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Nueva York: cinco rincones para descubrir en Brooklyn

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PARA LA NACION
Domingo 28 de mayo de 2017

1 La pizza favorita de Michelle Obama

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La zona al pie del puente de Brooklyn se conoce como DUMBO, el acrónimo de Down Under Manhattan Bridge Overpass. Actualmente está en plena obra, mientras los viejos edificios de depósitos y fábricas se reciclan en departamentos de lujo a precios aún mayores que en Manhattan.

En medio de estos cambios un lugar sigue siendo el mismo desde que fue fundado por inmigrantes italianos, hace muchas décadas: la pizzería Grimaldi's.

Conserva su viejo horno de barro y sus mesas apretadas, una contra otra, como en una cantina italiana. Muchos dicen que sus pizzas son las mejores de los cinco boroughs (barrios o distritos) de la Gran Manzana. Entre ellos la ex primera dama Michelle Obama, que visitó regularmente el local y desató una pelea entre Pizzaioli de Nueva York y Chicago -su ciudad natal- donde la comunidad italiana también es muy importante.

2 La vereda de Fiebre del sábado por la noche

A Slice of Brooklyn Bus Tours organiza visitas temáticas del barrio, por ejemplo a través de sus pizzerias o chocolaterías, recorriendo también lugares donde se filmaron películas clásicas. Entre ellas Fiebre del sábado por la noche.

El circuito bordea la vereda por la cual camina Tony Manero en la escena de apertura, aquella donde suena el tema de los Bee Gees, como recordarán los fanáticos del disco. El barrio ha cambiado desde los años 70, pero quedaron algunos locales como Lenny's Pizza, que sigue teniendo su mostrador a la calle, el mismo donde Tony ordenó dos porciones antes de seguir caminando. Un poco más lejos, se recuerda otra escena de la película, al pie del Puente Verazzano, que une Brooklyn con Staten Island.

3 El Luna Park de Coney Island

El huracán Sandy hizo muchos destrozos durante su paso por las costas de Nueva York en 2012. Pero también generó obras de restauración y reconstrucción: en este sentido benefició al Luna Park, el parque de diversión de Coney Island, que ya había emprendido una lavada de cara un par de años antes.

Durante las primeras décadas del siglo XX, los neoyorquinos lo consideraban como el lugar más feliz de la tierra. Luego, ya venido a menos, pasaron a verlo como el lugar más espeluznante. En el medio, durante sus tiempos de gloria aquel Luna Park inspiró a Walt Disney como modelo para sus propios parques.

Luego de Sandy se restauraron sus tres emblemas históricos: las pasarelas de madera, la vuelta al mundo Wonderwheel y la torre de saltos al vacío (los vecinos la consideran como su Torre Eiffel). Los locales de comida rápida, como el emporio de las salchichas Nathan's, también fueron aggiornados y un renovado público está dando nueva vida al parque, aunque muchos neoyorquinos siguen evitándolo de noche.

4 La casa de Hänsel y Gretel

Brooklyn es uno de los cinco boroughs de Nueva York, junto con Manhattan, Queens, el Bronx y Staten Island. Vio nacer a mucha gente que se destacó en la historia reciente de los Estados Unidos, desde Barbra Streisand hasta Adam Sandler y Woody Allen, por hablar sólo de cine.

Se dice también que Bugs Bunny es oriundo del barrio, porque puede "comer y hablar al mismo tiempo", confirmando así un cliché que los neoyorquinos tienen sobre la gente de Brooklyn. Pero fue también un lugar donde actuó la mafia italiana en los tiempos de la "prohibición". Los tours de Brooklyn muestran ambas facetas, pero siempre se hacen un tiempo para mostrar la skyline de Manhattan desde el DUMBO y sacar fotos a una mansión construida como las casas de los cuentos de hadas en uno de los barrios residenciales. Se la conoce como Gingerbread House, en referencia al cuento de Hänsel y Gretel. Está en Bary Ridge, Narrows Avenue 8220. Se vendió hace unos años por más de 11 millones de dólares. Una suma llamativa por una casa de pan de jengibre.

5 Una porción de Sicilia a orillas del río Hudson

Entre todas las comunidades que conviven en Brooklyn los italianos están entre las que dejaron más huella. En Bensonhurst, en el sudoeste del borough, no hay que dejar de probar los spumoni (espumosos) de la casa L&B.

A principios de siglo XX se vendían a bordo de una carretilla de una familia siciliana. Es un postre helado de tres gustos: pistacho, chocolate y vainilla. Luego de años de trabajo, sus creadores pudieron dejar la venta ambulante a instalar una pizzería: la L&B Pizza Gardens, con un salón bajo techo y mesas al aire libre. Los spumoni se siguen vendiendo, como postre en el restaurante o desde una ventanilla para clientes al paso.

Además de una dirección compartida entre los que conocen los secretos de Nueva York, sigue siendo el local predilecto para los viejos vecinos que aún hablan siciliano y otros dialectos en sus mesas.

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