Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Navidad: guerra de bolas de nieve

¿Dónde vive el verdadero Papá Noel?

Turismo

Los países del norte de Europa libran una batalla comercial para definir la morada de este histórico personaje

¿Qué sería de la magia de Navidad sin Papá Noel? ¿Qué sería de nuestros recuerdos de infancia sin esta noche mágica, llena de trineos voladores y de renos que corren entre las nubes? Sin embargo, la magia de las fiestas y el candor de los chicos tienen que dejar paso a realidades más triviales.

San Nicolás, un obispo que vivió en Turquía en el siglo III de nuestra era, se transformó en Holanda durante el Medievo en Sinter Klaas, un santo que era recordado por su generosidad y por haber salvado a niños de un antropófago. Los holandeses llevaron su devoción con ellos al Nuevo Mundo, donde se transformó en Santa Claus, y gracias a un poema de Clement Clark Moore en 1823 tomó su fisonomía definitiva, un buen viejo con barba y bigotes blancos, panza pronunciada y la nariz enrojecida por el frío. Sólo faltaba definir el color rojo de su vestimenta, que le fue dado por una campaña de publicidad de Coca Cola en los años 30.

Y quedaba el problema de su morada, durante los 364 días de ocio que tiene a lo largo del año. Ahí recién se complicaron las cosas: es que hoy día se cuentan nada menos que cinco de lo que se podría llamar Papanoelandias ...

Todo empezó en 1984, en Dalarna, una región de Suecia. Mora, una pequeña localidad situada unos 400 kilómetros al noroeste de Estocolmo, anunció oficialmente ese año que era la ciudad donde vivía Papá Noel. No era la concreción de sueños de infancia de un puñado de suecos, sino un intento de asociarse a la imagen del anciano panzón que cada año mueve fortunas en pocos días. Este primitivo parque temático no prosperó ya que Mora, si bien queda muy al Norte sobre los mapas, no lo está tanto como para asegurar nieve abundante durante los días de Navidad: algo que en este negocio es un factor clave, por lo menos desde el cuento de Dickens Una canción de Navidad (1843), y la canción Navidad Blanca , de Irving Berlin (1943).

Mora se presenta en sus folletos oficiales como El futuro basado en la tradición . Y en Suecia misma es tan conocida por su legendaria maratón sobre esquíes -Vasaloppet (la más numerosa concetración de esquiadores del mundo- como por su Santa World, el nuevo parque reabierto en 1992 sobre la base del primer intento quebrado. El parque abre solamente en verano y durante las fiestas navideñas, que en Suecia empiezan con Santa Lucía y el primer domingo del Adviento. En un día se puede participar de todas las actividades del parque, que incluyen una clase de ecología -al fin y al cabo estamos en Suecia- tras la cual los chicos reciben un diploma: pero también hay encuentros con trolls, elfos y un desfile al mejor estilo Disney después del encuentro formal entre Tomte (Papá Noel, como se lo conoce en Suecia) y la Reina de las Nieves. Mientras tanto, los padres aprovechan la galería comercial y el restaurante, si ya dejaron de creer en estas cosas...

Del otro lado del golfo de Botnia, como si se tratara de dos equipos que libran una batalla de bolas de nieve, hay otro parque. Tiene un nombre muy similar, SantaPark, y también se promociona como la verdadera morada de Papá Noel. Todo comenzó en Rovaniemi, una ciudad finlandesa sobre el Círculo Polar Artico, es decir, en la mítica región de Laponia. Tiene la enorme ventaja de quedar lo suficiente al Norte como para estar bajo la nieve muchos meses por año. Allí, se puede visitar sobre Napapiiri (el Círculo Polar), el pueblo de Papá Noel, en el que durante todo el año el caballero de los renos se deja visitar por chicos de todo el mundo que se sacan fotos con él y le piden sus deseos. Allí funciona su oficina postal, donde se puede dejar los datos para que los chicos de la familia reciban una carta de Papá Noel unos pocos días antes de la Navidad.

La historia no es nueva, sino que empezó con una vieja tradición de los niños finlandeses según la cual Santa Claus vivía en Korvatunturi, o la montaña de la oreja , en Laponia. En los años 20 un locutor de radio convenció a los chicos de que si Papá Noel vivía en una montaña con ese nombre, bien podía escuchar sus deseos... Y así nació el fenómeno de las cartas a Joulupukin (Papá Noel en finlandés), que desde los años 50 hasta ahora fueron unos cuatro millones.

Sin embargo, la batalla no termina aquí. Todavía hay más bolas de nieve que lanzar. Siempre bien al Norte, en Noruega, no hay un parque (todavía) pero se promociona al país como el mejor lugar donde podría vivir Papá Noel, o Julenissen, por sus paisajes y su posición en el globo. La ciudad noruega de Papá Noel es Drøbak, situada una hora al sur de Oslo, que goza de fama por su pintoresco mercado, las callecitas angostas y la atmósfera marítima: en el medio de su plaza principal está la Tregaardens Julehus (Casa de Navidad) y la oficina postal de Julenissen, desde donde Papá Noel emite cartas con su propio sello, y se ocupa de responder todas las que recibe desde cualquier parte del mundo.

En Navidad, las luces encendidas por todas partes hacen de este pueblito un lugar mágico donde cualquiera esperaría ver aparecer al verdadero Papá Noel en cualquier momento.

Mientras tanto en Islandia, donde la Navidad es la fiesta más importante del año, una empresa instrumentó una oficina virtual de Papá Noel. Aunque se promocione como la oficina que está sobre el techo del mundo , Islandia está apenas rozando el Círculo Polar, por lo que su Papá Noel estaría más al Sur que el finlandés. Este muy comercial Santa Claus ofrece en realidad un paquete con una carta, fotos y un diploma, cuya más importante gracia es venir de tan lejos y de un lugar tan extraño como el propio Papá Noel. Es como para asegurarse de que los chicos no duden más de su existencia.

Sin embargo, más extraño es todavía el Papá Noel de Groenlandia, que tiene sede en Nuuk: este pueblo también es la revancha de los daneses en la carrera del negocio navideño, y una de las pocas bases del desarrollo turístico en Groenlandia. Si bien los desolados paísajes de la isla, su distancia y sus precios pueden asustar a la mayoría de los turistas, se está trabajando para reconocer el lugar y convertirlo, al menos, en un negocio en Internet.

En noviembre de 2002, incluso, se realizará el muy oficial y muy serio Santa Summit 2002 en Kangerlussuaq, una cumbre que reunirá a todos los Papá Noel, Santa Claus, Julenissen, Joulupukin, Pére Noel, Tomte o Father Christmas oficiales del planeta. Competirán en pruebas como trepar chimeneas, divertir a niños, tener el mejor traje y abeto navideño. Uno será coronado como el mejor de todos ellos. En éste sí, seguramente habrá que creer...

Direcciones para la agenda de los chicos

  • En Mora (Suecia): Santa World está abierto todos los fines de semana hasta el 6 de enero, de 11 a 17. El parque se transforma en una mezcla de morada de un descansado Papá Noel con un museo de tradiciones de Dalarna, mientras el bosque está animado con personajes de los cuentos nórdicos. La entrada cuesta unos US$ 20 por persona y hay una entrada familiar para dos adultos y tres niños a US$ 75. Santa World, Gesundaberget, S-79290, Mora; http://www.santaworld.se
  • En Rovaniemi (Finlandia): Santa Park está abierto todos los días. En junio, julio, agosto y diciembre, de 9 a 19. El resto del año, de 10 a 15. Por su posición geográfica, durante las fiestas está envuelto todo el día en la larga noche polar. La falta de luz es reemplazada por la magia de las auroras boreales. La entrada cuesta unos US$ 20 (adultos) y 15 (niños de 4 a 15 años). Entrada familiar: US$ 50. Informes: http://www.santapark.com . En Napapiiri se puede visitar la casa de Papá Noel y sacarse una foto con él. Se puede mandar cartas, con el matasellos oficial de Papá Noel. También hay un pueblito lapón con un criadero de renos y la marca del Círculo Pol ar.
  • En Drøbak (Noruega): la oficina postal del Papá Noel noruego está en Drøbak, a pocos kilómetros de Oslo. Escribir a Julenissen, 1440, Drøbak, Noruega. En Internet, http://www.julenissen.no
  • En Islandia: se puede pedir el paquete navideño del Papá Noel islandés por Internet, en el sitio http://www.santaclaus.is . Cuesta US$ 4,95 con gastos de envío incluidos.
  • En Groenlandia: para recibir una carta de la Oficina de Papá Noel en Groenlandia hay que escribir a Santa, 2412, Groenlandia, o Santa Claus, Nordpolen, Julemadens Postkontor, DK-3900 Nuuk. En Internet se puede comprar recuerdos y seguir los preparativos de la Cumbre del 2002. La dirección es: http://www.santa.gl .
Pierre Dumas
TEMAS DE HOYCristina KirchnerFondos públicosElecciones 2015Torneo Primera División