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El malbec argentino busca sus raíces francesas

Enólogos y bodegueros buscan exploran a través de sus vinos el vínculo entre el malbec argentino y el malbec francés

Martes 30 de mayo de 2017 • 18:28
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LA NACION
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Cuenta Pablo Lacoste, en su "Historia del Malbec", que esa variedad fue cultivada originariamente en Cahors, en el suroeste de Francia, y que es allí donde se "elaboró un producto llamado a adquirir singular prestigio, tal como reconocieron escritores y reyes", hasta que en 1877 la plaga de la filoxera destruyó las 40.000 hectáreas plantadas con esas vides. Afortunadamente, el malbec había llegado a Chile en la década de 1840, para pocos años después cruzar la cordillera a pedido de Sarmiento, dando inicio a un camino que haría de esta variedad de uva la cepa insignia de la Argentina.

En la actualidad, distintos proyectos vitivinícolas buscan restablecer los lazos entre el malbec argentino y el francés -ya que esta variedad emprendió su retorno a Cahors en la segunda mitad del siglo XX y, luego, ya a comienzos del siglo XXI, el éxito mundial obtenido por el malbec argentino habría de reavivar el interés francés por esta cepa-. Uno de esos emprendimientos es el llamado Proyecto Cahors, que lleva adelante la bodega Altos Las Hormigas, y que consiste en la elaboración de distintos malbecs a partir de seleccionadas parcelas de pequeños productores de esta localidad ubicada en las márgenes del río Lot.

"Desde Altos Las Hormigas, nuestro trabajo fue guiado por el terroir, buscando que es lo que puede aportar cada suelo, cada roca, a la textura y al volumen del vino, y buscando siempre la heterogeneidad para lograr malbecs que sean representativos de los diferentes terroirs de donde provienen", comentó Leonardo Erazo, enólogo de la bodega, que señaló que el Proyecto Cahors está guiado por la misma meta: elaborar malbecs diferentes provenientes de distintos suelos. Ahora, claro está, en Cahors, Francia, donde, en palabras de Erazo, "las generaciones jóvenes [de viticultores] se han enfocado al malbec".

El resultado del nuevo proyecto fue presentado en sociedad la semana pasada en Villa Ocampo, Beccar, donde se dieron a conocer los cinco malbecs elaborados en Francia. Causse Du Vidot Terrasse 2014 y Causse Du Therón Terrasse 2014, muestran cómo se expresa el malbec cuando es cultivado en las terrazas aluviales del rio Lot: de color intenso, son tintos eminentemente frutales, levemente salinos y con algo de textura a tiza. Causse Du Vidot Plateau 2014 y Causse Des Ons Plateau 2014, por su parte, provienen de uvas cultivadas en las partes más elevadas, caracterizadas por un suelo calcáreo, lo que se traduce en vinos más maduros, con aromas florales y una mayor textura a tiza, más emparentados con la expresión del malbec de Luján de Cuyo (Mendoza).

Finalmente, Causse Du Therón En Pente 2014, proviene de la pendiente que muere en el río Lot, a mitad de camino entre la terraza y la cima: floral en nariz, destaca por su frescura y su acidez, taninos suaves y, de nuevo, una notable textura a tiza. Sumados, los cinco malbecs del Proyecto Cahors ofrecen una interesante mirada de una cepa que nos es cotidiana, abordada desde una mirada mínimamente intervencionista que busca resaltar la expresión local del malbec en distintos suelos.

Otra bodega que ha indagado en la relación entre el malbec argentino y su predecesor, el malbec de Cahors, es la que comanda François Lurton (y que lleva su nombre). Su flamante L´Esprit de Chacayes 2016 es un corte 70% malbec y 30% côt, siendo este último el malbec actualmente plantado en Francia (y que difiere sensiblemente del malbec argentino). "En la Argentina, con el paso del tiempo, el malbec que vino de Francia fue cambiando mucho", comentó Lurton, que explicó que el côt se caracteriza por dar vinos más diluidos y más astringentes que el malbec argentino.

Elaborado con un mínimo de paso por madera (para el malbec; el côt no tiene paso por madera), L´Esprit de Chacayes es un tinto púrpura profundo, algo salvaje, entre cuyos aromas se destacan la fruta roja y las violetas. En boca es especiado, con notas a tomillo, buena acidez y taninos levemente astringentes, lo que refleja al mismo tiempo el caracter del terruño de Chacayes como esta mezcla de malbecs argentino y francés.

El precio de L´Esprit de Chacayes 2016 es de 490 pesos, mientras que el de los integrantes del Proyecto Cahors oscila entre 900 y 1100 pesos (más baratos los terrasse, más onerosos los plateau y en pente).

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