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Hablemos de los Ingresos Pasivos

Martes 30 de mayo de 2017 • 00:42
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¿Se puede ganar dinero sin trabajar? Bueno, antes habría que definir a que llamamos trabajo. ¿Se puede ganar dinero sin hacer nada? No, a no ser que cobres una herencia o te mantengan.

Planteo estas preguntas de movida para introducirnos de a poco en el tema de los Ingresos Pasivos, a sabiendas de que encontraré una gran resistencia (y, al mismo tiempo, gran fascinación) por parte de los lectores, muchos de los cuales tienen muy arraigado el tándem esfuerzo-ingresos.

¿Qué son los Ingresos Pasivos (de ahora en más IP)? ¿Existen distintos tipos de IP? ¿Cómo se generan? Intentaremos despejar estas dudas a continuación.

Definición de Ingresos Pasivos

No existe una definición académica del término, pero podemos decir que se llaman de esta manera porque son ingresos que se perciben sin tener que estar físicamente en el momento de su originación, es decir, que ingresan de manera pasiva.

Es importante diferenciarlos de que lo que sería un pago diferido ya que el concepto de IP es que son continuos, es decir, trabajé en algún momento y por ese trabajo que realicé ahora cobro todos los meses sin tener que volver a trabajar en ello.

En vez de trabajo-ingresos, trabajo-ingresos, trabajo-ingresos; los ingresos pasivos siguen la línea trabajo-ingresos-ingresos-ingresos-ingresos.

Más adelante diferenciaremos entre los distintos tipos existentes en cuanto a su originación, pero antes debemos aclarar que dentro del universo de IP podemos decir que existen también IP Totales e IP Parciales.

Los IP Totales son aquellos por los cuáles tuve que trabajar una vez (que pueden haber sido horas, días, semanas, meses), y esa acción me producirá ingresos durante un período de tiempo (meses, años) sin que yo tenga que hacer algo adicional (ejemplo: escribí un libro y ahora cobro todos los semestres un porcentaje de las ventas).

Los IP Parciales, en cambio, son aquellos que exigen cierto trabajo mínimo, pero cuya relación tiempo/ingresos sigue siendo altamente provechosa (ejemplo: creé una página de Internet automatizada que vende un intangible pero tengo que dedicar dos horas por semana a contestar preguntas que llegan y monitorear los pagos).

Hay industrias o sectores en donde los IP se generan de manera natural, es decir, ya está establecido que esa es la forma de retribución. Todo lo que tenga que ver con derecho intelectual, patentes, franquicias, cine y gran parte del mercado inmobiliario, financiero y tecnológico son ejemplo de ello. Claro que no todos los que intervienen en dichos sectores terminan siendo beneficiarios de los IP porque la competencia para acceder a los mismos suele ser intensa, y de echo los IP de algunos pocos terminan siendo una parte importante de los ingresos activos de unos cuantos (los boleteros y acomodadores de un cine generan con su trabajo activo el IP de actores, directores o productores de la película exhibida cuando cobran un porcentaje de las ventas).

Dicho esto, si pensamos que nuestro perfil no es el de un emprendedor e igualmente queremos generar IP, una manera es “bucear” entre los distintos trabajos que ofrecen un esquema de retribución que siga estos lineamientos y desarrollarnos profesionalmente en esa profesión.

Por otro lado, si nos tenemos fe para emprender (y por emprender no me refiero a crear una gran empresa sino simplemente a montar uno o más negocios de pequeña escala que generen IP) entonces debemos tener en cuenta una regla fundamental: los IP aparecen cuando agregamos valor o suplimos una demanda insatisfecha en la vida de una persona/consumidor mediante un sistema. Este sistema es un conjunto de elementos que transforman una entrada en una salida (como el sistema digestivo), un interés en una venta. A su vez, este sistema tiene que estar automatizado, lo cual quiere decir que no necesitará intervención de tu parte (IP Totales) o que la misma será baja en cuanto a carga horaria (IP Parciales). Por último, este sistema deber ser, además de automatizado, escalable: el costo marginal de una nueva venta debe ser insignificante.

Para “entrar en el juego” vamos a tener que adelantar alguno de estos dos elementos (o en algunos casos, como veremos a continuación, ambos): tiempo o dinero.

Un último tema a tener en cuenta es que salvo casos excepcionales no existen IP que sean eternos, lo cual hace que haya que revisar el sistema creado cada tanto en busca de aggiornarlo a los nuevos avances tecnológicos o cambios en el mercado, con el riesgo de que quede obsoleto si lo descuidamos mucho tiempo.

Distintos tipos de IP en función de su originación

La semana pasada estudiamos juntos “Los 3 ejes para generar dinero”, y “apalancándonos” en lo visto podemos afirmar ahora que consideramos IP a las retribuciones que recibiremos por trabajar en 2 de esos 3 ejes: “Dinero” e “Ideas”.

Luego de tantos años de dedicarme al tema y de aplicarlo en mi vida laboral, he llegado a la conclusión de que existen 4 clasificaciones de IP en función de su origen:

IP Financieros: Mis preferidos. Se originan cuando invertimos dinero en algún tipo de activo financiero que tenga flujos de fondos positivos durante su vida útil, como ser: Plazos Fijos, LEBACs, LETEs, Bonos, Obligaciones Negociables, Cheques de Pago Diferido, Depósitos en Cooperativas, Finanzas Colaborativas, Cauciones Bursátiles, Fondos Comunes de Inversión de Renta Fija e Inversiones Alternativas.

Es probable que el lector esté pensando ahora que lo ayudaría más si le dijese en cuál de estos activos le conviene invertir, pero les aseguro que no es así, ¿saben por qué? Porque para generar IP Financieros de manera sólida y consistente hay que adelantar tiempo y dinero. El error que comete la mayoría es pensar que dado que va a adelantar dinero, no necesita adelantar tiempo (it´s too much!). El tiempo al que hacemos mención es el necesario para aprender y aumentar la cultura financiera, de manera tal que adquieras para vos el recurso de generar tus propios IP Financieros a medida que el contexto económico cambie y no por única vez.

IP Patentados: Se trata de generar “algo” que tenga cierta utilidad para un grupo numeroso de personas y luego patentarlo, para cobrar regalías cada vez que se utilice. Ejemplos: Libros, ebooks, franquicias, app para celulares, música, domaining (registrar dominios en la web para luego venderlos), etc…

A simple vista parecen difíciles de generar, pero créanme que no es así: la tecnología es una aliada clave para facilitar la creación de patentes. Hoy en día cualquier persona puede especializarse en un tema, escribir y publicar un ebook sin necesidad de una editorial y comenzar a venderlo en Internet, por citar un ejemplo.

IP Monitoreados: Son aquellos que derivan de la creación de un negocio que no requiere nuestra presencia física ni dedicación total, sino que basta con una dedicación parcial para monitorear la generación y la concreción de los ingresos. Cualquier tipo de negocio, ya sea correspondiente a la economía real (vía delegación del mismo) o virtual (vía automatización) corresponden a esta categoría. Lo importante es que no somos nosotros los que llevamos adelante el negocio, sino que está automatizado (lo mejor), delegado o tercerizado.

IP Propietarios: Cuando una persona dueña de un bien o propiedad decide ceder la explotación o uso y cobrar un importe por ello. Algunos ejemplos son propiedades inmobiliarias, galpones, autos que se alquilan para ser usado como taxi o remises o cocheras.

Conclusión

Aún recuerdo aquella sensación tan intensa que tuve la primera vez que pude generar IP hace ya más de 15 años: una mezcla de miedo (¿Y si sale mal? ¿Si me estafan?) y entusiasmo.

Independizarte de tu jefe y trabajar por tu cuenta es genial, pero ¿independizarte del trabajo también es posible? ¿Generar ingresos mientas estás en el cine, cenando con amigos, viajando o durmiendo…es factible? La gran mayoría piensa que no. Yo estoy seguro que sí.

Seguiré semana a semana tratando de mostrarte cómo, de mil y una maneras distintas, porque esto es como cuando te vas de vacaciones a un lugar que te maravilla o cuando leés un buen libro: querés que la mayor cantidad de personas puedan disfrutarlo.

Focalizándonos en los IP, leyendo, estudiando y, más que nada, experimentando (con aciertos y errores) podemos transformar este deseo en una realidad posible y cotidiana.

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