuelva a buscar. O llevaba otra de repuesto o era bueno con la ganzúa, porque aún no volvió.

Un circuito que le gustó hasta a los perros
Un circuito que le gustó hasta a los perros.

Detrás de escena: segunda parte. Arriba de la montaña, en plena carrera se llegó a medir -15°C. Lo que explica que se tomaran -durante y después-, 700 litros de sopa y 1200 cafés. También se comieron 1500 vainillas, y un número indeterminado de ellas se mojaron en el café. Las botellas de agua y de bebida isotónica que se usaron, apiladas una sobre otra serían 25 veces más altas que el obelisco (sí, veinticinco). Y para que todos corran contentos trabajaron 127 empleados que se movieron en doce autos y dos camiones. Números que se perdieron en la montaña y casi nadie vio.

Alguna historia más. El vértigo en la montaña puede atacar en el momento menos pensado, ya sobre el final, una corredora de los 35 km, fue víctima de un temor repentino inexplicable y se le hizo imposible avanzar. Literalmente quedó paralizada en el medio de la cumbre. El personal de la carrera la auxilió de inmediato y la acompañó para que terminara la prueba, faltaban pocos kilómetros. Ella también se merecía cortar la cinta. Paso a paso, Alito Luchini, la acompañó hasta la recta final, quedaban apenas doscientos metros de camino llano. "Dejen que disfruté sola el final, se lo ganó", ordenó Luchini y la mujer continuó en solitario. Bueno, no mucho. Se subió a un auto y arribó a la llegada sobre cuatro ruedas. Cuando la cabeza no quiere, no quiere.

Detrás de escena: bonus track. Desde hace años, Federica Talbot Wright es parte indispensable del staff, no solo de Indomit Mendoza, sino de todas las carreras de TMX. Conoce todo el país viajando de evento en evento. Suena lindo. Aunque a veces, hasta lo lindo puede cansar. El 25 de febrero partió hacia El Origen, luego vino una travesía en bicicleta desde Buenos Aires hasta Santiago de Chile, después Patagonia Run, luego organizar la previa de Indomit Mendoza y semanas más tarde volver a lanzar la carrera. "Estoy más afuera de mi casa que adentro". El problema es que su balcón está repleto de plantas: "La peor tarea que le puedo dar a una amiga", reconoce, "es pedirle que vaya a regar". Pero como en toda organización, siempre hay un plan "B". Federica revela cual es: "Por si no llegan a ir, tengo varios cactus".

Historias de un lado y del otro de la valla. Del que corre y del que hace correr. Un universo que se piensa durante meses, se materializa un fin de semana y luego desaparece; al menos hasta el año siguiente. Indomit Mendoza, en una noche y un día: sobre la nieve y la piedra, cruzó las vidas y los sueños de un puñado de seres humanos que después de eso, no volverán a ser los mismos.

Indomit Mendoza entre el sol y la nieve
Indomit Mendoza entre el sol y la nieve.
En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas