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Se suspendió la reunión entre el Gobierno y la firma, y la negociación se empantana, pero sigue

Aseguran que el diálogo continuará la semana próxima; dudas por las condiciones que quiere imponer Odebrecht

Jueves 25 de mayo de 2017
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LA NACION

La negociación entre el Gobierno y Odebrecht comenzó a caminar sobre terreno pantanoso. La reunión que había sido pautada ayer en el Ministerio de Justicia quedó súbitamente suspendida por los allanamientos que ordenó la Justicia en las oficinas de la constructora. El abogado de la firma adujo motivos de fuerza mayor. La efervescencia del capítulo argentino del Lava Jato, sin embargo, dejó al desnudo varios interrogantes sobre el posible acuerdo entre la gestión de Mauricio Macri y el gigante brasileño.

"Vamos a retomar los diálogos la semana que viene. De todos modos vemos que la empresa insiste en obtener los mismos beneficios que en Brasil, y eso en la Argentina es imposible", reconoció ayer a LA NACION el ministro de Justicia, Germán Garavano. Ayer, el abogado de Odebrecht en la Argentina, Guido Tawil, llegó a las oficinas de la cartera, pero se retiró antes de dar por iniciada la reunión, urgido por los operativos en la empresa. El diálogo, dijeron fuentes oficiales, se postergó "para la semana que viene", aunque sin fecha cierta.

Tras un expreso pedido del Presidente, el martes, Garavano mantuvo una primera reunión con Tawil. Allí, Odebrecht entregó un escrito confidencial con sus pretensiones y quedaron esbozadas las pautas de un posible intercambio: que la constructora entregue una cuota de información y pague un resarcimiento económico (equivalente a los US$ 35 millones admitidos en coimas) a cambio de seguir trabajando en el país.

Interrogantes

Con el paso de las horas, sin embargo, comenzaron a surgir dudas sobre los alcances de la negociación. Si bien fue el Presidente el que pidió tender el puente con Odebrecht, dentro del Gobierno algunas voces comenzaron a dudar de los términos que propuso la constructora.

En primer lugar: el resarcimiento económico. Los US$ 35 millones podrían ser insuficientes. "Nunca la multa es el monto de la coima, siempre es superior, mientras no se quiebre a la empresa", le advirtió un experto a un miembro del gabinete, según pudo reconstruir LA NACION.

Segundo punto: Odebrecht pretende seguir operando en el país, tanto en las obras en curso como en posibles licitaciones venideras. La empresa también pretende evitar demandas civiles a futuro. Por eso, en la negociación tomó un rol preponderante el nuevo procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías, quien oficia de "abogado" del Gobierno. El oficialismo debe evaluar si renuncia a iniciar acciones millonarias contra la empresa a cambio del resarcimiento económico ofrecido.

Tercer aspecto: la información. Ayer, quienes tomaron contacto con la propuesta de Odebrecht se preguntaban qué tipo de datos puede ofrecerle la empresa al Poder Ejecutivo, y reconocieron que este punto está en "stand by". "Si es la misma información que tiene Brasil no nos sirve, porque esa información tarde o temprano va a estar", dijo uno de los funcionarios al tanto de las negociaciones. Otro agregó: "Tienen que aportar personas que eventualmente puedan acogerse al régimen del testigo protegido y puedan hablar con detalle de lo que ocurrió en la Argentina".

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Cuarto obstáculo: los términos. "En las condiciones en que está planteado, tal cual como sucedió en Brasil, el acuerdo no puede ser posible", insistió ayer Garavano. Es que el Gobierno no puede dar ninguna garantía de impunidad o de penas más leves para los brasileños arrepentidos, mientras que la Justicia no renunciará a una persecución penal.

Ayer, sin embargo, altas fuentes del Gobierno no daban por muerta la negociación con Odebrecht. "Hay cosas que negociar para ver cómo seguir con las obras en marcha, viciadas por los sobornos", señaló un funcionario a este medio. Mientras tanto dos funcionarios del Gobierno estudian la letra chica del acuerdo. Por un lado, el procurador Saravia, que evalúa los expedientes de las obras de la constructora brasileña y el aspecto de la multa. Por el otro, la titular de la Oficina Anticorrupción, que ayer recibió la propuesta formal de la empresa y hará un informe con su opinión.

En medio de las dudas que deja su acuerdo, en tanto, desde el Gobierno quisieron enviarle otro mensaje a la Justicia: "Estamos felices porque, gracias a que movimos el avispero, los fiscales y los jueces reaccionaron".

Desde Comodoro Py siguen mirando con cautela los movimientos del Gobierno. No quieren, ante todo, que el oficialismo mueva fichas que compliquen las investigaciones judiciales que tienen bajo la lupa, tanto a funcionarios del anterior gobierno como a allegados a la gestión de Macri.

Los intereses en pugna del caso en la Argentina

Justicia

Sebastián Casanello
Sebastián Casanello. Foto: Archivo

Sebastián Casanello

Juez federal

Datos en la Argentina

En la causa de AySA, ayer Casanello ordenó allanamientos múltiples para recopilar todos los datos que estén en la Argentina

Arrepentidos

La Justicia también convocó a Odebrecht para llegar a un acuerdo en el marco de la ley del arrepentido

Gobierno

Germán Garavano
Germán Garavano. Foto: Daniel Jayo

Germán Garavano

Ministro de Justicia

Negociación

Por pedido de Macri, inició el diálogo con los abogados de Odebrecht. La empresa brasileña acercó un escrito con sus pretensiones

Términos

El Gobierno aseguró que quiere datos concretos de las coimas y un resarcimiento económico por los daños causados

Odebrecht

Marcelo Odebrecht
Marcelo Odebrecht. Foto: Gza. Notimérica

Marcelo Odebrecht

Dueño de la firma

Garantías

La empresa pretender conseguir en la Argentina un acuerdo similar al de Brasil, pero aquí la legislación no lo permite

Multa

Odebrecht le ofreció al Gobierno pagar una multa de US$ 35 millones a cambio de mantener los contratos y no recibir una demanda civil

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