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El repunte de los datos de la economía le da un respiro político a Temer

El presidente anunció ayer el fin de la recesión cuando se supo que en los tres primeros meses hubo un crecimiento del 1%

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LA NACION
Viernes 02 de junio de 2017
El presidente brasileño Michel Temer
El presidente brasileño Michel Temer. Foto: Archivo
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RÍO DE JANEIRO.- En medio del escándalo por sobornos del frigorífico JBS que tiene contra las cuerdas al gobierno brasileño, el presidente Michel Temer ganó ayer un poco de respiro político al difundirse las cifras oficiales sobre el desempeño de la economía, que en los primeros tres meses de este año se expandió un 1%, después de ocho trimestres de la peor recesión en la historia del país.

"¡La recesión ha terminado! Es el resultado de las medidas que estamos tomando. Brasil volvió a crecer. Y con las reformas va a crecer aún más", se apresuró a festejar Temer, cada vez más empantanado en la crisis política generada por las revelaciones de los dueños de JBS, la mayor procesadora de carnes del mundo.

El presidente, sobre quien pesa una investigación por presunto intento de obstrucción de la justicia, corrupción pasiva y asociación ilícita, confía en que los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) refuercen su debilitado gobierno.

Dos semanas atrás, los empresarios Joesley y Wesley Batista, propietarios de JBS, llegaron a un acuerdo de delación premiada con la Procuraduría General de la República (PGR) y a cambio entregaron la grabación de una conversación con el mandatario en la que se escuchaba a Temer dar el aval a coimas destinadas a comprar el silencio del condenado ex titular de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, gran promotor del impeachment a Dilma Rousseff el año pasado.

Aunque el presidente se ha negado a renunciar, la próxima semana podría ser obligado a dejar el poder si el Tribunal Superior Electoral (TSE) halla culpable de financiamiento ilegal de su campaña a la fórmula Rousseff-Temer de 2014.

En ese caso, el Congreso -muy desprestigiado por acusaciones de corrupción- sería el que deba elegir a un sucesor para cumplir con el resto del mandato actual, que vence el 31 de diciembre de 2018.

Desde el Palacio del Planalto se ha buscado instaurar la idea de que una salida de Temer ahora provocaría un descalabro en la incipiente recuperación económica, después de que en 2015 el PBI se desplomó un 3,8% y en 2016 cayó un 3,5%.

Los abogados del jefe del Estado pretenden estirar al máximo el proceso en el TSE, aunque el mandatario también enfrenta numerosos pedidos de impeachment y la investigación de la PGR que podría acabar con una acusación formal muy pronto.

"Hace poco más de un año, cuando asumí la presidencia, Brasil estaba hundido en la peor recesión de su historia. El número de hoy marca el renacimiento de la economía", resaltó Temer a través de un mensaje de video divulgado por su cuenta de Twitter.

Y desde todo el gobierno buscaron presentar el leve repunte con bombos y platillos.

"Hoy es un día histórico. Después de dos años, Brasil salió de la peor recesión del siglo", dijo por su parte el ministro de Economía, Henrique Meirelles. "Aún hay un camino por recorrer para que alcancemos la plena recuperación, pero estamos en la dirección correcta", agregó el funcionario, quien estima que el país crecerá un 0,5% este año.

No obstante la conmemoración oficialista, el repunte del primer trimestre se debió en gran parte a una cosecha récord (soja y maíz), que empujó la actividad agrícola un 13,4% en relación con los tres últimos meses de 2016. Fue la mayor expansión del sector en más de 20 años.

El segundo mejor desempeño fue para la producción y distribución de electricidad, gas, agua y saneamiento, con un aumento del 3,3%; la industria también tuvo un leve incremento, del 0,9%.

Mientras tanto, el sector de servicios se quedó estancado, el consumo de las familias se retrajo un 0,1%, los gastos gubernamentales se redujeron un 0,6% y las inversiones sufrieron un significativo retroceso del 1,6%, una cifra preocupante.

Por estos datos contrastantes, es de prever que el desempeño de la economía en los próximos trimestres esté marcado por más altibajos. Técnicamente hablando, el país sólo podrá decir que logró salir de hecho de la recesión cuando registre dos trimestres positivos seguidos.

El IBGE apuntó que el resultado del primer trimestre de 2017 fue positivo en comparación con el último de 2016 (que fue revisado de -0,9% para -0,5%). Sin embargo, en el interanual, el PBI disminuyó un 0,4%.

Si se tiene en cuenta la actividad en los últimos 12 meses, el dato acumulado arroja aún una contracción del 2,3%.

La salida de la recesión

1%

Crecimiento

Es la expansión de la economía brasileña en el primer trimestre de este año

0,5%

Expansión en 2017

Las autoridades estiman que ese será el crecimiento anual de la economía

2,3%

Contracción

La economía del país aún lleva ese retroceso acumulado en los últimos 12 meses

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