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El fútbol, una esperanza para los refugiados en Hong Kong

El equipo se llama All Black FC y es el primero en esta ex colonia británica que ofrece una oportunidad especial para que personas de más de 10 países se integren con los habitantes de la ciudad

Solomon Nyassi, de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, en el paseo marítimo de Tsim Sha Tsui en Hong Kong, China
Solomon Nyassi, de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, en el paseo marítimo de Tsim Sha Tsui en Hong Kong, China. Foto: Reuters / Bobby Yip
Martes 30 de mayo de 2017 • 02:11
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Dos veces por semana, en Hong Kong, un grupo compuesto mayormente por asilados africanos se reúne en una canchita de futbol para entrenar para su próximo partido frente a un contrincante local.

El equipo se llama All Black FC y es el primero en esta ex colonia británica que ofrece una oportunidad especial a los refugiados de más de 10 países, sobretodo de africanos, de integrarse con los habitantes de Hong Kong.

Solomon Nyassi, de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, juega en un equipo local durante un partido amistoso en Hong Kong, China
Solomon Nyassi, de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, juega en un equipo local durante un partido amistoso en Hong Kong, China. Foto: Reuters / Bobby Yip

"Jugar al fútbol me hace feliz, me entusiasma", dice Solomon, de 26 años, mientras gambetea entre conos y dispara tiros al arco durante un picadito de entrenamiento.

El equipo fue creado el año pasado por el expatriado Medard Koya, un entrenador de fútbol de República Centroafricana.

Solomon Nyassi,(izq) de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, espera antes de unirse a un equipo local para un partido amistoso en Hong Kong, China.
Solomon Nyassi,(izq) de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, espera antes de unirse a un equipo local para un partido amistoso en Hong Kong, China.. Foto: Reuters / /Bobby Yip

Medard había notado que a sus amigos refugiados les costaba integrarse a la sociedad de Hong Kong y pensó que el "juego bonito" era un lenguaje común que podía ayudar a franquear esa brecha.

"Ya sea que vengan de África, de Europa o de Asia, todos saben que cuando juegan juntos al fútbol la pasan bien, corren juntos, saltan juntos y hasta se caen al suelo juntos", dice Medard, enfundado en la camiseta amarilla de los All Black FC con su eslogan "Corazón de leones".

Solomon Nyassi, de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, juega en un equipo local durante un partido amistoso en Hong Kong, China
Solomon Nyassi, de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, juega en un equipo local durante un partido amistoso en Hong Kong, China. Foto: Reuters / Bobby Yip
Un jugador local lesionado es llevado por los jugadores de All Black FC durante un partido amistoso en un patio en Hong Kong, China.
Un jugador local lesionado es llevado por los jugadores de All Black FC durante un partido amistoso en un patio en Hong Kong, China.. Foto: Reuters / Bobby Yip

Hace tres años, Solomon estaba en un viaje de negocios en Hong Kong, cuando su padre le advirtió que era demasiado peligroso que regresara a Gambia, en África Occidental. Solomon cuenta que decidió quedarse en Hong Kong más allá del lapso de vigencia de su visa y que luego formalmente solicitó asilo.

El joven gambiano es uno de los 11.000 asilados que hay en Hong Kong, según datos del gobierno. Las autoridades han aprobado apenas 52 de las más de 8000 solicitudes de asilo recibidas desde 2009.

El entrenador voluntario Taketomo Suzuki recibe a los miembros de All Black FC al final de una sesión de entrenamiento en Hong Kong, China
El entrenador voluntario Taketomo Suzuki recibe a los miembros de All Black FC al final de una sesión de entrenamiento en Hong Kong, China. Foto: Reuters / Bobby Yip

Quienes son aceptados como asilados reciben 154 dólares mensuales en vales de comida y 193 dólares para conseguir vivienda, en una de las ciudades más caras del mundo.

Sin embargo, Hong Kong hace todo lo posible para impedir que se instalen permanentemente en la ciudad, según el abogado defensor de los derechos humanos Robert Tibbo.

"Hong Kong tiene una historia de marginalización de los asilados, ya que impide que obtengan permiso de residencia permanente, que se instalen aquí y pasen a formar parte de la comunidad", le comenta Tibbo a la prensa.

Solomon Nyassi, de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, en una calle de Tsim Sha Tsui en Hong Kong, China
Solomon Nyassi, de 26 años, de Gambia, miembro de All Black FC, en una calle de Tsim Sha Tsui en Hong Kong, China. Foto: Reuters / Bobby Yip

Sin embargo, la atmósfera en el campo de juego es de absoluta camaradería.

"No nos importa el trabajo o la personalidad de cada uno: sólo hablamos de fútbol", dice Eric Lee, un jugador local que fue ayudado por dos jugadores de los All Black tras sufrir una lesión.

"Es como tener una familia a través del fútbol."

Sarjo Touray (2ª D), 27, de Gambia, portero de All Black FC, ordena comida durante una cena en Hong Kong, China
Sarjo Touray (2ª D), 27, de Gambia, portero de All Black FC, ordena comida durante una cena en Hong Kong, China. Foto: Reuters / Bobby Yip
Habib Mamadou Bah, de 21 años, de Guinea, miembro de All Black FC, y su novia Karin, que es de Hong Kong, se encuentran en su casa, una unidad subdividida de cinco metros cuadrados, en Hong Kong, China
Habib Mamadou Bah, de 21 años, de Guinea, miembro de All Black FC, y su novia Karin, que es de Hong Kong, se encuentran en su casa, una unidad subdividida de cinco metros cuadrados, en Hong Kong, China. Foto: Reuters / Bobby Yip

Medard dice que el objetivo del equipo es fomentar la solidaridad y dar esperanza a otros asilados que enfrentan un futuro incierto lejos de sus hogares.

"Antes de empezar con este programa, la mayoría de ellos no hacía nada, porque no tenía nada que hacer", dice Medard.

"Pero ahora se sienten parte de algo, y eso siempre da una nueva esperanza."

Textos: Pak Yiu y Stefanie McIntyre

Fotos: Bobby Yip / Reuters

Edición Fotográfica: Alfredo Sánchez

Traducción: Jaime Arrambide

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