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El relato del drama previo al crimen conmovió al jurado en el juicio a Farré

Sandra, la hermana de Claudia Schaefer, dijo que la relación de la pareja era "violenta y con muy malos tratos"

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LA NACION
Viernes 02 de junio de 2017
Sandra Schaefer, en el entrepiso de los tribunales de San Isidro, antes de declarar
Sandra Schaefer, en el entrepiso de los tribunales de San Isidro, antes de declarar. Foto: LA NACION / Ricardo Pristupluk

Cuando se sentó, todos en la sala de audiencias del entrepiso de los tribunales de San Isidro estaban expectantes. Se intuía que su testimonio iba a ser clave en el proceso contra Fernando Farré, acusado de haber asesinado de 66 puñaladas a su esposa, Claudia Schaefer, el 21 de agosto de 2015, en el country Martindale, de Pilar. Sandra, hermana de la víctima, tenía mucho para decir. Su relato fue conmovedor: emocionó a quienes estaban entre el público e, incluso, a una integrante del jurado popular, que rompió en llanto al escucharla.

"Era una relación [la de su hermana y Farré] muy violenta y con muy malos tratos. Yo le dije que la situación había llegado al límite, que los iba a matar a todos", fue lo primero que dijo. El acusado no estaba para escucharla: por primera vez desde que comenzó el juicio en su contra, el lunes, no fue a la audiencia y se quedó en su celda de la Unidad Penitenciaria N° 46, de San Martín. Su abogado, Adrián Tenca, afirmó a LA NACION que fue por decisión suya.

"Farré era una persona soberbia y arrogante. Llegó un momento en que no le importaba maltratar a mi hermana delante mío", recordó.

Sandra es hoy la tutora de los tres hijos de su hermana: Nicole, de 15 años; Tomás, de 13, y Mark, de 11, que sufre de autismo. Ella les tuvo que dar la noticia a sus sobrinos cuando fue el crimen. Afirmó que desde aquel día nunca preguntaron por su padre y él nunca intentó comunicarse con los chicos. "Nunca los saludó para sus cumpleaños", dijo Sandra a LA NACION tras su declaración.

El momento en que la testigo recordó cómo se enteró del homicidio y cómo se los tuvo que contar a sus sobrinos fue la parte más emotiva de la audiencia. No pudo contener las lágrimas y contagió a una de las jurados, que no dejaba de secarse los ojos con una mano.

Schaefer contó que el día después del homicidio les explicó a Nicole y a Tomás, los dos mayores, que su padre estaba preso. La chica le preguntó: "¿La ahogó?, ¿la ahogó en Martindale?" Le respondió: "No, tu papá está preso porque lastimó mucho a tu mamá con un cuchillo".

El documento y el audio

La testigo recordó una anécdota que, dijo, le había puesto "la piel de gallina". Como pocos días antes del homicidio Farré se llevó las partidas de nacimiento y los DNI de los tres chicos, Claudia Schaefer tuvo que realizar los trámites para hacer documentos nuevos. "Cuando los fui a buscar y los miré, descubrí que Tomás había firmado como Schaefer", explicó. Había obviado el apellido Farré.

Además de la valiosa declaración testimonial de Schaefer, ayer, por pedido de Jorge Sandro, abogado de la familia de la víctima, fue reproducida la grabación de una conversación telefónica entre el acusado y su mujer. Era del 23 de julio de 2015 (un mes antes del crimen) y fue grabada por ella como prueba del maltrato que sufría. En la grabación, de 13 minutos, la voz de Farré dejaba la sensación de que sus palabras eran un anuncio del homicidio. "Yo no tengo problemas en ir a Ezeiza [por la cárcel]. No me querés, entonces andate [del departamento del matrimonio, en Avenida del Libertador al 1700, Recoleta]. No tengo problemas en terminar preso, pero no pienso perder esta casa. De acá me sacan de forma horizontal [muerto] o preso", dijo el acusado, según consta en el audio difundido durante la audiencia de ayer.

El audio, era sencillo de inferir, fue usado como estrategia por Sandro para contrarrestar la teoría que había introducido Tenca en la audiencia anterior: que Schaefer engañaba a Farré, y que eso habría sido origen de una reacción emocional violenta del acusado. Pero en la conversación grabada, Farré, que fue gerente general de una empresa internacional de cosméticos, le decía a su mujer: "Sabés que soy una persona muy fría. A mí no me movés la aguja, garchá con quien quieras".

En la grabación también se escuchaba la voz de la víctima, que decía, entre otras cosas: "Toda la vida me dediqué a los chicos, me dejaste sola con la discapacidad de Mark". Durante varios días después del homicidio, el menor de los hijos del matrimonio se quedaba mirando a través de la ventana varios minutos. "Esperaba que volviera su madre", explicó su tía.

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