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Salí a descubrir nuevos barrios

La ciudad está en permanente mutación, y a cada paso ofrece nuevas alternativas de disfrute y consumo: conocé las zonas que están cambiando la cara porteña con sus propuestas y ebullición y enfilá hacia nuevos rumbos

Miércoles 31 de mayo de 2017 • 21:26
Sentite turista en tu ciudad y conocé las nuevas zonas en auge
Sentite turista en tu ciudad y conocé las nuevas zonas en auge.
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Cuando creías que la conocías como la palma de tu mano, ¡zas!, la ciudad volvió a cambiar. Sumamente viva, Buenos Aires oscila entre las callecitas de barrio tranquilo, los adoquines llenos de historia y la tendencia más cosmopolita e internacional, y todo puede convivir en unas pocas cuadras de distancia. Abierta al mundo pero a la vez muy fiel a las tradiciones autóctonas, es una urbe en permanente mutación, en la que hay lugar para cambios y nuevos polos de consumo y entretenimiento a cada paso.

Por estos días, distintos barrios ofrecen sus chispazos de novedades con la gastronomía como eje y se convierten en zonas que vale la pena visitar y redescubrir. A continuación, algunas de las más interesantes.

Codiciado Núñez

Residencial desde siempre, el barrio de Núñez sustenta su encanto entre calles tranquilas, casas bajas y torres modernas. Pero desde hace un tiempo, también lo hace con propuestas de gastronomía y diseño más que interesantes, con personalidad propia y espíritu amigable, en un saludable punto intermedio entre la frialdad cool de Palermo y la sencillez de los locales clásicos de barrio. Al compás de un crecimiento dado por nuevos vecinos, pero también por empresas que radicaron sus oficinas en la zona, esta porción de la ciudad está en plena expansión, especialmente en el sector conocido como Bajo Núñez, entre la avenida Del Libertador y el trazado del ferrocarril Mitre.

"Hace casi 10 años abrimos nuestro primer local, en un espacio donde antes funcionaba un taller mecánico. Fuimos de los primeros en desembarcar en el barrio, y vimos un futuro muy próspero en su crecimiento, tanto por su proximidad con el corredor norte como con el centro porteño. Con el paso de los años comenzaron a construirse muchos edificios de categoría, y también empresas de primer nivel mudaron sus oficinas a nuestro querido Núñez. Esto nos motivó a proyectar este nuevo emprendimiento", ilustran los dueños de Bodegón Núñez, abierto en junio de 2015 y un gran lugar de encuentro de esta nueva movida de la zona. "El nombre fue clave para identificar nuestro negocio con los vecinos, ya que ponerle también el del barrio fue todo un desafío. Hoy nos enorgullece cuando alguien dice 'vamos a comer al Bodegón'", agregan. Con gran aceptación, deleitan a vecinos y no tanto con sus propuestas de cocina argentina imprescindible, como tortilla de papas o milanesa napolitana, combinada con otros platos de mayor vuelo creativo como albóndigas con salsa de tomate y bechamel gratinadas, jibia a la gallega o bondiola a la riojana.

Similar camino de unión de clásicos y creaciones propias hace Luz Mala, un bar speakeasy en una casona antigua, parte del patrimonio cultural de la ciudad, que creó un espacio de genial clima y carta con sillones Chesterfield, mesas bajas, iluminación tenue y una elegante barra que despacha desde los cocktails más clásicos hasta novedades como la caipera (vodka de pera, syrup de cardamomo, syrup de vainilla, pera y lima) o potion #5 (whisky Jameson, syrup de té negro, lima y manzana), entre otras "pociones". Y todo puede ser acompañado por variantes de tapeo, principales importantes como bondiola a la cerveza negra o papillote de atún teriyaki, sopas y postres.

Renovado Microcentro

Desde 2013 en adelante, el Gobierno de la Ciudad fue llevando adelante un plan de renovación del Microcentro, convirtiendo muchas calles en espacios de prioridad para peatones, poniendo en valor fachadas y corrigiendo desniveles e iluminación, entre otras mejoras. La premisa fue cambiar rotundamente la forma en que se circula por el lugar más transitado de la ciudad, "transformando la City porteña a través de un plan integral creado y pensado para la gente", explican desde el Gobierno. A la par de este movimiento, también comenzaron las novedades comerciales, que renovaron no solo la cara estética y estructural de esta zona, sino también su afluencia de público y el propósito de este.

Así, hoy los almuerzos y afteroffices van mucho más allá de los bares irlandeses y se extienden a propuestas de hoteles de lujo con variantes especialmente diseñadas a precios atractivos. Por ejemplo, el restaurante De la Cascada, dentro del Regente Palace Hotel, cuya carta de platos de autor se marida con una gran cava. O el increíble jardín de invierno del Hotel Intercontinental, la Terraza del Virrey, cuyo dominio de la parrilla (desde carnes hasta mariscos y vegetales grillados) hace a mediodías más que amenos y tentadores. Y asimismo el bar del NH City & Tower, ideal para unos tragos o una comida luego de la oficina, con cocktails clásicos y una carta de impronta española e internacional.

También se destacan aquellos especialistas en café, un estímulo más que necesario en esta pequeña ciudad de cemento, rol que cumple, por caso, La Biblioteca Café, que busca combinar una excelente opción de esta bebida con cultura y expresiones artísticas, desde shows concretos hasta libros en estantes prestos a ser leídos en cualquier momento del día.

Elegante Retiro

Tu GPS puede tener nuevos rumbos para explorar en la ciudad
Tu GPS puede tener nuevos rumbos para explorar en la ciudad.

A pasos del Microcentro, pero con la suma de una elegancia innegable dada por sus imponentes construcciones y embajadas, Retiro es otro barrio que ha visto variar su fisonomía en el último tiempo. En busca de recuperar el esplendor que supo tener cuando era el epicentro de la ciudad, visionarios como el bartender Tato Giovannoni y su impecable bar/florería Florería Atlántico (que incluso alcanzó la lista de los 50 mejores bares del mundo) y Marina Bissone y su fresquísimo deli Farinelli fueron de los pioneros en la zona. Y a los oficinistas agradecidos les siguieron visitantes de toda la ciudad, que venían expresamente a conocer estas propuestas y a redescubrir esta bella zona de la ciudad.

Lo que siguió fue la llegada de apuestas más que acertadas. Como Contraluz, el restaurante y bar del hermano más canchero y moderno del Alvear Palace, el Alvear Art Hotel, que, bajo un luminoso techo vidriado, ofrece un espacio elegante y rodeado de arte, ideal para un almuerzo o una comida, pero también para unos tragos entre amigos o después del trabajo. "Su carta ofrece productos novedosos y frescos especialmente seleccionados, y para los almuerzos ofrece un menú estacional con presentaciones livianas y deliciosas", apuntan desde el hotel. También influyó en la renovación de clásicos del barrio que quisieron mantener su vigencia, como Azul Profundo, emblema del sushi porteño que en su 20º aniversario reabrió su sucursal de Retiro y hoy resalta con menús especiales y ciclos de música para acompañar el espíritu y continuar sorprendiendo.

Pujante Caballito

Aunque siempre comercial, Caballito viene desde hace un tiempo destacándose por su variedad de propuestas. El boom inmobiliario que vivió en los últimos años y llenó la zona de departamentos de uno y dos ambientes se tradujo en nuevas aperturas de negocios, desde restaurantes, delis y bares hasta centros de estética, pasando por vinotecas y locales de ropa y decoración. Con las avenidas Pedro Goyena y Rivadavia como ejes principales, también se poblaron otras calles como José María Moreno, Juan Bautista Alberdi y Honorio Pueyrredón.

Con un público variado, que abarca desde familias con hijos y vecinos de toda la vida hasta los jóvenes que llegaron a poblar todos esos nuevos departamentos, la versatilidad de los proyectos que se ofrecen es la clave del éxito, que les permite a los vecinos disfrutar en su propio barrio, sin necesidad de irse hasta Palermo para, por ejemplo, probar novedades en cocina de autor. Eso mismo se lo ofrece Visottino, de impronta cálida y grandes pescados, o Prosciutto, cuyas pastas artesanales se pueden probar en una bella casona antigua que le mereció al emprendimiento el premio al mejor edificio reciclado en el rubro gastronómico. O también catar la cocina tradicional porteña con toque gourmet que ofrece Jacarandá, a cargo del chef Alejandro Vega y con platos destacados como solomillo al limón, trucha gratinada a la florentina y lomo thai con arroz salvaje. Además, cadenas como El Club de la Milanesa y Freddo se asentaron hace dos años (Freddo con su segunda sucursal) y encontraron una gran recepción y mesas siempre llenas.

Para los saturados de Palermo, las opciones son varias. Y mejor mantener los ojos abiertos, porque el próximo polo de consumo puede estar más cerca de lo que creemos.

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