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La fortaleza mental será tan importante como el juego

Jueves 01 de junio de 2017
LA NACION
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El campeonato ya dejó la realidad virtual entre los equipos que pelean el título. Las posiciones son ahora un hecho concreto: Boca le lleva un punto de ventaja a River, que anoche se puso al día con la victoria en Tucumán y que creció en las apuestas para quedarse con el torneo por un sencillo motivo, el factor anímico. Las cuatro fechas que quedan serán un duelo de estilos, pero también de efectos psicológicos que uno tratará de imponer sobre el otro como en una montonera. Es más, ese juego mental empezó hace rato, quizás en el mismo momento que los millonarios se dieron cuenta de que el efecto “atropellada” podía tener consecuencias en las acciones y en las decisiones xeneizes.

Hace ya algunos partidos que el aspecto mental se hace notar. Se dice, por ejemplo, que a Boca le faltan líderes y que River en los últimos tiempos se acostumbró a ganar a lo Boca. O que en la Bombonera el campeonato lo gana la gente. Cada uno trata de meterse en el cuerpo y, sobre todo, en la cabeza del otro. ¿Quién juega primero o quién lo hace con el resultado ajeno revoloteando como un fantasma? La presión hace daño y ninguno puede ahuyentar sus efectos.

Alrededor del partido de anoche, precisamente, se construyeron mil historias. Se deslizó que los tucumanos podrían jugar incentivados y que por eso el DT Pablo Lavallén reservó a varios titulares en la derrota con Talleres por 2-1. El mismo entrenador, que surgió como futbolista en River, denunció amenazas para él y para su familia en Twitter, en algunos mensajes que minutos después desaparecieron de la red social. Y hasta el mismo Rodolfo D’Onofrio se tomó un tiempo para participar en la competencia mental. Minimizó el hostigamiento para Lavallén –actitud cuestionable, al menos, para un presidente, pese al anonimato de la intimidación– y aseguró que el técnico siempre tendrá abiertas las puertas en River.

Piensan. Todos piensan qué decirlo, cómo decirlo y qué efecto causará el mensaje. También en Boca. El goleador Darío Benedetto salió a decir que su equipo quieren perjudicarlo, en relación a las versiones sobre pases y malestar interno. Guillermo Barros Schelotto habla de los penales. Cada fecha que pasa recuerda que a Boca no le cobraron ninguno a favor, pero no repara que apenas le sancionaron uno en contra en 26 fechas (ante Huracán, el sábado pasado).

River achicó al máximo la distancia con Boca y mil hipótesis se cruzan por esas cabezas.

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